lunes, 27 de julio de 2015

La caricia del verdugo


Título: La caricia del verdugo
Autor: Alejandro Feito
Editorial: Click Ediciones (Planeta)
Páginas: 460

Sinopsis


Radu Dumukrat no es un sicario cualquiera, es tal vez el último de los mulobeng, una antigua casta de guerreros y asesinos de etnia romaní. Santiago Matesanz, alias el Segador, es un criminal convicto, antiguo miembro de la organización corsa conocida como la cofradía de Partinello. Diferentes, aunque igualmente letales, ambos se ven forzados a aceptar sendos trabajos que les llevarán a sumergirse en una cruel lucha de poder entre los más poderosos cárteles de la droga de la costa azul; una guerra que teñirá de sangre las calles de la vieja ciudad de Marsella. Antagonistas mortales a pesar de no haberse conocido siquiera, cada uno deberá enfrentar los más oscuros secretos de su pasado al verse inmersos en un intrincado dédalo de engaños, mascaradas y traiciones.

Opinión

Como ya habréis podido observar en mi primera colaboración en acabo de leer, tengo una especial predilección por el género negro. Y este título que me ha aportado diferentes matices, no podía dejarlo pasar.

El género negro se adapta a todo tipo de historias. Existen tantas historias como subgéneros. Y gracias a este agradable tirón que hemos vivido en los dos últimos años, hemos podido disfrutar de historias muy variadas. Algunas de ellas muy originales.

Y hay algo que le tenemos que agradecer a este autor es el hecho de ser original. Pero La caricia del verdugo no es tan original y diferente como para renegar del genero. Porque en ella podremos encontrar asesinos a sueldo, narcotráfico, mafia y diferentes pasiones humanas. Y en esta mezcla se ve la intención de hacer cosas diferentes y hacerse como escritor.

Estamos también ante una historia llena de detalles y nombres. Pero todos bien conectados. Y eso es algo que muchas veces los lectores pasan de largo, pero que tiene un merecido trabajo detrás. Muchas veces creemos que agrandes esos personajes y familias es tarea fácil. Lo bueno de Alejandro es que nos distrae con cada detalle. Y nos hace meternos más en la historia, en sus intrigas y sus familias.

Nos metemos en las vidas cruzadas de dos personajes. Dos individuos que han tenido caminos diferentes que les han llevado al mismo punto.  El aprendizaje tanto de Radu como el Segador nos mete de lleno en las costumbres familiares. La lucha de poder y las jerarquías están muy presentes en esta entretenida novela. Y sobre una tendencia que pocas veces encontraremos en este tipo de novelas a explicar historias, información y detalles sobre el tráfico de drogas en toda Europa. Y con este tipo de explicaciones llegamos también a una variedad de lugares que no aburren; Madrid, Santander, Asturias,  Barcelona, Marsella,  Reino Unido, Bucarest y costa oeste de Córcega.

La caricia del Verdugo es una novela recomendable para este verano. Una apuesta por el género negro y el thriller con un desenlace al que seguro tendremos ganas de llegar desde la lectura de la primera página. Lectura entretenida y de calidad. Yo creo que más no se puede pedir.

Biografía

Nacido en Oviedo en 1983, donde sigue residiendo a día de hoy, y licenciado en Ingeniería Superior Industrial, trabaja actualmente en la industria del metal, aunque su verdadera vocación han sido siempre las artes, particularmente las letras. Se declara fanático de la literatura, el cine, los cómics y los videojuegos; que considera cuatro medios tan diferentes como únicos de contar historias.

Su debut con La Caricia del Verdugo  es el resultado de un proceso creativo de varios años en el que, más que escribir una simple novela, ha intentado inventarse a sí mismo como escritor, encontrar su propio estilo y construir un imaginario sólido y creíble en el que desarrollar futuras creaciones. 

martes, 21 de julio de 2015

La noche feroz

Título: La noche feroz
Autor: Ricardo Menéndez Salmón
Editorial: Seix Barral
Páginas: 112

Sinopsis

1936. Sobre el telón de fondo de una guerra fraticida, en un pueblecito rodeado de montañas, el terrible asesinato de una niña desata la brutalidad que subyace en esta remota aldea. Un maestro rural atormentado por el pasado, un cura cruel y un pueblo entumecido por el miedo protagonizan La noche feroz, un thriller metafísico. Un mal profundo, arraigado en el pasado, rige el tiempo y el espacio en una novela con resonancias de la tragedia griega y de Dostoievski.

