jueves, 28 de mayo de 2015

“Shutter Island”. Dennis Lehane

Título: Shutter Island
Autor: Denis Lehane
Editorial: RBA Libros
Páginas: 240


Sinopsis
Verano de 1954. El agente federal Teddy Daniels llega a Shutter Island, isla en la que está ubicado el hospital Ashecliffe, un centro penitenciario para enfermos mentales. Junto con su compañero, Chuck Aule, se propone encontrar a una paciente desaparecida, una asesina llamada Rachel Solando, a medida que un huracán azota l a isla. No obstante, nada es lo que parece en el hospital Ashecliffe. Y Teddy Daniels tampoco.¿Ha ido hasta allí para encontrar a una paciente desaparecida? ¿O le han enviado para investigar los rumores acerca de los radicales métodos psiquiátricos que se utilizan en esa institución? Unos métodos que posiblemente incluyan la experimentación con drogas, pruebas quirúrgicas terribles, contraataques mortales en la guerra encubierta en contra de los lavados de cerebro soviéticos...

Opinión
Cuando vi "Shutter Island", de Martín Scorsese y salí tan confuso que me dije a mí mismo que debía leer el libro de Dennis Lehane. Reconozco que conocía la obra de Lehane por la magnífica novela “Mystic River”, que llevase al cine Clint Eastwood sin alcanzar el nivel del libro, así que no me daba ningún miedo acercarme a “Shutter Island”. Las obras de Lehane están cargadas de pesimismo y de un halo de oscuridad que cubre la humanidad de las personas y que, les reconozco, me gusta en las novelas que leo. Así que, poco después de ver la película, me hice con la novela pero por esas manías que solemos tener los lectores no ha sido hasta ahora cuando la he leído. Pensé que la novela podría solucionar algunas de las dudas que me había generado la brillante adaptación de Scorsese, pero todo lo contrario. 

La novela, aún más intrigante y enrevesada, parece mostrarnos que Teddy Daniels está cuerdo. Eso parece indicarnos todo. Cada paso dado, cada persona que habla con Teddy, quizá lo más significativo sea la conversación con el carcelero Trey. Y, de pronto, todo cambia y yo cambio con ellos. Si cuando vi la película salí convencido de que Teddy había caído en una conspiración contra su persona –de la que poco sabía-, en la novela -y conociendo la historia del senador Hurley y su búsqueda de pruebas que permitiesen acabar con los experimentos radicales llevados a cabo en la isla- termino convencido de la locura de Andrew al descubrir como su esposa había ahogado a sus tres hijos. 

Y, lo mejor de todo, es que he disfrutado avanzando en esta historia que ya conocida. Dónde los personajes ya no eran nuevos. Dónde los escenarios me resultaban familiares. Y he disfrutado porque la historia se me ha presentado nueva y me ha llevado a unas conclusiones diferentes. Y porque, además, la siempre deprimente atmosfera de Lehane aquí se torna tortuoso, un huracán de sentimientos que se adentra lentamente en la mente de sus protagonistas. Que te empuja a la locura, a desconfiar de cada palabra escrita sabiendo que el autor está tratando de engañarte. De mentirte para llevarte a su terreno. Shutter Island nos habla de la locura nacida del infortunio, de la confusión, del miedo racional a la soledad. Y lo hace trasladando la isla a nuestro propio cuarto, a nuestra propia mente. Sin duda, una de las lecturas más agradecidas del último año.

viernes, 15 de mayo de 2015

Antología de la lírica amorosa

Título: Antología de la lírica amorosa 
Autores: Manuel Otero, Juan Ramón Torregrossa y Joan Boldú
Editorial: Aula de Literatura. Vicens Vives 
Páginas: 256

Sinopsis 

Los autores han seleccionado poemas representativos de la historia de la lengua española que tratan el sentimiento amoroso desde sus múltiples enfoques y perspectivas. Esta antología sigue un eje cronológico estructurado en cuatro bloques: Edad Media, Edad de Oro, Romanticismo y Modernismo, y Edad Contemporánea.  Los poemas ocupan 182 páginas; el resto lo constituyen una introducción y unas propuestas de trabajo.

Opinión 

La temática amorosa se aborda con diferentes matices: Entre otros, el mal de ausencia, el amor cortés, la idealización de la belleza femenina, el "Carpe diem", el desengaño y pesimismo, la exaltación romántica, la sensualidad modernista o la plenitud amorosa. 

La nómina de poetas es extensa. Destacamos aquí los que creemos más significativos o más conocidos por los lectores: el Arcipreste de Hita y Jorge Manrique (Edad Media),  Garcilaso y San Juan de la Cruz (Renacimiento),  Quevedo, Góngora y Lope de Vega (Barroco),  Espronceda y Bécquer (Romanticismo), Rubén Darío (Modernismo) y Juan Ramón Jiménez, los poetas del 27, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Octavio Paz, Ángel González, Jaime Sabines y Luis García Montero (Poesía contemporánea). No faltan las voces líricas femeninas: Rosalía de Castro, Carolina Coronado, Juana de Ibarbourou y Alfonsina Storni. 

La colección Aula de Literatura va dirigida, principalmente, a los jóvenes, para que trabajen los textos en clase (la experiencia en la docencia avala este objetivo). Pero el lector adulto también puede perderse entre sus páginas para una lectura reposada en la que recuerde o descubra a nuestros poetas. La lectura de poesía no se hace de un tirón, proporciona momentos intensos de belleza y es compatible con la lectura de otros géneros literarios. 

