jueves, 31 de diciembre de 2015

Mis lecturas de 2015

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Se acaba el año y toca hacer balance, especialmente de lecturas que es lo que corresponde en este blog. Desde hace tres años vengo haciendo una lista de mis lecturas, inspirada por el blog de un amigo mío quien solía hacer balance de sus propias lecturas; no obstante, hasta este momento nunca las había compartido y ha sido viendo otros blogs lo que me ha impulsado a ello. Desafortunadamente para mí, mi ritmo de lectura es muy inferior a la de otros blogueros y blogueras, ya que en este año 2015 he leído 46 libros frente a los más de 100 que se han leído en otros blogs. Puedo decir a mi favor que gran parte del año lo he pasado trabajando en mi tesis doctoral que terminé, por fin, a finales de octubre aproximadamente, ha sido a partir de entonces cuando he podido leer más por "placer", ya que antes ni tenía tiempo ni ganas. Espero  que en 2016 pueda aumentar esa cifra, aunque sin obsesionarme del todo ya que la lectura es un placer y no una obligación.

Tal y como indicaba antes, no todas mis lecturas han sido de lo que yo califico "por placer", pues de los 46 libros que he leído, 10 de ellos corresponden a lectura de la tesis. Esto no significa que no haya disfrutado de la lectura de estos libros, al contrario, muchos de ellos han sido libros interesantísimos que han aportado aspectos importantes a mi tesis. Entre ellos, podría destacar El rinoceronte y el megaterio de Juan Pimentel, una interesantísima investigación que se puede convertir en una lectura placentera. Podéis encontrar varias referencias a esta obra en mi blog de historia: http://elcuadernodelahistoriadora.blogspot.co.uk/ donde incluyo reseñas sobre los libros de historia que voy leyendo. 




El año pasado, además, me propuse leer más libros en inglés con el fin de aumentar mi vocabulario y mejorar mi ritmo de lectura en este idioma. Puedo decir que lo segundo lo he cumplido, mientras que lo primero ahí sigue, pues aunque cuando voy leyendo me doy cuenta que conozco más y más palabras, lo cierto es que luego no las aplico a mi día a día (debo hacer referencia aquí que vivo en Birmingham, Inglaterra). En cualquier caso, me propuse leer más libros en inglés y lo he cumplido, ya que he leído 17 libros frente a los 8 del año pasado. Ha sido muy interesante porque he conocido nuevos autores, en especial Wilkie Collins, con el que pienso repetir. Entre los libros que más me han gustado en este idioma destaco: The woman in white de Wilkie Collins, All the light we cannot see de Anthony Doerr y Lady Audley's secret de Mary Elizabeth Braddon. Las reseñas de todas estas novelas podéis encontrarlas bajo la etiqueta de "otros idiomas". En inglés he leído también varios libros de historia que merecen ser mencionados como Napoleon en Egypt de Pault Strathern o The return of Martin Guerre por Natalie Zemon Davies. 


     


Con respecto a las novelas leídas en español, han sido un total de 21. He tenido la suerte de descubrir nuevos autores y autoras que me han emocionado con sus historias, en especial dos autoras: Almudena Grandes y Amelia Noguera. De la primera leí Las tres bodas de Manolita,  y de la segunda leí La pintora de estrellas y Escrita en tu nombre. Las dos primeras novelas, es decir, Las tres bodas... y La pintora... han sido mis mejores lecturas del año 2015. En tercera posición estaría Hijas y esposas de Elizabeth Gaskell, novela que leí impulsada por el mes de la novela clásica y que ha servido para confirmar mi preferencia hasta esta autora. La próxima novela que pienso leer de ella es Mary Barton. En cuarta posición estaría Elizabeth ha desaparecido  de Emma Healey, una novela de intriga que me gustó especialmente por la forma en la que está narrada. Y, en quinto lugar, Viajo sola de Samuel Bjork, una novela negra sueca que devoré en prácticamente dos días. 



