sábado, 26 de septiembre de 2015

Escrita en tu nombre

Título: Escrita en tu nombre
Autora: Amelia Noguera
Editorial: Autoedición Amazon (Kindle)
Páginas: 302 estimación

Sinopsis


Malena, Magda o Magdalena son la misma persona, pero es ella quien, en base a sus actitudes ante determinadas situaciones se autodenomina con cada uno de esos nombres. Es la mayor de una familia trabajadora, que a duras penas, pero con mucho esfuerzo, consigue sobrevivir. Su padre es camarero en su propio negocio, en principio fue con un bar, en el que día a día y durante años, echó el resto para más tarde poner un tablao flamenco, con menos suerte de la que debería esperarse. Ella siempre fue consciente, desde su adolescencia, de las penurias laborales por las que pasaba su progenitor y todo su afán se materializaba en estudiar y poco más, para aprovechar el tiempo y trabajar en cuanto acabase su carrera. De aquella época de instituto, mantiene una íntima amistad con una de sus compañeras y el amor por Mario, con quien llega a casarse, pero su matrimonio le acarreará alguna sorpresa que acabará en divorcio. En esta conyuntura nos la encontramos cuando comienza la novela y conoce a Omid. 

Opinión

Mi primer acercamiento a la narrativa de Amelia Noguera fue hace unos meses, cuando leí La pintora de estrellas , una novela que disfruté de principio a fin tanto por su maravillosa historia como por los personajes que la componían (en especial Diego). Desde entonces he querido leer más de esta autora y no ha sido hasta ahora cuando lo he hecho, eligiendo para ello la novela de Escrita en tu nombre de la que os voy a hablar ahora.

Para empezar debo confesar que mentiría si dijera que esta novela me ha gustado más o igual que La pintora de estrellas; sin embargo, me ha servido para ver el amplio registro de la autora ya que tanto el estilo narrativo como el argumento me han parecido radicalmente distintos. Esto es, a mí parecer, una gran virtud en un escritor, ya que cuando te conviertes en "admirador" de un autor/autora así sabes que cada novela te va a sorprender de algún modo (al contrario de lo que me ocurre con las novelas de Nicholas Sparks, por citar algún ejemplo, que me parecen totalmente previsibles). En el caso concreto de Escrita en tu nombre, nos encontramos una historia protagonizada esencialmente por dos personajes: Malena y Omid; aunque no sean los únicos, ya que nos encontramos con un amplio número de caracteres secundarios que sin ser excesivamente relevantes son necesarios para la historia. En cualquier caso, son Malena y Omid los que acaparan la atención de lector; a ambos los iremos conociendo poco a poco, a medida que ellos mismos nos vayan introduciendo en lo más profundo de sus recuerdos. La novela parece así una especie de viaje personal que los dos personajes van haciendo, a veces juntos, a veces separados.

Malena se nos presenta como una mujer con múltiples personalidades, de ahí que ella misma decida llamarse de diferente manera en función de la que predomine: Malena, Magda o Magadalena; siendo la mejor de ellas Malena, aunque las tres sean una única persona. Me ha llamado mucho la atención un detalle que quizás pase desapercibido, y es que la autora emplea la primera persona para narrar la parte de Malena; quizás esto se deba, y esto son elucubraciones mías, a que parece haber algo de autobiográfico en la vida de Malena. El otro personaje central, Omid, se nos presenta como un hombre profundamente herido, perseguido por un pasado que no ha logrado superar del todo, pero dispuesto a mirar el futuro con optimismo. Ambos, al encontrarse, inician un viaje que les ayudará de alguna manera a cicatrizar las heridas del pasado y convertirse en mejores personas. En el caso de Malena, conocer a Omid le servirá para valorarse a sí misma; en el caso de Omid, conocer a Malena le servirá para perdonarse y darse una oportunidad para ser feliz. Se puede pensar que esta es una historia de amor, y en cierta manera lo es, pero también es una reflexión sobre los obstáculos que nos encontramos a lo largo de nuestra vida y en el hecho de que la mejor manera de superarlos es enfrentándonos a ellos; ya que la vida, en definitiva, es una aprendizaje constante. 

