lunes, 31 de agosto de 2015

The blue afternoon

Título: The blue afternoon
Autor: William Boyd
Editorial: Penguin Books
Páginas: 324

Sinopsis


Los Ángeles, 1936. Kay Fischer vive en una ciudad norteamericana y se dedica a la arquitectura, tras la muerte de su hijo y la ruptura de su matrimonio. Está en un momento malo de su vida cuando se presenta ante ella Salvador Carriscant, un anciano que dice ser su padre y que reclama la ayuda de la joven para desenmarañar unos hechos que llevan enterrados más de un cuarto de siglo. 

Opinión

Una de las cosas buenas de este blog y su cuenta de Twitter (@AcaboLeer), es que me llega alguna que otra recomendación literaria interesante ¡y cómo me gusta! El libro cuya reseña os traigo hoy es precisamente una de esas recomendaciones.

The blue afternoon es, a mí parecer, uno de esos libros que empiezan de una manera pero que se desarrolla de una forma total diferente a lo que te imaginabas, sobre todo al leer la sinopsis. En un principio, porque así se nos hace creer, pensaba que la protagonista de la historia era Kay, una arquitecta que no pasa por el mejor momento de su vida tanto personal como profesional, no obstante, tras acabar la primera parte de la novela, el lector se da cuenta que el protagonista indiscutible es Salvador Carriscant, que se presenta como el padre de Kay, cuya historia es el argumento central de la novela, la que da sentido a la misma. Lo cierto es que me encanta este tipo de estructura narrativa, en la que la novela se divide en dos líneas argumentales que se desarrollan en diferentes marcos temporales: por un lado el "presente" (que no tiene por qué ser nuestro presente) y el pasado; aunque, como he dicho anteriormente, en este caso la línea argumental desarrollada en el pasado es la más extensa. Y tiene todo el sentido del mundo, porque son los sucesos que acontecen en la vida de Salvador lo que explica que haya ido a conocer a Kay para embarcarla en una aventura -yo diría que sentimental- que desenterrará los acontecimientos del pasado.

Pese a que no ha sido un libro que me ha apasionado, sí que hay varios aspectos que me han gustado especialmente en esta novela. Uno de ellos es, sin duda alguna, el contexto histórico en el que se desarrolla la línea argumental de Salvador Carriscant. Y me ha gustado porque nunca me había topado con una novela desarrollada en dicho contexto, esto es, el de la Guerra filipino-estadounidense de finales del siglo XIX y principios del XX. Pese a que este tiene su importancia en la novela, el autor no abusa del mismo, sino que da los detalles necesarios para que el lector se sitúe, entienda un poco qué es lo que define la vida de Carriscant y los personajes que le rodean. El contexto histórico no es imprescindible, no se puede decir que sea una novela histórica, pero sí que de alguna manera juega su papel en la historia. En este sentido valoro positivamente la capacidad de Boyd a la hora de describir Manila como ciudad, pero también el ambiente que había en ella tras la guerra, así como el clima húmedo y caluroso propio de las islas del Pacífico. Su manera de describir me ha ayudado a transportarme a dichas islas. También me ha gustado especialmente las partes que dedica a la labor de cirujano de Carriscant, su descripción del hospital de san Jerónimo y el estado de la ciencia médica en esos momentos y en un lugar tan remoto como Manila. Se nota que el autor ha llevado una importante labor de documentación para desarrollar su novela.