Opinión

Para Menéndez Salmón La noche feroz es su novela más redonda. Unas ciento siete páginas -si incluimos el índice- le han bastado para lograr tal proeza. El autor de esta modesta reseña no puede estar más de acuerdo.

Porque La noche feroz es obra grande pese a su brevedad. Los elementos que la componen se mantienen en los límites justos del equilibrio, eso que se conoce como rozar la perfección. 

Es la noche rural en algún sitio al norte de un país en plena guerra fratricida. Conocemos a Labeche. Para él el ambiente tiene cierto olor a fuego. Le gusta el fuego, sueña con él. El lector se estremece con sus movimientos, que nos son sutilmente violentos, como es a veces el movimiento de algunos fenómenos naturales: Labeche se frota el pecho y las piernas con un puñado de hierba seca, orina entre las ubres de una vaca y se viste despacio... Más allá Labeche casi puede sentirlo, es un lugar cuyo nombre se hace extraño al oído: Promenadia.

Para aquellos que se acerquen a los libros de Menéndez Salmón Promenadia es o debe ser importante, así como para los lectores de Faulkner el condado de Yoknapatawpha, o Macondo para los de Gabriel García Márquez. Es en Promenadia donde se produce la acción, donde el autor decide colocar a sus personajes.

No sabemos todavía que una niña ha sido brutalmente asesinada cuando vemos al maestro escuela Homero comiendo en la casa del amo. El amo es un hombre de su tiempo y su lugar, poco más que un salvaje, es la cobardía y la peor de las violencias domésticas. Vive con su mujer, una hija embarazada, el hijo mediano y un hijo "el imbécil" que nos recuerda a "la niña" de Los santos inocentes. Es ese el ambiente en el que pretende introducirnos el narrador, la España profunda y sombría y rural. Pero ha de hacerlo rápido, las páginas pasan. 

Cada escena en un ejercicio de contención magníficamente elaborado. Las acciones y las palabras de los personajes nos caen como con un cuentagotas, la información sin embargo es continua, el narrador nos da lo justamente necesario, y nada más. Sabemos de la guerra, poco realmente, lo suficiente para comprender que el mal existe habitando a distintos niveles, aparecen otros nombres como el del cacique del pueblo, el indiano Irizábal, y "el imbécil" aúlla, un sonido atropellado, lleno de grietas,... En cualquier caso algo confusamente humano, que produce menos piedad que asco. Para el autor el aullido es mucho más, un punto y aparte en el que apenas tiene tiempo de preguntarse acerca de lo leído. Queremos más. 

Cuando sabemos que se ha producido un crimen también sabemos que hay una investigación en curso. Investigación, esto es, el padre Aguirre, más demonio que sacerdote (Es él, que no nos quepa la menor duda, ese eterno hierofante que salta de un texto a otro, de Conrad a McCarthy, y ahora en La noche feroz de Menéndez Salmón),  una buena representación del cura de pueblo de la época, lanza a sus lacayos Ezequiel y La Muerte al bosque para dar caza al criminal

El amo se levanta y mira por la ventana.
          -Esa luna enloquecerá a los perros. Se volverán tan salvajes como el padre Aguirre.

La noche avanza como avanza la tormenta feroz de la noche. El maestro escuela Homero se cuestiona a sí mismo, bucea en su pasado escribiendo sobre la fundación de Promenadia, nada es gratuito, cada palabra importa, cada segundo de narración tiene un sentido. Fuera, a lo lejos, los intermitentes disparos de escopeta le estremecen. El narrador nos cuenta mucho más de lo que podemos aprehender. Es entonces cuando descubrimos que La noche feroz tiene más víctimas de lo que creíamos y que una de ellas puede ser ni más ni menos que la verdad.