Nada tengo que objetar en la narrativa de Amelia que, en mi opinión, vuelve a ser magnífica: ágil, sencilla y con una fuerte carga emocional (algo que ya puede apreciarse en La pintora de estrella). Son varias las citas que me he ido encontrando en la novela y que han gustado especialmente, entre ellas destaco dos (puestas en boca de Omid): Un buen amigo es como las flores azules: un bien precioso, raro, exquisito. Y si se tiene la suerte de encontrarlo, hay que cuidarlo como lo más valioso. La otra: Hay mucho malo en nuestra vida como para descuidar lo bueno que nos encontramos en el camino. No obstante, como punto negativo, me ha cansado eso de que se narre lo mismo desde diferentes perspectivas; es cierto que es la esencia de la novela, es decir, narrar los mismos sucesos desde el punto de vista de los dos personajes, pero a mí me ha resultado algo pesado. 

En definitiva, con Escrita en tu nombre nos volvemos a encontrar con una historia fuertemente emotiva, en la que Amelia demuestra una gran habilidad por narrar acontecimientos de gran sensibilidad (en este caso he salido impresionada por la manera que acerca al lector a la realidad de Irán y las consecuencias de la guerra). Pese a ello, debo admitir que esta historia no me ha llegado tanto como me llegó La pintora de estrellas; si bien me ha servido para confirmar la gran capacidad que tiene Amelia para construir historias y moldear personajes que te llegan a lo más profundo. No puedo más que recomendar esta novela, pero también el seguir de cerca a Amelia. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Go set a watchman

Título: Go set a watchman
Autora: Harper Lee
Editorial: William Heinemann
Páginas: 278

Sinopsis 


Maycomb, Alabama. A los veintiséis años Jean Louise Finch, Scout, vuelve a casa desde Nueva York para visitar a su padre, Atticus. Con el trasfondo de la lucha por lo s derechos civiles y los disturbios políticos que estaban convulsionando el Sur, el regreso de Jean Louise a casa se torna agridulce. El descubrimiento de perturbadoras verdades sobre su familia, la ciudad y las personas que más quiere, unido a los recuerdos de su infancia, va a hacer que se cuestione todos sus valores. Ve y pon un centinela capta a la perfección la dolorosa transición vital de una joven que deja atrás las ilusiones del pasado en un viaje que únicamente puede ser guiado por la propia conciencia. 


Opinión

Tras terminar de leer Matar a un ruiseñor, no tardé en sumergirme en la lectura de Go set a watchman ya que tenía bastantes ganas de comprobar si era verdad o pura exageración todo lo que se decía de ella. El resultado ha sido bastante interesante, al menos para mí. Recomiendo a aquellas personas que no han leído Matar... que no lean esta opinión; no tanto por los spoilers sino por el hecho de que ellos mismos puedan juzgar la novela y no guiarse por mis impresiones. Creo que lo mejor que se puede hacer con Ve y pon... es leerla sin prejuicios ni opiniones ya dadas.

He leído en alguna que otra reseña, e incluso en el periódico, que Ve y pon... se puede leer sin haber leído Matar... no sé hasta que punto esto es productivo. Es cierto que la historia de la primera no depende de la segunda, asimismo los personajes están igualmente construidos en una que en otra. No hay que olvidar que Ve y pon... fue escrita antes que Matar... por lo cual se nos presentan a los personajes desde cero. No obstante, yo creo necesario haber leído Matar... para adquirir una visión global de ambas historias y entenderlas mejor en su contexto. La principal diferencia que he notado entre las dos novelas, al menos a nivel estilístico, es la voz narrativa. En Matar... Lee optó por la primera persona, por lo que el lector se ponía en la piel de la pequeña Scout; mientras que en Ve y pon... Lee hace uso de la tercera persona. Pese a ello las dos novelas comparten la misma esencia, es decir, ambas siguen siendo un retrato de la sociedad sureña de los Estados Unidos, usando para ello la pequeña sociedad de Maycomb. Los personajes siguen siendo los mismos, con las mismas personalidades. Esto se observa especialmente en Scout, por ser la protagonista absoluta de la secuela, que es descrita como una mujer de espíritu libre, propio de su educación "salvaje", con fuertes convicciones y actitud independiente: She was easy to look at and easy to be with most of the time, but she was in no sense of the word an easy person. She was afflicted with a restlessness of spirit he could not guess at...La Scout mujer es el reflejo de la Scout niña, criada sin madre y en unos principios fuera de lo normal y considerados eminentemente masculinos: That girl should have had a mother. Atticus had let her run wild since she was two years old, and look what he had reaped.  De ahí los encontronazos con su tía Alexandra.