  


Al igual que he tenido buenas lecturas, también las he tenido malas aunque ninguna de ellas han "suspendido", simplemente fueron lecturas que no me llegaron del todo. Entre ellas debo mencionar Recuerda que me quieres de Wendy Davies, una lectura de la que ni hice reseña porque me pareció demasiado infantil y no disfruté en absoluto. En segundo lugar estaría Todo queda en casa de Alice Munro, una lectura que debí combinar con otra porque acabé realmente saturada de tanto cuento. Pero debo añadir que no fue una mala lectura en general, pues algunos de los cuentos incluidos en el volumen me gustaron mucho. Fue el leerlo de sopetón lo que ha hecho que lo incluya en esta lista. En tercer lugar estaría Cartas a una extraña de Mercedes Pinto, una novela que leí impulsada por las buenas reseñas que había leído en otros blogs, pero que a mí en cierta manera me decepcionó por el giro que hace la autora de una novela de suspense a una novela romántica, pero muy vacía de argumento. Y, por último, La llamada del ángel de Guillaume Musso, novela de la que tampoco hice reseña porque no sabía ni por donde cogerla, no me gustó absolutamente nada.




Pues hasta aquí mis lecturas del año 2015. Solo queda desearos Feliz Año 2016, que sea un año especial lleno de felicidad, amor, salud, etc. pero sobre todo ¡Buenas lecturas!

martes, 29 de diciembre de 2015

Orlando

Título: Orlando
Autora: Virginia Woolf
Editorial: Alianza Editorial
Páginas: 225

Sinopsis


Orlando (1928) narra los avatares a lo largo de cerca de trescientos años del que empieza siendo un caballero de la corte isabelina inglesa. Producto en parte de la ambigua pasión de Virginia Woolf (1882-1941) por Vita Sackville-West y antecedente singular del realismo fantástico, la historia de su protagonista, ambientada siempre en sugerentes escenarios e impregnada por la particular obsesión de su autora por el transcurso del tiempo, se desliza como un deslumbrante cuento de hadas ante los fascinados ojos del lector.

Opinión

Leí a Virginia Woolf por primera vez hace ya bastante tiempo, antes incluso de que abriera el blog allá por el año 2011, con su novela Miss Dalloway. Admito que la primera impresión no fue del todo buena, pese a las buenas opiniones que me habían llegado de dicha novela; a mí, sin embargo, me pareció increíblemente tediosa. Por norma general no suelo dejarme llevar por las primeras impresiones que obtengo de una novela, ya que, en ocasiones, que una novela te guste más o menos puede depender de muchos factores (en este caso, quizás, falta de madurez lectora); así que cuando mi amigo Javi Macías me animó a leer Orlando no lo dudé, aunque no creo que me haya gustado tanto como a él.

Resulta muy difícil resumir o dar pequeños detalles de una novela como Orlando, de hecho la sinopsis que he copiado de La casa del libro no le hace justicia. A grandes rasgos podríamos decir que es una especie de narración biográfica sobre un personaje totalmente ficticio: Orlando. Pero ¿Quién es Orlando? He aquí la principal peculiaridad de esta novela, porque Orlando no es un personaje cualquiera. Se puede decir que empieza siendo un caballero de la corte isabelina, que es hombre en un principio, pero mujer al final y que vive la friolera de 300 años (año arriba, año abajo). Sí, como leen, 300 años, pues como bien indica la autora: La verdadera duración de la vida, por más cosas que diga el Diccionario Biográfico Nacional, siempre es discutible. Así, pues, nos encontramos con un personaje que vive una vida larguísima, no obstante, el paso del tiempo en la novela es muy sutil. El lector apenas se da cuenta de que están pasando los años, e incluso los siglos, y solo la sucesión de reyes y reinas parecen darnos una pista de ello: Elizabeth I, James, Charles I, Victoria, etc. Aunque, en ocasiones, los saltos temporales son más bruscos, como el que ocurre casi al final del libro: Orlando saltó como si le golpearan la cabeza. Diez veces le golpearon. De hecho, eran las diez de la mañana. Era once de octubre. Era 1928. Era el momento actual. Este paso del tiempo no afecta en absoluto a nuestro protagonista, que parece no inmutarse, ya que lo mismo va en carruaje que en coche, lo mismo habla de la reina Elizabeth que de Victoria. Sí es cierto que, en ciertas partes de la novela, Orlando reflexiona con cierta nostalgia sobre épocas pasadas, en especial la isabelina. Pero para él este paso del tiempo parece ser del todo normal, de hecho ni siquiera envejece ya que en 1928 tiene 36 pese a haber nacido en el siglo XVI. Es este, por tanto, uno de los muchos elementos surrealistas que componen la novela.

