lunes, 13 de abril de 2015

Las tres bodas de Manolita

Título: Las tres bodas de Manolita
Autora: Almudena Grandes
Editorial: Tusquets Editores
Páginas: 768

Sinopsis

En los buenos tiempos, las chicas se casan por amor. En los malos, no siempre pueden elegir. En el Madrid recién salido de la guerra civil, sobrevivir es un duro oficio cotidiano. Especialmente para Manolita, una joven de dieciocho años que, con su padre y su madrastra encarcelados, y su hermano Antonio escondido en un tablao flamenco, tiene que hacerse cargo de su hermana Isabel y de otros tres más pequeños. A Antonio se le ocurrirá una manera desesperada de prolongar la resistencia en los años más terribles de la represión: utilizar unas multicopistas que nadie sabe poner en marcha para imprimir propaganda clandestina. Y querrá que sea su hermana Manolita, la señorita «Conmigo No Contéis», quien visite a un preso que puede darles la clave de su funcionamiento. Manolita no sabe que ese muchacho tímido y sin aparente atractivo va a ser en realidad un hombre determinante en su vida, y querrá visitarlo de nuevo, después de varios periplos, en el destacamento penitenciario de El Valle de los Caídos. Pero antes deberá descubrir quién es el delator que merodea por el barrio.

Opinión

Las tres bodas de Manolita es la tercera de una serie de novelas que compondrán una saga que Almudena Grandes ha bautizado con el nombre de Episodios de una Guerra Interminable, haciendo un guiño, quizás, a los Episodios nacionales de Galdós. Esta es una novela que, según sus palabras, es una obra de ficción basada en acontecimientos históricos reales y, ya según mi opinión, desgarradores. Los hechos de una guerra y una posguerra brutal que barrió a la población española para dejarla sin nada. Pese a formar parte de una saga, Las tres bodas de Manolita puede leerse de manera independiente, es decir, que puede ser leída y comprendida sin haber leído las anteriores, algo que me gusta personalmente porque no te obliga a leer el resto de la saga sino te interesa y a mí únicamente me interesaba esta novela.

A pesar de que a primera vista pueda parecer que "Manolita" es la protagonista de una novela cuyo hilo argumental gira en torno a ella, lo cierto es que es una historia coral ya que está llena de personajes quienes en determinado momento tiene su importancia. Este hecho ha provocado que Grandes elija un estilo narrativo algo peculiar, utilizando la primera persona para la línea argumental dedicada a Manolita, pero haciendo uso de la tercera persona en las "biografías" insertas de determinados personajes. Esto puede ser de gran utilidad para que el lector no olvide de que la novela gira en torno a Manolita, pero que no se debe de olvidar ni restar importancia al resto de los personajes que de alguna manera u otra contribuyen para que el destino de Manolita sea uno y no otro. Estas biografías pueden parecerle al lector poco paciente que distraen y ralentizan la narración, pero una novela como esta no puede leerse a la ligera, debe saborearse y debe, sobre todo, digerirse poco a poco. Las biografías sirven para dos cosas: para que conozcamos a los personajes de principio a fin, por ejemplo, al Palmera, a Eladia, a Antonio Perales y, sobre todo, a Roberto Conesa, pero también sirven para que entendamos por qué tienen su importancia en un momento determinado de la novela así como para que entendamos por qué actúan como actúan. También sirven para que conozcamos el destino de todos ellos, algunos buenos, otros no tanto. Sin embargo, Grandes hace un esfuerzo para que no olvidemos que es Manolita y sus bodas lo que importa, la base de toda la narración y para ello la hace más personal mediante el uso de la primera persona que, aunque suele ser una técnica narrativa que no me gusta, he de decir que en este caso está muy bien realizada.

Almudena Grandes ha decidido reflejar en esta novela la historia de las víctimas colaterales de una guerra brutal: la Guerra Civil Española. La historia de aquellas mujeres que cumplían una pena aunque no hubieran sido juzgadas por un tribunal, de aquellas reclusas que vivíamos fuera de los muro de las cárceles, como muy bien explica la protagonista de la historia, pues Manolita no puede ser más que el mejor ejemplo de esas mujeres: hija, hermana y novia de prisioneros. Mujer que vive en una cola eterna hacia el infierno donde se hacinaban hombres hambrientos, harapientos y desesperanzados por el resultado de una guerra que creían ganada. Una visión de la posguerra a veces ignorada y poco tratada en la ficción, pero que aquí se muestra en su mayor esplendor y para ello Grandes hace uso de una serie de hechos reales profundamente desgarradores, hechos reales que se entremezclan con los ficticios que, en cierta manera, no dejan de ser reales también. Manolita nunca existió pero pudo haber existido, y eso es lo más duro de esta novela: que Manolita pudo haber existido. Que Manolita, en realidad, sí existió aunque no se llamara Manolita. 

En mi opinión no hay nada mejor que pueda hacer un libro que el de transmitir una serie de sentimientos y de conocimientos. Desde que empecé a leer  Las tres bodas de Manolita me di cuenta que era una de esas novelas que te llegaban al alma. Cuando terminé de leerla sabía que había aprendido mucho no solo históricamente, sino también sobre la fortaleza de aquellas mujeres que vivían en un infierno simplemente por ser madres, esposas, hijas o nietas. Y creo que es por eso por la que he disfrutado sufriendo con Manolita, pero también con Isabel, Eladia, Rita, etc. He disfrutado sufriendo porque a pesar de que lo que leía no era bonito, lo que me transmitía Manolita sí lo era y con eso me he quedado y con su magnífico final: "No me arrepiento". No puedo evitar imaginar la cantidad de mujeres que han dicho y siguen diciendo: "No me arrepiento". Quizás es que siento debilidad por las historias protagonizadas por mujeres que aparentemente no son fuertes, pero que en realidad sí lo son.

También es una novela que me ha permitido conocer nuevos hechos de una parte de la Historia que no manejo, es más, me ha motivado para que busque información de hechos de los que yo no tenía ni idea, como la existencia de los campamentos penales en Cuelgamuros donde se estaba construyendo el famoso Valle de los Caídos, o la figura de Roberto Conesa "el Orejas" como el gran delator y el gran antagonista de la novela. En este sentido es de destacar el apéndice que la autora incluye al final de la novela en el que no solo concluye de manera definitiva la historia de Manolita, sino en el que además hace referencia a todos  aquellos testimonios, vivencias y recursos que le han servido de base para construir su historia. Un apéndice que yo he valorado positivamente.

En definitiva, poco puedo añadir que no haya dicho ya, Las tres bodas de Manolita me ha parecido una novela magnífica, de esas que se saborean y se digieren y que te dejan reflexionado durante días. Una novela para sufrir y para aprender. Una novela para leerla de manera lenta para captar cada aspecto. Y, principalmente, una novela para concienciar. 

1 comentario:

  1. Hola
    Pues nada, sigo curioseando en el reto de Serendipia, creo que este libro lo dejo pasar, besos

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