Los dos grandes temas que veíamos en Matar... siguen presente en esta novela, esto es, las diferencias sociales y raciales. La primera tiene un protagonismo menor que el que tenía en Matar... aunque sigue estando presente, ahora en la figura del propio Henry Clinton, al que la tía Alexandra considera uno de los miembros de la "basura" de parte de la sociedad de Maycomb: Fine a boy as he is the trash won't was out of him. Esa basura que, en opinión de tía Alexandre, permanece en la sangre de la persona pese al haber recibido una educación y haberse convertido en una persona decente. La basura marca al ser humano de por vida y los distingue del resto. No importa lo que haga, basura será siempre basura. La diferencia racial, sin embargo, está mucho más presente, quizás porque la propia autora escribió la novela en la década de los 50', cuando se llevó a cabo la campaña de desagregación en los estados del sur de Estados Unidos impulsada por la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People), que aparece mencionada en varias ocasiones en la novela. Es debido a este tema que se produce lo que yo llamo "la desmitificación de Atticus". En teoría, este personaje conserva su esencia, se nos sigue describiendo como una persona de moralidad intachable, respetuoso con la ley, un caballero sureño. No obstante, parece que sus convicciones dan un giro en la dirección opuesta en esta novela, al menos un giro que el que haya leído Matar... no se espera, ni tampoco la propia Scout. El personaje sufre en su piel el despertar de la conciencia. Se siente engañada, traicionada, decepcionada. Siente que la persona a la que más a querido, quien le ha inculcado unos valores y unos principios le ha engañado toda su vida y ha cambiado hasta el punto de no conocerlo - o quizás siempre fue así y nunca lo ha conocido-: The only human being she had ever fully and wholeheartedly trusted had failed her; the only man she had ever known to whom she could point and say with expert knowledge, "he is a gentleman, in his heart he is a gentleman", had betrayed her, publicly, grossly, and shamelessly. Scout se ve a sí misma odiando a su padre y lo que más le asusta es comprobar es que no solo su padre ha cambiado, sino también toda la sociedad de Maycomb, que se ha radicalizado a raíz de la propia lucha de los negros por querer acceder a unos derechos que siempre se les había negado; una radicalización que da voz a los seres humanos más extremistas y más despreciados por ella. Scout no entiende y no acepta esta actitud y llega a la conclusión de que quizás no es Maycomb el problema, sino ella: Everything I have ever taken for right and wrong these people have tought me- these same, these very people. So it's me, it's not them. Something has happened to me. Se puede decir que es en esta novela cuando Scout abre los ojos a la sociedad que le rodea, que hasta entonces no había sido plenamente consciente de la fuerte segregación que existía en su sociedad donde los blancos (civilizados, educados, superiores) ocupaban un lugar y los negros (incivilizados, sin educación, inferiores) debían ocupar otra  y no salir de ella. Al final, a Scout no le queda más remedio que entender y aceptar el mundo que le rodea tal y como es (incluyendo a su padre), y decidir entre huir de ello o quedarse y tratar de cambiarlo.