Junto al contexto histórico, también me ha gustado la figura de Salvador Carriscant. Admito que este tipo de personajes que se presentan, en un principio, como personas mayores que quieren resolver asuntos de su pasado y que a raíz de ello nos adentramos en su historia, me encantan. En cierta manera me recuerda a Diego de La pintora de estrellas, personajes fuertes que de alguna manera despiertan en mí cierta ternura. La historia de Carriscant, al igual que la de Diego, viene definida por el amor, ya que es este lo que motiva a aquel a desenterrar su pasado. Es el amor hacia Delphine, pero de alguna manera es también el amor hacia su hija Kay. Aunque no solo hay amor en la historia de Carriscant, también asesinatos, intrigas, e incluso, un invento aerodinámico. De hecho, de todas estas tramas la que más me ha interesado es la de los asesinatos. Las tres tramas fluyen de manera paralela y su autor las va ligando de tal manera que lo que ocurre en una, influye en las otras. Aunque la del invento es la que me parece que tiene menos sentido, ya que no he llegado a entender la importancia que tiene esta para el autor. En cualquier caso, Boyd consigue jugar con el lector de manera despiadada, pues aunque al final todo parece quedar cerrado: amor, asesinatos, intrigas, etc. Aquel va dejando ciertas semillitas que, al germinarse, el autor empieza a cuestionar si todo está tan cerrado como parece, en especial por la reflexión que hace Kay al final del libro: "I was full of doubts, full of conflicting versions and explanations of this strange and complex story I had been told". El lector, al igual que Kay, se queda lleno de dudas. No puedo decir mucho más sin fastidiar la historia, pero creo que todos los que lean la novela se quedarán con las mismas dudas que yo, sobre todo respecto a los asesinatos. Y no solo con respecto a ellos, sino también con respecto a Carriscant y su manera de proceder.

En definitva The blue afternoon me ha parecido una novela interesante. Pese a que había detalles que me animaban a leer más, no ha sido hasta el final cuando verdaderamente me he enganchado. Aún así creo que es una lectura muy recomendable, sobre todo porque es un contexto histórico diferente al de otras novelas, siempre más obsesionadas con guerras mundiales y demás, y porque los personajes que la conforman están muy bien construidos, con descripciones que ayudan a lector a situarse en escena. Yo he leído la novela en inglés, no me ha resultado en exceso complicada, aunque sí que ha habido determinadas expresiones que se escapaban a mi comprensión. Aún así hay una versión en español, titulada La tarde azul, publicada por Alfaguara. 


sábado, 22 de agosto de 2015

Emma. A modern retelling

Título: Emma. A modern retelling
Autor: Alexander McCall Smith
Editorial: Borough Press
Páginas: 361

Sinopsis


The best-selling author of the No. 1 Ladies’ Detective Agency series deftly escorts Jane Austen’s beloved, meddlesome heroine into the twenty-first century in this delightfully inventive retelling.

The summer after university, Emma Woodhouse returns home to the village of Highbury to prepare for the launch of her interior design business. As she cultivates grand plans for the future, she re-enters the household of her hypochondriac father, who has been living alone on a steady diet of vegetables and vitamin supplements. Soon Emma befriends Harriet Smith, the naïve but charming young teacher’s assistant at an English-language school run by the hippie-ish Mrs. Goddard. Harriet is Emma’s inspiration to do the two things she does best: offer guidance to those less wise in the ways of the world and put her matchmaking skills to good use. 


Happily, this summer presents abundant opportunities for her to do just that, as many friends, both old and new, are drawn into the sphere of Emma’s occasionally injudicious counsel: Frank Churchill, the attractive stepson of Emma’s former governess; George Knightley, Emma’s brother-in-law and dear friend; the charming yet self-important Philip Elton; and, of course, the perfect (and perfectly vexing) Jane Fairfax.

Opinión

Hace ya algún tiempo leí, no recuerdo si en un blog de literatura o en alguna revista, que se estaba llevando a cabo un proyecto de edición de las novelas de Jane Austen pero en forma de "retelling", es decir, adaptándolas a un contexto más actual. La idea me pareció buenísima -al contrario de lo que me ocurre con las secuelas, en especial las de Orgullo y prejuicio-, ya que en más de una ocasión me he preguntado cómo se desarrollaría Orgullo y prejuicio en un contexto actual (y El diario de Bridget Jones no cuenta). El caso es que, en cuanto leí la noticia, incluí en mi lista de deseos Emma y Sentido y sensibilidad (también se ha hecho la de la Abadía de Northanger, pero es una novela que no me gusta; y ahora se está llevando a cabo la de Orgullo y prejuicio). 