Ricardo Menéndez Salmón ya escribía sobre el mal mucho antes de su más famosa trilogía. En La noche feroz el lector puede sentir ese mal, más que leer sobre él. Estructuralmente la novela es perfecta. De una aparente sencillez, cada elemento se encuentra en su coordenada exacta. Sobresaliente el uso del lenguaje, el empleo de los nombres y los verbos de lo rural; sobresaliente, por supuesto, la metáfora siempre brillante en los textos de Menéndez Salmón, así como la forma de manejar a las criaturas surgidas de su ficción, todos ellos como peonzas girando alrededor del inagotable motor que mueve y reparte el mal. Nos da la sensación de que el autor podría escribir sobre cualquier cosa, que su capacidad creativa y conocimiento de la técnica le harían un autor destacado en una literatura más lucrativa. Pero como se decía en una reseña anterior, Menéndez Salmón es un autor de obra, y su obra tiene un objetivo. En La noche feroz mantiene el pulso de la intriga al nivel de los mejores de la novela negra, sus silencios están llenos de información que el lector fácilmente puede tomar en cualquier momento. 

Novela breve y de lectura sencilla La noche feroz es rematada con elegancia. Todo ha encajado. Cerramos el libro, lo depositamos en su lugar de reposo y al marcharnos aún giraremos la cabeza para mirarlo y para decirnos que realmente este mundo alberga horrores, y que estos, no están lejos ni en corazones puramente malvados, sino que lo llevamos encima cada uno de nosotros. Así es el mal, nos recuerda casi siempre la obra del asturiano Ricardo Menéndez Salmón.

Reseña realizada por Eduardo Flores (@EadWardBloom) de La victoria de la carne.

domingo, 19 de julio de 2015

The lady and the unicorn

Título: The lady and the unicorn
Autora: Tracy Chevalier
Editorial: Harper Collins
Páginas: 293

Sinopsis


Paris, 1490.  A shrewd French nobleman commissions six lavish tapestries celebrating his rising status at Court. He hires the charismatic, arrogant, sublimely talented Nicolas des Innocents to design them. Nicolas creates havoc among the women in the house—mother and daughter, servant, and lady-in-waiting—before taking his designs north to the Brussels workshop where the tapestries are to be woven. There, master weaver Georges de la Chapelle risks everything he has to finish the tapestries—his finest, most intricate work—on time for his exacting French client. The results change all their lives—lives that have been captured in the tapestries, for those who know where to look.


Opinión

Para los que ya hayan leído algo de Tracy Chevalier no les sorprenderá la increíble capacidad de esta autora a la hora de recrear historias relacionadas con conocidas obras de arte. Es algo que ya hizo, por ejemplo, con La joven de la perla en la que Chevalier hacía partícipe al lector de la historia que pudo haberse escondido tras la famosa pintura de Johannes Vermeer. Se trataba, sin duda alguna, de una narración ficticia que invitaba al lector a reflexionar sobre cuál pudo haber sido la historia verdadera tras esa maravillosa y enigmática pintura. Una buena manera de emplear la imaginación para rellenar los vacíos de la historia, al menos bajo mi punto de vista.

En The lady and the unicorn Chevalier vuelve a hacer lo que mejor sabe, es decir, contar como surgió y como se llevó a cabo la creación de lo que se ha considerado como uno de los más bellos conjuntos de tapices creados a finales de la Edad Media (Véase Wikipedia). Y lo hace con absoluta sencillez, tal y como lo hizo con La joven de la perla, recurriendo a una narración pausada y simple. Se trata, en este caso, de una novela coral (en la de La joven de la perla, la protagonista absoluta era Griet, quien iba narrando todos los acontecimientos), pues participan en ella todos los personajes implicados en la creación de los tapices. Una novela corta, sin grandes giros argumentales, que si bien no da pie a una lectura adictiva sí que resulta, al menos para mí, absolutamente placentera. 