La novela, además, contiene otros detalles que a mí me han parecido interesantes. Uno de ellos es la cuestión del lugar de la mujer en la sociedad y como debe comportarse. En este sentido resulta ilustrativo una de las muchas conversaciones que Scout tiene con Henry, el hombre con el que supuestamente está destinada a casarse. Henry sabe que Scout es una mujer independiente, con fuertes convicciones, de ahí que se atreva a darle un par de consejos sobre cómo debe ser una mujer casada: First [...] hold your tongue. Don't argue with a man, especially when you know you can beat him. Smile a lot. Make him feel big. Tell him how wonderful he is, and wait on him. Pero Scout le responde irónicamente: Hank, I agree with everything you've said. You are the most perspicacious individual I've met in years, you are six feet five, and ma I light your cigarrette? How's that? Como punto negativo debo señalar que hay conversaciones y ciertos detalles que no se llegan a entender del todo sino se conoce el contexto en el que se encuadra la novela. A mí me resultó especialmente complicada de entender en su totalidad al conversación que Atticus y Scout tienen al final de la novela, cuando hablan de leyes, constitución, etc. No sé si este es un sentimiento compartido con otros lectores.

En definitiva, Go set a watchman me ha parecido una vuelta de tuerca muy interesante del clásico Matar a un ruiseñor y de la pluma de la misma autora. Sé que aquellos lectores que tenían mitificada la figura de Attticus Finch se habrán sentido decepcionados, y en cierta manera los entiendo, pero si se lee bien la historia hasta el final - y sobre todo el final- acabaran entendiendo que el cambio de Atticus no es tal y que este no es más que el reflejo de la sociedad de la época, especialmente del sur de Estados Unidos. De esta manera, seguirán queriendo al personaje de Atticus y disfrutarán de una novela que se presenta, en cierta manera, como un viaje personal que hace la protagonista. 

viernes, 11 de septiembre de 2015

To Kill a Mockingbird

Título: To kill a mockingbird
Autora: Harper Lee
Editorial: Arrow Books
Páginas: 309

Sinopsis


En una ciudad del sur de los Estados Unidos, en la época de la Gran Depresión, una mujer blanca acusa de violación a un hombre negro. Aunque la inocencia del hombre resulta evidente, el resultado del juicio es tan previsible que ningún abogado haría nada para evitarla... excepto Atticus Finch, el ciudadano mas respetable de la ciudad. Su compasiva defensa le cuesta muchas amistades, pero le otorga el respeto y la adoración de sus dos hijos, huérfanos de madre.


Opinión 

Poco se puede decir ya de una novela que ha sido un millar de veces reseñada, criticada, estudiada, etc. Es lo que tienen los clásicos, que se devoran una y otra vez, se analizan una y otra vez y, sobre todo, se revaloran continuamente. Pocos, o muy pocos, desconocerán la historia que se esconde tras Matar a un ruiseñor, ya sean porque han leído la novela, porque han visto su adaptación cinematográfica o, tal  y como me ocurrió a mí, porque han asistido a la adaptación teatral. Y pese a que es una novela universalmente conocida y siempre presente, en los últimos tiempos parece que ha adquirido un renovado interés a raíz de la publicación de su "secuela" (aunque, en realidad, esta fuera escrita antes): Ve y pon un centinela. Yo, decidí leerla ahora y no antes precisamente por ello, porque me regalaron esta secuela y consideré que era un crimen leer esta antes que su "original". Así que, a pesar de que se ha dicho mucho sobre Matar a un ruiseñor, aquí va mi modesta opinión.

To kill a Mockingbird es, a grandes rasgos, un retrato de la sociedad sureña de Estados Unidos vista a través de los ojos de una niña de siete años: Scout. En ese retrato el lector puede extraer un sinfín de conclusiones, la más evidente, al menos para mí, es la admiración que siente la niña hacia su padre: Atticus Finch, que se puede traducir como la admiración que la propia Lee sintió por el suyo (ya que la escritora confesó que se había inspirado en su propio padre, quien también era abogado, para dar forma a Atticus). Esta figura paterna se nos presenta como un caballero sureño, con un gran sentido de la responsabilidad y una moralidad intachable. En la novela, Atticus muestra un gran amor y respeto hacia sus hijos, haciendo que en la relación con ellos prime, ante todo, la honestidad tal y como podemos observar en la manera que él responde a todas sus preguntas. Atticus trata de que sus hijos entiendan y, de algún modo, respeten la sociedad que les rodea, pero también les educa para que ellos la mejoren en un futuro.