Ayer terminé de leer Emma y la sensación que me ha transmitido su lectura no ha podido ser más decepcionante -o quizás sí-. Son varios los errores que, bajo mi punto de vista, se cometen en este "retelling" que hace que no esté a la altura. El primero de ellos, y el más grave, es el hecho de que el autor se enrolle en exceso en lo que yo considero la introducción de la novela; en la que hace una presentación -larga- del personaje de Mr.Woodhouse, a la vez que se cuenta la orfandad por parte de madre de Emma. También se hace una presentación excesivamente larga del personaje de Miss Taylor. En la novela original, esta presentación se limita a unos pocos párrafos, ya que ni la historia del personaje del padre ni la de Miss Taylor son relevante para la novela, así lo entendió al menos Austen. Alexadre, sin embargo, hace una introducción demasiado larga y totalmente superflúa. De hecho, el retelling de la novela original no comienza hasta el capítulo 10 -más o menos-, por lo que son 135 páginas de introducción a las que yo no le veo sentido.

Otro gran error lo encontramos en los personajes mismos. En la caracterización de algunos de ellos Alexander lleva la sátira al extremo y la gran víctima es Mr.Woodhouse. Los que hayan leído la novela original sabrán que el padre de Emma se presenta aprensivo en extremo y poco favorable a los cambios. Un personaje que es, en cierta manera, entrañable y que no llega a molestar del todo aunque cause cierta exasperación. Austen sabe hasta que punto debe explotar ese carácter del personaje. Alexander, por ejemplo, lleva ese aspecto al extremo, creando un personaje totalmente caricaturizado que se hace del todo antipático. Un personaje realmente obsesionado del que el lector desea librarse. Otro personaje llevado al extremo es Emma, a quien Alexander convierte en una esnob odiosa casi con mal corazón. Hasta cierto punto parece la mala de la historia. En la novela de Austen, Emma también se presenta esnob pero bondadosa. Emma es lo suficientemente inocente como para creer que su manera de entrometerse en la vida de la gente es algo bueno. En esta versión moderna Emma tiene la misma idea pero actúa con cierta maldad, en especial con Harriet Smith a quien miente y manipula sin consideración alguna. Otros personajes, sin embargo, me parecen poco desarrollados, como George Kinghtley quien a pesar de ser uno de los protagonistas, apenas aparece en la historia; lo mismo podría decirse de Jane Fairfax. Por último, otros personajes, a quienes ni recuerdo de la novela original, alcanzan cierta relevancia como Mrs. Goddard.

Otro error es el hecho de que, al haberse desarrollado en exceso en la introducción, quedan ciertas líneas argumentales muy poco desarrolladas. Una de ellas es la que tiene que ver con el tonteo de Emma y Frank Churchill. Esta línea argumental, que en la novela ocupa bastantes páginas, en el retelling apenas se desarrolla en un diálogo en la que Churchill finge ser homosexual para tontear con Emma. La verdad no entiendo esta vuelta de tuerca del autor, cuando se podía haber desarrollado bien la historia original. Lo mismo puedo decir sobre la línea argumental de Frank y Jane Fairfax que se desarrolla con precipitación y mal. Y también precipitada es la historia de amor de Emma y Kinghtley. De hecho, la declaración de amor, narrada en la última página de la novela, carece de todo romanticismo.

Por último, creo que el autor ha cometido un error enorme en no saber adaptar ciertas concepciones. En especial me llama la atención que Emma no vea otra manera por la que Harriet pueda "ascender socialmente" que saliendo o casándose con un chico con dinero: "I mean that one can let men pay the bill [...]. You can still find men who are prepared to look after women. There still a few women who don't have to work" (Lo que quiero decir es que una puede dejar a los hombres pagar las facturas. Aún puedes encontrar hombres preparados para hacerse caro de sus mujeres. Hay algunas pocas mujeres que no tienen que trabajar). Es más, Emma no solo considera que casarse es la mejor solución para Harriet, sino que considera poco apropiado o digno que se dedique a enseñar inglés a alumnos extranjeros. Una concepción que en la época de Austen era perfectamente aceptable, pues lo mejor que podía hacer una mujer era casarse; enseñar o ser niñera era propio de mujeres sin recurso. Pero en la actualidad este tipo de ideas son muy poco apropiadas, e incluso, diría que hasta ofensiva. Asimismo, hay ciertos diálogos, de una inusitada profundidad, que están fuera de lugar, como el que tienen Kinghtley y Mr. Woodhouse sobre la esclavitud.