Su punto débil reside, precisamente, en la abundancia de personajes. De hecho, cada capítulo está centrado en un personaje concreto que va narrando lo que va viviendo, por lo que la autora hace uso principalmente de la primera persona. La gran cantidad de personajes contrasta con la brevedad de la novela (apenas unas 300 páginas), que impide que los conozcamos en profundidad, aunque ciertamente cabe preguntarse si es necesario que los conozcamos más allá de la creación de los tapices. En este sentido los personajes no serían más que la maquinaria para la creación de lo que es el centro de la novela en sí: los tapices. De entre todos los personajes, el que más resalta quizás es Nicolas des Innocents, el artista parisino que aporta la idea de los tapices con sus pinturas. Es una especie de donjuán que, al menos para mí, resulta del todo antipático. Lo cierto es que ninguno de los personajes han llegado a gustarme del todo, pero si tuviera que elegir uno de ellos, sin duda alguna me quedaría con Aliénor de la Chapelle, porque me parece el personaje más noble, más inocente, fuerte y con una gran capacidad de superación. Su ceguera no le supone una barrera a la hora de ayudar a su padre con el tejido de los tapices. De hecho, me ha gustado muchas de las reflexiones que el personaje hace sobre su propia incapacidad y una de las que más me han gustado es la siguiente: I wonder if seeing would make honey taste sweeter, lavender smell richer, the sun feel warmer on my face (Me pregunto si la capacidad de ver haría a la miel más dulce, al olor de la lavanda más rico o al sentir de los rayos del sol en mi cara más cálido).

Pese a este punto débil, Chevalier ha sabido construir una historia en la que enseña al lector las dificultades que entrañaban crear un tapiz: desde que surge la idea en la cabeza del noble de turno hasta que se termina en el taller del tejedor. Chevalier va, en este sentido, paso a paso, dando a conocer al lector cómo pudo ser ese proceso, pero haciendo uso de su imaginación. Me ha gustado, sobre todo, la parte que se desarrolla en el taller del tejedor, George de la Chapelle, ya que en ella la autora no escatima en detalles. Hay un momento de la narración que me ha llamado profundamente la atención, y es aquel en la que el tejedor describe cómo se siente cuando por fin ha terminado un tapiz y puede darle la vuelta y verlo en todo su esplendor: Only when we cut the tapestry off the loom and lay it face-up on the floor do we get to see the whole work. Then we stand silent and look at what whe have made. That moment is like eating fresh spring radishes after months of old turnips. (Solo cuando cortamos el tapiz del telar y lo ponemos boca arriba en el suelo podemos ver la obra completa. Entonces nos quedamos en silencio y miramos lo que hemos creado. Ese momento es como comer rábanos frescos de la primavera después de meses de haber comido nabos viejos). Sus palabras dejan ver implícitamente lo laborioso que debía ser todo el proceso de tejido y la presión que los maestros tejedores debían experimentar, no solo para llegar a la perfección, sino también para ajustarse a las normas del gremio, a los gustos de los patrones, a las condiciones económicas y de tiempo. En este sentido, la novela de Chevalier llega a ser realmente didáctica. 

Un último detalle a resaltar es el epílogo final. En él Chevalier da vida real a sus personajes contando que pasó con ellos tras la entrega de los tapices. La autora, sin embargo, no miente e indica que son personajes ficticios en su mayoría, igual que toda la narración es pura ficción. Sin embargo, Chevalier añade un detalle interesante que yo, como buena historiadora, no puedo dejar pasar de largo. Y es que tras el epílogo, en las notas del autor, Chevalier ofrece una breve narración de lo que fue este conjunto de tapices y su pequeña historia, e igualmente ofrece una escueta bibliografía que demuestran que, pese a que su novela es un ejercicio de imaginación, la base, el transfondo, es totalmente histórica. Este detalle es de agradecer.

En definitiva, The lady and the unicorn es una novela que gustará a todos aquellos lectores que ya disfrutaron de La joven de la perla y que saben que Chevalier no es una novelista de increíbles giros argumentales, sino de narraciones sencillas y pausadas. Yo he leído el libro en inglés, desconozco si hay una edición en español. Se trata de una lectura fácil, con un vocabulario simple (a excepción de algunas palabras en francés y algunos términos propios de la actividad de tejer), por lo que no debería resultar excesivamente complicado a todos aquellos que tenga una base.