Y si la admiración de Scout se hace evidente en la novela, la cuestión sobre la desigualdad racial no lo es menos. Sin duda, con lo que la mayoría de los lectores se queda de la novela es con el tema del racismo sureño, que queda expuesta en el juicio al que someten a Tom Robinson, un hombre de color, acusado de violar a una muchacha blanca. A lo largo del juicio, e incluso con anterioridad del mismo, Scout y su hermano Jem van descubriendo que no todos los hombres son iguales, que el color los define como "buenos", "civilizados" o como "malos" e "incivilizados". Los negros eran en el sur de Estados Unidos espécimenes más cercanos a los animales que a los humanos, cuya existencia apenas tenía valor. Scout y Jem no son conscientes de ello, pese a que viven en una ciudad fuertemente segredada; y no lo son porque las "cosas siempre han sido así". Para ellos la diferencia entre negros y blancos es algo que siempre ha existido, no obstante no llegan a saber lo grande que es esa diferencia hasta que asisten al jucio contra Tom Robinson y presencian con impotencia como un ser humano (y recalco lo de ser humano, porque Jem y Scout no ven a un negro en el jucio) es acusado a pesar de que las evidencias indican su absoluta inocencia. A partir de este hecho, Jem y Scout no solo llegan a comprender en su totalidad lo que implica ser negro, sino también lo poco justa que es el sistema judicial americano en su totalidad. Y eso se observa muy bien en la conversación que tienen Jem y su padre Atticus tras la resolución del juicio. Jem sabe que el declarar culpable a Tom no es justo, pero no entiende el porqué de esa injusticia cuando la inocencia del hombre es tan evidente: I know it's not right, but I can't figure out what's wrong.... (Se que no está bien, pero no logro entender qué está mal...) Atticus le hace ver a Jem dos cosas: la primera es que la justicia americana debe cambiar: I think maybe there might be a better way. Change the law (Creo que puede haber una mejor manera. Cambiar la ley); la segunda, es que cuando se trata de negros y blancos, la palabra del negro ante la palabra del negro no tiene valor alguna: In our courts, when it's a white man's word against a black man's, the white man always wins. They're ugly, but those are the facts of life (En nuestros tribunales, cuando se trata de la palabra de un blanco contra la palabra de un negro, el hombre blanco siempre gana. Esta es la fea verdad, pero es la realidad). 

Frente a la desigualdad racial, Jem y Scout discuten otro tema que quizás no sea tan evidente para el lector, la desigualdad en su totalidad. En el jucio contra Tom Robinson, los dos niños aprenden de una forma brutal lo injusto que es el sistema estadounidense contra la gente de color, pero también descubren que hay una desigualdad que va más allá de la raza y que aparece representada en la figura de Mr. Ewell. Los niños se dan cuenta que no todos los miembros de la sociedad, su sociedad, son iguales pues hay Finchs, Cunninghams y Ewells, y no logran entender qué es lo que los diferencian, llegando a una conclusión aplastante: la educación, o mejor dicho, la falta de la misma hace que no todos los miembros de su comunidad sean iguales. Este descubrimiento, además, hace que Jem entienda uno de los misterios de la novela: Scout, I think I'm beginning to understand something. I think I'm beginning to understand why Boo Radley's stayed shut up in the house all this time... it's because he wants to stay inside (Scout, creo que estoy empezando a antender algo. Creo que estoy empezando a entender por qué Boo Radley se queda encerrado en su casa todo el tiempo... Es porque se quiere quedar dentro). La cuestión de la desigualdad es tan abrumadora para el joven Jem que entiende que una persona no quiera salir de su casa: el mundo, la sociedad, la ciudad en la que viven la componen miembros que, pese a ser todos seres humanos, no son iguales. 