En definitiva, por si aún no os habéis dado cuenta, no me ha gustado en absoluto este "retelling" y no sé si leeré el resto de los "retelling" (aunque sean autores diferentes). Yo, como habéis podido comprobar, lo he leído en inglés y es una lectura muy sencillita. Desconozco se hay una edición en español. 

domingo, 2 de agosto de 2015

All the light we cannot see

Título: All the light we cannot see
Autor: Anthony Doerr
Editorial: Fourth State
Páginas: 531

Sinopsis


Un corazón puro puede brillar aun en la noche más oscura. Y en el más terrible de los tiempos. Marie-Laure vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de sus mil cerraduras. Cuando, siendo muy niña, Marie-Laure se queda ciega, su padre le construye una perfecta miniatura de su barrio para que pueda memorizarla gracias al tacto y encontrar el camino a casa. A sus doce años, los nazis ocupan París y padre e hija tienen que huir a la ciudad amurallada de Saint-Malo. Con ellos se llevan la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo. En una ciudad minera de Alemania, el joven huérfano Werner crece junto a su hermana pequeña, cautivado por una rudimentaria radio que ambos encuentran. Werner se convierte en un experto en construir y reparar estos aparatos cruciales para los nuevos tiempos, un talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas. Siguiendo al ejército alemán, Werner deberá atravesar el corazón en guerra de Europa. Hasta que en la última noche antes de la liberación de Saint-Malo los caminos de Werner y Marie-Laure por fin se crucen. Y sus vidas cambien para siempre. 

Opinión

All the light we cannot see (En español, La luz que no puedes ver) llegaba a mis manos con el respaldo de haber ganado el Premio Pulitzer de ficción del 2015. No fue esa, sin embargo, la única razón por la que me animé a leerla, porque la verdad no es que sea una persona que se deje impresionar por premios y demás (de hecho nunca he leído un premio planeta, por ejemplo); pero sí que me convencieron las continuas buenas críticas que iba leyendo en el universo blogger, además de la sinopsis en sí misma que me pareció muy atractiva a primera vista. Mis expectativas al comenzar a leer la novela eran, por tantos, muy altas, aunque siempre procuro no dejarme llevar en exceso y ser prudente.

Uno de los aspectos en los que más insisten las críticas que he leído sobre la novela es el hecho de que, pese a estar ambientada en la Segunda Guerra Mundial (Concretamente la invasión alemana de Francia), la guerra quedaba al margen. Yo no puedo estar más en desacuerdo con dicha insistencia y aunque es cierto que no es una novela bélica, en el sentido de que no se centra en batallas y demás, sí que es una gran novela sobre la guerra. Es el conflicto el que marca la vida de los dos protagonistas: el de la joven parisina Marie-Laure y el del joven alemán Werner. De hecho, se podría considerar a la guerra como la tercera gran protagonista de la historia, pues sin ella no habría novela. El autor, además, encuadra la historia de ambos jóvenes precisamente en el marco temporal en el que se produce la guerra, es decir, de 1939 a 1945 aunque jugando con dos espacios temporales: uno que narra los acontecimientos que se producen desde 1939 a 1944 y otro, que se va desarrollando a lo largo de la novela en unos pocos capítulos salteados, que se centran únicamente en el mes de agosto de 1944 (Cuando se produce el asedio de Saint-Malo). Con lo cual, en mi opinión, decir que la guerra ocupa un segundo plano es no haber entendido a novela en absoluto.