Aquí os dejo uno de los tapices que componían en el conjunto para que veáis porqué la autora ha decidido recrearnos su historia. Este concretamente es el que se titula À mon seul désir (Mi único deseo)



martes, 14 de julio de 2015

Before I go to sleep

Título: Before I go to sleep
Autor: S. J. Watson
Editorial: Black Swan
Páginas: 372

Sinopsis

¿Qué sucedería si no recordaras tu nombre, tu identidad, tu pasado e incluso a todos a los que amas cada mañana al despertar? Todo olvidado durante la noche, tu vida convertida en un rompecabezas.¿Y si, además, sospecharas que la única persona en la que confías no te está contando toda la verdad?

Opinión

¿Qué pasaría si un día te despertaras y no recordaras nada en absoluto: ni quién eres, ni la habitación en la que estás, ni a la persona a la que tienes al lado? Pues precisamente así comienza la novela que hoy reseño. Su premisa se basa precisamente en eso, en la falta de memoria, en la amnesia más profunda por la que la protagonista, Christine, no solo no recuerda su pasado sino que además es incapaz de conservar recuerdos nuevos por un plazo de  24 horas, ya que cuando duerme lo olvida absolutamente todo. Por lo que día tras día se levanta sin recordar absolutamente nada, o recordando únicamente que es mucho más joven de lo que debería ser, e incluso una niña.

Con este inicio, por tanto, nos vemos inmersos en una novela cuyo argumento se presenta en un principio atractivo. Con una narración de ritmo lento, pese a que la mayor parte de los thrillers -al menos los que he leído- se caracterizan precisamente por tener un ritmo rápido facilitado por los capítulos cortos. En este caso, el ritmo lo impone la propia protagonista, ya que el lector se pone en su piel a través del empleo de la primera persona y por el hecho de que la mayor parte de la novela se compone del diaro que Christine escribe para recordar sus días. A medida que van pasando los días vamos conociendo, gracias a él, algunos de sus recuerdos y paralelamente vamos experimentando la misma angustia que siente la protagonista al no recordar nada y su mismo deseo de saber más. Es por ello que el uso de la primera persona me parece un absoluto acierto, porque permite un mayor acercamiento a la historia, un conocimiento profundo de la protagonista y, sobre todo, porque vamos descubriendo con ella las verdades y mentiras sobre su vida. El lector no conoce más que lo que la propia protagonista va conociendo y es precisamente eso lo que atrapa al lector. 

A medida que vamos avanzando en la historia vamos descubriendo que esta gira en torno a dos aspectos fundamentales, que el autor además se esfuerza por resaltar mediantes ciertas reflexiones que Christine comparte en su diario. Estos dos aspectos, a mi parecer, son la importancia de la memoria y la verdad, sobre ellas, por ejemplo, Christine nos dice: What are we if not an accumulation of our memories? (¿Qué somos sino la acumulación de nuestros recuerdos?) o I realized, these truths are all I have. They are my past. They are what makes me human. Without then I am nothing. Nothing but an animal (Me he dado cuenta que esas verdades son todo lo que tengo. Son mi pasado. Son lo que me hace humana. Sin ellas no soy nada. Nada sino una animal). La obsesión de Christine por tanto será recuperar esa memoria que la hace humana y, en este sentido, volver a tener una vida normal y dejar de ser un mero "vegetal". Para ello contará, por un lado, con su marido Ben quien cada mañana le recuerda quién es y, por otro, con el Dr. Nash quien la anima a escribir en su diario en el que se dejará reflejado que no todo lo que cuenta su marido es verdad y donde empezará a mostrarse confundida ¿Hasta qué punto todo lo que recuerda es verdad? ¿Hasta qué punto todo lo que le cuentan es verdad? Realidad e imaginación serán otros dos elementos de importancia en la narración, ya que a medida que avanza nos iremos dando cuenta que no todo es lo que aparenta ser.