Es obvio que la cuestión de la desigualdad es el epicentro de Matar a un ruiseñor, aunque hay otros temas igualmente interesantes. A mí me ha llamado especialmente la atención la crítica encubierta que la autora hace al sistema educativo estadounidense de principios del siglo XX, que parecía abogar más por una falta de aprendizaje a través de la desmotivación del alumnado que otra cosa. La parte en la que Scout cuenta su primer día de colegio, especialmente aquella en la que narra cómo la profesora le obliga a dejar de aprender en casa, es ilustrativa en ese sentido. Scout, entonces, parece sentirse engañada: I could not help receiving the impression that I was being cheated out of something. Out of what I knew not, yet I did not believe that twelve years of unrelieved boredom was exactly what the state had in mind for me (No podía evitar sentir la sensación de que estaba siendo engañada. Aparte de lo que no sabía, aún no podía creer que doce años de increíble aburrimiento era exactamente lo que estado tenía en mente para mí). Asimismo, resulta interesante los pocos detalles que la autora da sobre la diferencia sexual y el papel de la mujer en la sociedad, basada, a su vez, en una "educación para señoritas". La figura de la tía Alexandra juega aquí un papel esencial. Preocupada por la educación tan masculina que estaba recibiendo Scout, una niña rebelde en todos los sentidos, se presenta en casa de los Finch para resolver esa situación: This was a part of her campagn to teach me to be a lady (Esta era parte de su campaña para enseñarme a ser una señorita).

En definitiva, Matar a un ruiseñor es una delicia de novela llena de múltiples matices. Muchos se quedarán únicamente con la cuestión racial, yo les invito a que vayan mucho más allá, porque Harper Leer plasmó en ella todo lo que fue su infancia y su vida en el sur de Estados Unidos. Es, si se quiere, una lección de Historia más. Tiene sus puntos negativos, claro está, yo, por ejemplo, creo imposible que una niña supiera tanto de leyes y del sistema judicial como lo hace Scout, pero se entiende que es una libertad que se toma la autora para que el lector entienda mejor qué es lo que está ocurriendo. Al fin y al cabo, el lector lee lo que cuenta Scout, si todo fuera demasiado aniñado quizás la historia no sería igual. Yo, además, he decidido aproximarme a la novela en su versión original, esto es, en inglés. No recomiendo que hagan esto a los lectores que no estén acostumbrados a leer en este idioma, no porque sea excesivamente complicado, sino porque la autora transcribe el acento sureño y es difícil saber qué palabra se esconde tras ello. Para ello siempre pueden recurrir a las múltiples ediciones en español de la misma.

Adaptación

Como os comentaba más arriba. Matar a un ruiseñor tiene una adaptación cinematográfica del año 1961 (me extraña que no hayan hecho una versión más moderna). Fue dirigida por Robert Mulligan y protagonizada por Gregory Peck (Que se llevó el Oscar a mejor actor) y contó con el visto bueno de la propia Lee.




jueves, 3 de septiembre de 2015

Sherlock Holmes. Short Stories/The Scarlet Letter




Título: Sherlock Holmes. Short Stories.
Autor: Sir Arthur Conan Doyle (Clare West)
Editorial: Oxford University Press
Páginas: 57

Sinopsis

Sherlock Holmes is the greatest detective of them all. He sists in his room, and smokes his pipe.He listens, and watches, and thinks. He listens to the steps coming up the stairs; he watches the door opening, and he knows what question the stranger will ask.

In these of his best stories, Homes has three visitors to the famous flat in Baker street, visitors who bring their troubles to the only man in the world who can help them


Título: The Scarlet Letter.
Autor: Nathaniel Hawthorne (John Scott).
Editorial: Oxford University Press.
Páginas: 89.

Sinopsis

Scarlet is the colour of sin, and the letter "A" stands for "Adultery". In the 1600s, in Boston, Massachusetts, love was allowed only between a husband and a wife. A child born outside marriage was a child of sin.

Hester Prynne must wear the scarlet letter on her dress for the rest of her life. How can she ever escape from this public shame? What will happen to her child, growing up in the shadow of the scarlet letter? The fufure holds no joy for Hester Prynne.

And what will happen to her sinful lover- the father of her child?