Me resulta difícil aún descifrar el argumento en sí mismo de esta novela, quizás porque considero que el autor ha jugado en cierta manera al despiste. Muchos de los blogueros han centrado su atención en la importancia de Julio Verne o en la cuestión de la piedra Sea of Flames. Pero yo creo que ni una cosa ni otra sean esenciales, sino más bien complementarias, llenan la novela pero no la hacen. Bajo mi punto de vista la trama central es la historia de estos dos jóvenes, criados en circunstancias muy diferentes, que se ven unidos por una serie de circunstancias inesperadas. El título, además, es otra pista sobre la novela porque esconde un gran significado: La luz que no puedes ver hace referencia, precisamente, a que ambos personajes están ciegos, uno de verdad y otro metafóricamente. No obstante, esa luz que no pueden ver está ahí y la novela insiste en ello continuamente: Open your eyes and see what you can with them before they close forever (Abre los ojos y ve lo que puedas con ellos antes de que se cierren para siempre). No se trata de ojos físicamente, se trata de descubrir, porque la luz, como bien se dice en la novela, es invisible, no puede verse, pero sí puede descubrirse. Ambos personajes verán la luz de alguna manera. El título, por tanto, es cuanto menos poético.

Pese a que ha sido una lectura que no me ha fascinado en exceso, sí que ha habido escenas que me han emocionado. En este sentido ha contribuido la estructura en sí de la misma que da tanta importancia a un personaje como a otro, con capítulos cortos que van alternando los hechos que le ocurren a Marie-Laure como a Werner. Es por eso que es imposible no sentir cariño por ambos personajes. Las escenas que más me han gustado de la parte de Marie-Laure tienen que ver con la relación con su padre, todas ellas están narradas con una profunda carga emocional. Es el padre de Marie-Laure el que le da la confianza necesaria para no dejarse llevar por su discapacidad. Me ha parecido maravillosa la manera en la que el autor ha reflejado ese amor paterno-filial. De igual manera que me ha parecido preciosa la relación que se establece con Etienne quien le ayuda a descubrir un mundo sin salir de la casa, de la misma manera que Marie Laure le impulsa salir de su "concha". Esta relación, además, maracará el futuro de Marie-Laure, de lo que se convertirá.

Por otro lado, Werner me ha parecido un personaje increíblemente sensible, pero con una gran ambición que le ciega. Los capítulos que el autor dedica a la educación de Werner son muy interesantes, porque en ellos va explicando al lector cómo fue esa fábrica de soldados, la educación alemana, que moldeó a toda una generación de jóvenes alemanes para que fueran el ejemplo perfecto de los principios ideológicos nazis. Werner, según ve el lector, no encaja en ellos pero tampoco hace nada para luchar contra ello, más bien ve resignación por parte del personaje. La figura más representativa de este aspecto de la novela es Frederick, compañero de Werner, víctima de un sistema donde primaba lo físico frente a la sensibilidad intelectual (un soldado ni piensa, ni siente). Algunas de sus reflexiones muestran tal resignación: Your problem Werner [...] is that you still believe you own your life. En un sistema como el nazi tu vida no te pertenece, pertenece al régimen, y eso es lo que va descubriendo Werner a lo largo de su azarosa vida. De hecho esa reflexión de Frederick le persigue continuamente.

Ambos personajes, Marie-Laure y Werner, descubrirán de una manera increíble que sus vidas, o parte de ellas, han estado unidas de forma inimaginable. Y al final, ambos personajes se salvarán la vida, ya en cuerpo, ya en alma.

En definitiva, All the light we cannot see me ha parecido una novela profundamente emotiva, que no deja indiferente y que tiene muchas lecturas. Es una lectura, en cierta manera, optimista. El final, sin embargo, me ha parecido algo agridulce aunque no por ello triste. No puedo decir que me haya resultado una lectura absorbente ni que haya estado a la altura de mis expectativas, pero no hay duda de que es una buena novela que la disfrutarán todos los lectores a quienes les guste una buena historia sobre la IIGM. Yo he optado por leerla en inglés y aunque no es excesivamente complicada, sí que creo que es para aquellos lectores que tengan una buena base y un gran conocimiento del vocabulario. En cualquier caso, para quien lo prefiera, la editorial Suma de Letras se encargó de publicar la edición en español.