domingo, 8 de enero de 2012

El Puente de los Asesinos


Título: El Puente de los Asesinos (Las Aventuras del Capitán Alatriste, VII)
Autor: Arturo Pérez Reverte
Editorial: Alfaguara
Páginas: 384


Sinopsis:
Cruza el puente de los Asesinos con Arturo Pérez-Reverte y vive la trepidante conspiración para asesinar al dogo de Venecia.
«Diego Alatriste bajó del carruaje y miró en torno, descon­fiado. Tenía por sana costumbre, antes de entrar en un sitio incierto, establecer por dónde iba a irse, o intentarlo, si las cosas terminaban complicándose. El billete que le ordenaba acompañar al hombre de negro estaba firmado por el sargento mayor del tercio de Nápoles, y no admitía discusión alguna; pero nada más se aclaraba en él.»
Nápoles, Roma y Milán son algunos escenarios de esta nueva aventura del capitán Alatriste. Acompañado del joven Íñigo Balboa, a Alatriste le ordenan intervenir en una conjura crucial para la corona española: un golpe de mano en Venecia para asesinar al dogo durante la misa de Navidad, e imponer por la fuerza un gobierno favorable a la corte del rey católico en ese estado de Italia.
Para Alatriste y sus camaradas —el veterano Sebastián Copons y el peligroso moro Gurriato, entre otros—, la misión se presenta difícil, arriesgada y llena de sorpresas. Suicida, tal vez; pero no imposible. 

Opinión:
Arturo Pérez Reverte es de esos autores que me hacen sentir incómodos. Porque solo una parte de su obra me gusta, mientras que odio en profundidad la otra. Sin embargo, la serie de Alatriste es de las que me gusta. Quizá porque se adentra en el genero de capa y espada, sin más pretensiones que entretener y alejadas del gran divo en el que parece haberse convertido el cartagenero.

Pero en esta nueva entrega de D. Diego de Alatriste me he aburrido. Mientras que en las anteriores se leía con rapidez, aquí el gusto de Pérez Reverte por jugar con el lenguaje se hace excesivo y convierte la repetición en un mal vicio, haciendo que la aventura no avance y que los nuevos personajes aparecidos sean mera sombra de lo que en otras obras habrían sido. Ni siquiera Diego y Nuño de Balboa aparecen claramente delimitados, aunque al menos nos deja un Gualterio Malatesta muy diferente, deprimido y triste y que se convierte en casi lo único memorable de una entrega que parece haber agotado la serie. Ni combates, ni duelos y una traición que se queda en nada. Aun así, el nuevo Malatesta bien vale leer El Puente de los Asesinos.