Opinión

Los que habéis seguido de cerca las reseñas aquí colgadas en los últimos meses, habréis notado que casi todas las publicadas -todas las que he publicado yo- han sido de novelas escritas en inglés (prometo que pronto volveré a la lengua patria). Lejos de ser una obsesión por la lengua de la Pérfida Albión, lo cierto es que leer he inglés me ha aportado dos cosas fundamentales: fluidez en la lectura (algo que de verdad quería mejorar), y ampliar el número de palabras de mi vocabulario (algo que me cuesta un poco más). Fluidez y vocabulario son fundamentales si de verdad se quiere aprender un idioma, sobre todo cuando ya se tiene grabado a fuego la gramática, y esto solo se consigue leyendo. Por eso cuando la editorial de Oxford se puso en contacto conmigo para que leyera algunos de sus libros dedicado a la enseñanza del inglés acepté encantada, ya que era una magnífica oportunidad de mejorar mi inglés a través de lecturas muy educativas.

Hoy os traigo las reseñas de los dos primeros libros que he leído. La editorial me dio la oportunidad de elegir dos y estas fueron mis elecciones. El primero de ellos es Sherlock Holmes. Short stories. Es tontería presentar a un personaje que es de todos conocidos, ya sea a través de las novelas, las historias cortas, el cine o la televisión. En la edición que me proporcionó Oxford nos encontramos con tres historias cortas, algunas de las más conocidas, como: The speckled band, A scandal in Bohemia, The five orange pips. Especialmente me ha gustado la segunda historia, ya que en ella se presenta al enigmático personaje de Irene Adler, el punto débil de Sherlock Holmes. Las historias se encuentran adaptadas a un nivel más o menos intermedio, tirando a bajo, ya que está catalogado en "Stage 2". Elegí este nivel para saber más o menos cómo eran, desde o más bajo a lo más alto. En este caso la narración es muy sencilla y en ella abundan los diálogos y, de alguna manera, se conserva la esencia del persona de Sherlock y su inseparable compañero Watson, aunque he de admitir que no es lo mismo que leer a Conan Doyle que utiliza un tono mucho más irónico. No obstante, como se trata de un libro dirigido a la enseñanza del inglés, y a unos alumnos de cierto nivel, encontramos un vocabulario básico, con frases cortas y una gramática, a mi parecer, sencilla. En definitiva, un libro perfecto para iniciarse en el "reading".

El segundo libro es The Scarlet letter, adaptación de la novela de Nathaniel Hawthorne. Llevaba ya tiempo queriendo leer esta novela, y esta adaptación me ha parecido una magnífica manera de acercarme a ella (Si tengo tiempo me leeré la versión de Nathaniel). Está catalogada en el Stage 4, con lo cual es algo más extensa que la de Sherlock (1400 palabras frente a las 700 que tiene el libro de Sherlock, o sea, el doble). Es una narración algo más compleja, aunque siguen abundando los diálogos. Esto no debe sorprender ya que la historia que se cuenta en The Scarlet Letter es de tono más serio que las aventuras de Sherlock, en la que se debaten cuestiones como el extremismo religioso, la moralidad, la vida en el Nuevo Mundo, etc. Las frases son algo más largas y la gramática algo más compleja (se usan los relativos, por ejemplo, algo que no vi en la de Sherlock). En general, es un libro para aquellos que ya están algo iniciados en el reading, pero que siguen sin tener la suficiente base para leer una novela en sí misma.

Los dos libros tienen, además, un glosario al final, para consultar el significado de las palabras que desconozcan. Lo ineresante de este glosario es que proporcionanla definición de la palabra y no la traducción al español, que es la mejor manera de aprender el significado de una palabra sin utilizar un "atajo". Igualmente encontramos actividades didácticas para antes de leer, durante la lectura y tras la lectura, para aquellos que deseen ampliar su experiencia lectora. La plataforma digital en la que se leen los libros está bastante bien, ya que te permite subrayar el libro, poner notas, hacer capturas de pantalla, etc. todo, insisto, destinado al aprendizaje del inglés. 

Para aquellos que estén interesados en adquirir algunos de estos libros, podéis consultar el catálogo en el siguiente enlace:

http://online.oupe.es/ELT/Flip-Books/ELT-catalogue-secondary-readers/index.html

O bien acceder directamente a la tienda online pinchando en la siguiente imagen: