viernes, 13 de noviembre de 2015

No te muevas

Título: No te muevas
Autora: Margaret Mazzantini
Editorial: Círculo de Lectores
Páginas: 286

Sinopsis


Una estremecedora mirada a la mala conciencia de un hombre acomodado. En un hospital italiano, Timoteo, un prestigioso cirujano, vela a su hija Angela, una muchacha de 15 años que se encuentra en coma tras un accidente de moto. Embargado por el dolor y los remordimientos, Timoteo busca refugio en las palabras y emprende un desgarrador monólogo en el que se enfrenta a los fantasmas de un oscuro pasado que le sigue avergonzando.


Opinión

Leí a Margaret Mazzantini por primera vez hace un par de años aproximadamente con su novela La palabra más hermosa . Un libro de esos que contiene una historia profundamente desgarradora, de esas que no se olvidan fácilmente; y al terminarlo ya sabía que repetiría con Mazzantini. No te muevas llegó a mis manos por casualidad cuando estaba ordenando mi biblioteca y sabía que era el momento de hacer frente a otra historia de las que marcan. Mentiría si dijera que he vuelto a sentir las mismas emociones que sentí con La palabra más hermosa, pero mentiría igualmente si dijera que me ha dejado indiferente. Porque Mazzantini lo ha vuelto a hacer; ha vuelto a crear una historia de las que marcan.

En esta ocasión Margaret se pone en la piel de Timoteo, un médico italiano que está enfrentándose a uno de los peores momentos de su vida: la posible muerte de su hija Angela. Sumido en un profundo pesar inicia un relato que va contando a su hija que, en realidad, no es más que un monólogo interno. Toda la novela es prácticamente un mónologo, por lo que no recomiendo su lectura a aquellos lectores que prefieren un ritmo más ligero, pues no lo encontrarán aquí. En este continuo monólogo interno, Timoteo nos lleva a su pasado para contarnos lo que podríamos considerar su gran arrepentimiento en forma de historia de amor, o más bien de desamor. No se trata de una historia romántica, o al menos no al uso, en la que chico conoce a chica y se enamoran. Es una historia de amor desgarradora que empieza de la forma menos usual posible, con fuerza, con arrepentimiento, con dolor y desesperanza; es una de esas historias que empieza con pocas oportunidades y que a cada paso de Timoteo sabemos que se acerca a su inevitable trágico final. De ahí que sea una lectura demoledora en cierto sentido, porque el lector sabe desde prácticamente el principio que la historia de amor de Timoteo e Italia no va a acabar bien, que lo que empieza por la fuerza y con arrepentimiento no puede tener final feliz. El lector se convierte así en un espectador de una historia trágica.

Mazzantini demuestra con su pluma que sabe meterse en la piel de Timoteo; un personaje que se nos hace antipático a veces, e increíblemente egoísta. Es difícil comprenderlo, entender y justificar sus acciones; es difícil incluso sentir lástima por él y su pesar. Al ser un monólogo, toda la novela está escrita en primera persona, una forma de narrar que la autora domina a la perfección con la única pega de los saltos temporales -salta del presente al pasado- que me han resultado profundamente molestos. El lector no llega a saber del todo qué lleva a Timoteo a iniciar este monólogo interior y solo podemos hacer suposiciones: quizás el pesar ante la posibilidad de perder a su hija le recuerde el pesar que sintió durante su historia de desamor, quizás simplemente busque redención, o quizás el pesar le lleve a sentir la necesidad de desahogarse y contar su otro gran pesar. Lo cierto es que las personas tendemos a mirar para atrás cuando algo del presente nos aflige. Recorremos nuestros pasos en busca de ese momento en el que todo empezó a ir mal, en el que todo cambió. Rememorar su historia de desamor con Italia le sirve a Timoteo como morfina ante un presente abrumador. 

En su monólogo, además, Timoteo reflexiona sobre varios aspectos. Por ejemplo nos habla del dolor: Qué taimado es el dolor, cuánto corre. Es como un ácido que desarrolla su corrosiva función en profundidad; de la vida: ¿Sabes hijita? la vida es un papel adhesivo más bien engañoso, el adhesivo parece resistente, parece que tengan que resistir muchas cosas. Después lo desenrollas y te das cuenta de que falta un montón de material, solo han quedado cuatro gilipolleces; de la vida en pareja: No estamos programados para pertenecernos, estamos programados para vivir juntos, para compartir el mismo bidet; del amor: ¿Qué quiere decir amar, hija mía?¿Tú lo sabes? Amar para mí fue tener la respiración de Italia en los brazos y darme cuenta de que los demás sonidos se habían apagado, etc.

En definitiva, No te muevas es una novela que no deja indiferente, novela cargada de sentimientos que desgarran al lector. Una buena lectura que hace reflexionar sobre todo aquello para lo que necesitamos cierta redención.

Adaptaciones

No te muevas cuenta con una adaptación cinematográfica del año 2004. Una película dirigida y escrita por Sergio Castellitto e interpretada por Penélope Cruz, Sergio Castellitto, etc. Yo no he tenido oportunidad de verla, pero aquí os dejo el tráiler.


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