La narración, que no es más que la experiencia de Christine, llega a convertirse en una especie de túnel por el que la protagonista avanza con el fin de llegar a la luz: a la verdad. Lo hace, como he dicho, de manera pausada. Esto en cierta manera puede alejar al lector más acostumbrado a un ritmo más rápido. no obstante yo lo he encontrado en cierta manera adictivo. Al final todo se va desvelando, todo se va haciendo más claro, tanto para el lector como para Christine. aunque mentiría si dijera que no había adivinado el final antes de haberlo leído, ya que la escena se va haciendo más y más clara a medida que se avanza en la narración. No obstante, esto no ocurre hasta que no se llega a las últimas 50 páginas; antes se puede ir sospechando y barajando varias posibilidades, sin embargo la clave no está hasta casi el final. En cualquier caso he de decir que este no me ha parecido para nada excepcional, de hecho diría que es el típico final de thriller de sobremesa y eso es lo que más me ha decepcionado de toda la novela ya que creo que el argumento daba, en principio, para muchísimo más. Admito que al final me he quedado algo indiferente y diría que hasta molesta, pero no quiero desvelar nada más.

En definitiva, Before I go to sleep, me ha parecido un thriller entretenido y hasta cierto punto adictivo. Una lectura ligerita propia para los meses de verano, con un lenguaje sencillo, que se puede terminar en un par de tardes. Como habéis intuido yo lo he leído en inglés y me ha parecido una lectura muy facilita, por lo que animaría a todos aquellos que se están iniciando en este idioma a que lo leyeran porque tiene una gramática muy básica, con un vocabulario en general simple, con palabras conocidas (de hecho la única que no he conocido es jolt). No obstante, hay también una edición en español bajo el título de No confíes en nadie publicada por la editorial Grijalbo.

Adaptación

La novela fue llevada al cine en el 2014 protagonizada por Nicole Kidman, Colin Firth y Mark Strong. Yo no la he visto pero por el tráiler puedo decir que hay bastantes cambios con respecto a la novela, en cualquier caso aquí os lo dejo.


jueves, 9 de julio de 2015

Suite Française

Título: Suite Française
Autora: Irène Némirovsky
Editorial: Vintage
Páginas: 402

Sinopsis

Suite francesa se inicia en París los días previos a la invasión alemana, en un clima de incertidumbre e incredulidad. Enseguida, tras las primeras bombas, miles de familias se lanzan a las carreteras en coche, en bicicleta o a pie. Némirovsky dibuja con precisión las escenas, unas conmovedoras y otras grotescas, que se suceden en el camino: ricos burgueses angustiados, amantes abandonadas, ancianos olvidados en el viaje, los bombardeos sobre la población indefensa, las artimañas para conseguir agua, comida y gasolina. A medida que los alemanes van tomando posesión del país, se vislumbra un desmoronamiento del orden social imperante y el nacimiento de una nueva época. La presencia de los invasores despertará odios, pero también historias de amor clandestinas y públicas muestras de colaboracionismo. Concebida como una composición en cinco partes —de las cuales la autora sólo alcanzó a escribir dos— Suite francesa combina un retrato intimista de la burguesía ilustrada con una visión implacable de la sociedad francesa durante la ocupación. Con lucidez, pero también con un desasosiego notablemente exento de sentimentalismo, Némirovsky muestra el fiel reflejo de una sociedad que ha perdido su rumbo.

Opinión

Pocas veces ocurre que la historia que se esconde tras la publicación de una novela es más apasionante que la novela en sí misma. Esto es precisamente lo que le pasa, en mi opinión, a Suite Française de la novelista rusa Irène Némirovsky, dado que es una novela que escribió durante el mismo periodo en el que transcurre la acción de la misma. Su detención y posterior traslado a  Auschwitz hizo que, en lugar de las cinco secuencias que tenía pensadas para su novela, solo quedaran escritas dos: Tormenta de junio y Dulce, de la tercera solo quedó un esquema argumental. La novela no fue descubierta hasta 1990 cuando la hija de Némirovsky examinó el cuaderno que contenía la novela, que no se publicó hasta 2004. Némirovsky no salió de Auschwitz-

Así, por tanto, nos hallamos ante una novela dividida en dos partes muy diferenciadas: la primera, Tormenta de junio, narra la huida de una serie de ciudadanos de París en las horas y días inmediatamente anteriores y posteriores a la invasión alemana; la segunda, Dulce, muestra la vida de un pequeño pueblo, Bussy, en los primeros meses de la ocupación. La relación entre ambas es muy tenue, apenas algunos personajes de la primera son mencionados en la segunda. 