Estamos, pues, ante un libro recomendable para los lectores de poesía y para aquellos que olvidan con frecuencia acercarse a ella. No hay que perder de vista que el tema del amor, junto al de la vida y el de la pérdida o la muerte, son los temas universales de la lírica. 

Reseña realizada por Carmen Cano, @canocs19 

viernes, 8 de mayo de 2015

Nunca dejes de bailar

Autora: Carmen Grau
Título: Nunca dejes de bailar
Editorial: Dunsborough Books (E-book)
Páginas: Aprox. 416

Sinopsis

Enya creció al amparo de su madre soltera hasta que el cáncer se la arrebató. Desapegada de su padre y sus abuelos, e incapaz de soportar el vacío que le dejó la muerte de su madre, decidió emprender otra vida en Boston y perseguir a la vez el sueño de convertirse en editora literaria. En Boston encontró el amor, la amistad, el fracaso y, de nuevo, el amargo sabor de la pérdida. 

Alberto es un escritor consagrado, creador de novelas policíacas y felizmente casado con María. Pero después de más de dos décadas cosechando éxitos, está aburrido y decide contar una historia diferente a todo lo anterior. Escribe una novela para María que, sin embargo, hará tambalear la estabilidad de su matrimonio y cambiará el curso de su existencia. 

Escrita a dos voces y dos tiempos, Nunca dejes de bailar es una historia de amor que nos lleva desde Boston y Córdoba a Barcelona, una novela que habla de las relaciones entre un hombre y una mujer, del sexo, la literatura, el destino, la religión, la muerte y la esperanza, y en la que ficción y realidad constituyen las dos caras del mismo papel. 

Opinión

Carmen Grau nos narra en Nunca dejes de bailar una historia de amor un tanto peculiar. Una historia de amor en la que los protagonistas indiscutibles son Alberto y Enya, dos personajes cuyos destinos se unirán gracias a un libro que marcará sus vidas de una manera insospechada, excepto para Alberto que es quien lo ha escrito. No se trata de un romanticismo ñoño, sino de una historia de amor que podría ser la de cualquiera y de ahí que Gray se tome su tiempo para narrarla. Y es que parece haber en la autora un interés especial por que el lector conozca bien a los dos personajes principales, de hecho podría decirse que en la novela únicamente existen ellos dos, los personajes secundarios ni siquiera lo son porque apenas aparecen, apenas son necesarios para la historia. El hecho de que Alberto y Enya sean los protagonistas absolutos hace que comprendamos mejor cada una de sus decisiones y que nos sintamos absorbidos por sus testimonios.

Para narrar esta historia de amor Grau ha optado por usar la primera persona, con capítulos en los que se alternan las voces de Enya y Alberto. Cada uno cuenta su parte y transmite sus propios sentimientos. Toda la novela está relatada por los personajes quienes parecen estar narrado un viaje personal, el de cada uno por separado y también el de cada uno juntos. El lector, en este sentido, parece ser un testigo privilegiado de la historia de amor que va presenciando. Es una narración ciertamente interesante en el que el uso de la primera persona, que yo tanto odio, está plenamente justificada y magníficamente bien empleada. Se nota que Grau ha sido meticulosa en el proceso de creación que ha dado como resultado una narración impoluta. Nada se puede criticar al respecto. 

La novela, además, está muy bien ambientada. Se nota que Grau conoce los escenarios presentes en la misma: Boston, Córdoba y, sobre todo, Barcelona. Asimismo, me ha parecido muy interesante que el centro de la novela sea la cultura del libro, al fin y al cabo Alberto es escritor y Enya editora. Grau parece reflejar, además, los deseos frustrados de todo escritor que es la de encontrar editoriales que apuesten por escritores noveles y que den la cara por los mismos, una editorial más cercana que apueste por la calidad sobre la cantidad. Muy diferente a lo que es hoy la cultura del libro que se ha convertido en un negocio más, y esa concepción se ve muy claramente en Alberto, un escritor consagrado que huye de la idea del escritor como mero figurante de las editoriales.

No obstante, Nunca dejes de bailar no es una novela perfecta. Grau presenta un argumento que me ha parecido realmente original, pero la novela no ha terminado de engancharme. Me explico, esto no quiere decir que su lectura me haya parecido aburrida, de hecho el tiempo que he podido dedicarle he disfrutado bastante ya que me ha parecido una historia planteada de manera muy interesante. Sin embargo, el fallo es que carece de cierto sentido de la expectación, ya que casi a mitad de la novela la autora había dado las suficientes pintas como para saber cuál iba a ser el final de los protagonistas. Es posible que Grau lo haya planteado así en un sentido en el que no interesa tanto el final sino el recorrido, y es una idea interesante, pero en mi opinión creo que el autor debe siempre guardarse un as bajo la manga para sorprender al lector. A pesar de ello el final me ha parecido correcto, creo que no hubiera podido haber terminado mejor.

En definitiva, Nunca dejes de bailar ha apostado por contar una historia de amor madura de una manera muy particular y cargada de sentimientos. Y lo hace bastante bien, pese a que haya aspectos mejorables. Una lectura que se disfruta y que deja un buen sabor de boca, yo la recomiendo a aquellos que les guste este tipo de historias.


Quiero agradecer a Carmen Grau por regalarme su novela sin conocerme y sin ningún tipo de intención publicitara, solo que disfrutara de su historia. Gracias.