martes, 2 de junio de 2015

Todo queda en casa

Título: Todo queda en casa
Autora: Alice Munro
Editorial: Lumen
Páginas: 1070

Sinopsis

Todo queda en casa es una selección de los mejores cuentos de Alice Munro realizada por la misma autora como feliz despedida a la tarea de la escritura, un recorrido que abarca toda su carrera literaria. En estos veinticuatro cuentos se resume el trabajo de una vida entera dedicada a hurgar en las emociones y los sentimientos de una manera que sorprende y entusiasma porque ahí, en esos parajes tan lejanos, encontramos lo mejor y lo peor de nosotros. A modo de prólogo, esta edición incluye "Alice Munro en sus propias palabras", la entrevista que sirvió como discurso de agradecimiento a la academia sueca el día en que le fue entregado el Premio nobel. "Quiero que mis cuentos conmuevan a las personas; no me importa si son hombres, mujeres o niños...quisiera que el lector, al terminar un cuento, sintiera que es una persona distinta." 

Opinión

Antes de dar mi opinión sobre esta obra creo que es necesario puntualizar que no soy una lectora habitual de cuentos o relatos cortos. Creo que es necesario porque mi opinión puede estar muy influenciada por este hecho, ya que al no ser una lectora habitual de este género puede que no lo aprecie en su totalidad. Y no soy lectora habitual de cuentos porque ni este género ni el de relatos cortos han despertado mi interés, de hecho apenas he leído un par de relatos cortos y fue más por compromiso que por iniciativa propia. No con ello quiero decir que sea mejor o peor género, sino que simplemente no es de mi gusto. Sin embargo, he de admitir que desde que Munro ganó el premio Nobel empecé a sentir cierto interés por su obra, pese a que no conocía nada en absoluto, con lo cual había decidido leer algo de ella en cuanto tuviera la oportunidad. Esta llegó cuando las pasadas navidades me regalaron Todo queda en casa, lo que me ha permitido matar dos pájaros de un tiro: por un lado leer algo de Munro y, por otro, iniciarme en el género de los cuentos. Puedo adelantar que el resultado final ha sido algo negativo y es que, aunque en líneas generales no me ha desagradado, de hecho hay varios cuentos que me han gustado mucho, el género en sí mismo sigue sin ser de mi gusto ya que no es una lectura que me atrape y me ha costado bastante terminarlo. 

¿Cuál ha sido el problema? Creo que mi manera de leer Todo queda en casa no ha sido la adecuada. Se trata de un tocho de más de mil páginas compuesto por 24 cuentos todos diferentes. Algunos son conclusivos y otros te dejan con la miel en los labios, lo cual llega a ser bastante frustrante (al menos para mí). La razón por la que creo que no he leído de manera adecuada  esta obra es porque la he leído de un tirón, debería, sin embargo, haberla leído poco a poco y haberla combinado con otras lecturas. Pero admito que soy algo maniática y no me gusta leer dos libros al mismo tiempo. Sin embargo, no todos los géneros pueden leerse de la misma manera y está claro que una antología de cuentos debe leerse poco a poco para no saturarte y eso es precisamente lo que me ha ocurrido: me he saturado y al final ya solo quería terminar. No obstante, el haberla leído de un tirón me ha permitido conocer algunas de las características de la obra de Munro que quizás no habría percibido si la hubiera leído de manera más pausada. Me he dado cuenta, por ejemplo que a pesar de que los cuentos son todos diferentes, tienen algunos rasgos comunes. Para empezar, la mayor parte de ellos están ambientados en Canadá, lo que no debe sorprender al lector si tenemos en cuenta que Munro es canadiense. Pero sí que parece ser un rasgo distintivo de la autora quien parece limitarse a escribir sobre lo que conoce, lo que tiene más a mano y lo que más se vincula a ella. Incluso aquellos cuentos que parecen no estar vinculados a su ambiente, sí lo están. Esto nos lleva a la segunda característica, todos los cuentos desprenden un tono doméstico, todos o casi todos se desarrollan en el hogar y esto está, quizás, relacionado con el hecho de que Munro se defina a sí misma como una ama de casa que escribe. Otra característica de Munro es que parece jugar con los sentimientos humanos, le interesa experimentar con ellos en diferentes situaciones lo cual me parece muy interesante. Por último, parece haber en todos los cuentos una especial preferencia por los personajes femeninos, especialmente mujeres que son inteligentes y que parecen no encajar en el ambiente donde se han criado. 

Como he dicho al principio no todos los cuentos han sido de mi gusto, algunos incluso me han parecido ciertamente perturbadores. Por ejemplo, no me gustó nada "El amor de una mujer generosa", me pareció muy tétrico, con una historia muy fea, y en ese momento estuve a punto de cerrar el libro y no volver a cogerlo. Tampoco me gustó "Pasión", de hecho no llegué a entender qué quería decirme la autora con este cuento. O "Dimensiones" que trataba de un suceso horrible, si bien el final me pareció magnífico. No obstante, hay cuentos que me han gustado muchísimo. Entre ellos cabe destacar "El sueño de mi madre" donde la autora quiere reflexionar sobre el instinto maternal, que parece estar altamente sobrevalorado. También he disfrutado con la lectura de "La vista desde Castle Rock", un cuento histórico en el que Munro, usando su imaginación, narra el posible viaje de una familia escocesa desde su lugar de origen, el valle de Ettrick, a Nova Scotia (Canadá). Unos personajes reales a quienes la autora parece homenajear dándoles vida. Igualmente me ha parecido tierno el homenaje que hace a su padre a través del cuento "Trabajar para ganarse la vida". En él presenta a su padre como un personaje entrañable que vive únicamente para el cuidado de su familia. Por último, he de destacar otro cuento histórico, el de "Demasiada felicidad", en la que Munro vuelve a hacer uso de su imaginación para traer a la vida a la matemática rusa Sofia Kovalevskaya. 

En definitiva, Todo queda en casa es una obra difícil de reseñar al ser esta compuesta por una gran cantidad de cuentos, todos muy diferentes. Estoy segura que a los amantes del género les encantará, sobre todo si la leen de manera adecuada. Los que no, se quedarán con algunos cuentos y olvidarán el resto. Aún así me ha parecido una manera interesante de conocer un género nuevo, que al final ha terminado no ser ser de mi gusto, pero que igualmente ha sido productivo conocerlo. Pese a ello no descarto leer alguna cosa más de Munro, pero esta vez de manera diferente, disfrutando algo más de la lectura y sin saturarme. Pues pese a que no todo me ha gustado, creo que su manera de experimentar con los sentimientos es muy interesante. De la misma manera que me han gustado sus "recreaciones históricas". 

2 comentarios:

  1. Mira que quiero leer algo de esta autora pero nunca acabo animándome. A ver si lo hago pronto. Un saludo :D

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    1. Creo que es una lectora a la que hay que leer pero combiándola con otras cosas. Eso sí, por lo que he ido leyendo, o la amas o la odias, no hay término medio. Un saludo y gracias por comentar!

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