Lo más interesante de la primera parte, bajo mi punto de vista, es el retrato que Némirovsky hace de todos los personajes, ya procedan de la clase alta de París, ya de la clase baja, durante la huida de la ciudad, en un intento de hacer ver al lector cómo un hecho tan dramático como la guerra puede sacar lo peor y lo mejor de cada uno. Algunos personajes, por tanto, despiertan ternura y cierta lástima por el destino tan miserable que les espera, como ocurre con el matrimonio de los Michauds; por otros solo se siente verdadero desprecio, como por Gabriel Corte o Charles Langelet, ambos caracterizados por tener una opinión demasiado sobrevalorada de sí mismos. La autora, además, parece querer dar una lección moral al lector, otorgando finales a los personajes en función de su comportamiento durante la misma, en un sentido de que todo lo que hacemos tiene su consecuencia. Némirovsky, partiendo de la base de estos personajes, recrea con gran precisión el caos que debió generarse durante la huida de miles de parisinos, las caminatas que debieron de realizar todos aquellos que no contaban con los medios para huir en coches o tren, la falta de provisiones o el asilo que muchos de los habitantes de los pueblos debieron dar a los huídos. No deja de lado tampoco el sentimiento patriótico que surge ante los conflictos bélicos, representado en la figura de Hubert Péricans, un muchacho que movido por le orgullo francés decide abandonar a su familia para ir al frente. Es muy posible que algunos lectores critiquen la "falta" de argumento de esta primera parte, que avanza sin desarrollo claro hacia un final inconcluso, pero no se puede dejar de admitir que se trata de un magnífico retrato narrativo de lo que tuvo que ser esa "tormenta de junio" de 1940.

La segunda parte, sin embargo, me ha parecido menos pasional de lo que esperaba, entendiéndose pasional en un sentido amplio y no exclusivamente amoroso. Esto se debe, quizás, al hecho de que ya había visto la adaptación cinematográfica y me había gustado bastante con lo cual esperaba un poquito más y me he sentido algo decepcionada. Admito que me acerqué al libro buscando algo más de tensión, teniendo en cuenta, además, que la trama invitaba a ello, sin embargo, en un escenario como el de un pueblo francés invadido por los soldados alemanes la tensión brilla un poco por su ausencia. Por otro lado, la historia de amor prohibido apenas es narrada, los personajes me han parecido, en general, algo insulsos, especialmente Lucile quien se tira la mayor parte de la narración con un quiero y no puedo para al final quedarse en un mero arrepentimiento. Pese a todo ello, vuelvo a insistir en lo mismo, esta segunda parte es otra magnífica recreación de lo que tuvo que ser la invasión alemana.

A modo de conclusión debo de recomendar esta novela a todos aquellos a quienes les apasione las historias sobre la II Guerra Mundial, no solo batallitas sino también su aspecto más "civil" y las consecuencias que tuvo sobre la población, en este caso la francesa. Es cierto que Suite Française no es un libro de historia, pero el hecho de que la autora estuviera escribiéndola en "tiempo real" le da un toque más realista a la narración. Asimismo he de indicar que yo la he leído en su traducción inglesa -la edición original es francesa obviamente- y me ha resultado bastante fácil, ya que el lenguaje empleado no es excesivamente complejo, así que yo creo que para aquellos que tengan una buena base gramática no debería ser una lectura complicada. Pero para aquellos que huyen de la lengua inglesa existe una traducción española publicada por la editorial Salamandra.

Adaptación

Suite Française ha sido llevada recientemente al cine, dirigida por Saul Dibb (el mismo que el de La Duquesa) y protagonizada por Michelle Williams, Matthias Schoenaerts, Kristin Scott Thomas, Sam Riley, Margot Robbie, Ruth Wilson, Alexandra Maria Lara, Tom Schilling, Eileen Atkins, Lambert Wilson. La adaptación se centra principalmente en la segunda parte de la novela, aunque la primera queda reflejada en los primeros minutos de la misma donde se puede apreciar la fila de huidos. A mí me ha gustado mucho la película, casi más que la novela, por lo que os dejo el tráiler para que juzguéis por vosotros mismos.