Junto a la particularidad del paso del tiempo está la del cambio de sexo porque Orlando fue varón hasta los treinta años; entonces se volvió mujer y ha seguido siéndolo. Sobre este aspecto Virginia Woolf no se enrolla demasiado, es decir, no entra en detalles sobre cómo se produce este cambio, que parece presentarse como algo "natural" y , de hecho, el personaje parece aceptarlo como si nada y lo mismo ocurre con el resto. No obstante, sí que me ha parecido muy interesante el hecho de que la autora haga uso de esta "transformación" para reflexionar sobre la condición femenina en la sociedad, en las diferencias que existían -y existen- entre la vida del hombre y la de la mujer. Respecto a ello el mismo Orlando diría: Ahora deberé padecer en carne propia esas exigencias -pensó-, porque las mujeres no son (a juzgar por mí misma) naturalmente sumisas, castas, perfumadas y exquisitamente ataviadas. Solo una disciplina aburrídisma les otorga esas gracias, sin las cuales no pueden conocer ninguno de los goces de la vida. [...] descubriendo al fin, lo que en otras circunstancias le hubieran enseñado desde niña: es decir, las responsabilidades sagradas de la mujer. Asimismo, se preocupa por algo que siendo hombre no se había preocupado: el honor, la virtud, la pureza.

Y si estos elementos no son suficientes para hacer de Orlando una novela peculiar, hay en ella muchas otras escenas que yo considero surrealistas; por ejemplo, la escena en la que Orlando es visitado por tres señoras: Modestia, Castidad y Pureza, que dio paso al cambio de sexo; o la de la pluma moviéndose sola: Apenas hubo dicho Imposible cuando, a su gran sorpresa y alarma, la pluma se puso a virar y a caracolear con extraordinaria fluidez. Pronto quedó cubierta su página por una cuidadosa y oblicua escritura italiana. Eran versos, los más insípidos que había leído en su vida. Asimismo, encontramos personajes carismáticos, como el del poeta Nicholas Greene, o reflexiones con cierto tono irónico: Pues una vez que el mal de leer se apodera del organismo, lo debilita y lo convierte en una fácil presa de ese otro azote que hace su habitación en el tintero y que supura en la pluma. El miserable se dedica a escribir.

En definitiva, Orlando es una novela peculiar, que presenta a un personaje peculiar. Un personaje que se presenta como caballero, noble, embajador, etc., pero que en el fondo es un poeta. Una lectura que exige atención para reflexionar sobre los múltiples detalles que encontramos en ella. Puedo afirmar que la he disfrutado más que Miss Dalloway, pero mentiría si no dijera que me ha resultado pesada en algunas partes, sobre todo a partir del último tercio. En cualquier caso, recomiendo su lectura porque no deja indiferente. 





martes, 22 de diciembre de 2015

Un jardín al norte

Título: Un jardín al norte
Autor: Boris Izaguirre
Editorial: Planeta
Páginas: 448

Sinopsis


La apasionante novela sobre Rosalinda Fox, el personaje real que inspiró a María Dueñas para escribir El tiempo entre costuras. Una vida de novela. Inglaterra (condado de Kent), albores del siglo XX, los padres de la pequeña Rosalinda se separan y ella es enviada a un internado, Saint Mary Rose. Desde ese momento solo verá a su madre en los pocos días de vacaciones. Su padre se ha instalado en la India, oficialmente como agregado comercial, aunque en realidad ejerce como espía. Cuando, en la adolescencia, Rosalinda se reencuentra con su progenitor, se enamora del halo de exotismo que este desprende y le acompaña de vuelta al país asiático, donde se iniciará en el espionaje de la mano del superior de su padre, Mr. Higgs. En la India contraerá matrimonio con un hombre mayor que ella, Mr. Peter Fox, que la deslumbra pero que la abandona al poco cuando su salud flaquea. De vuelta al Viejo Continente, es enviada a Alemania para recabar información sobre el nacionalsocialismo de Hitler. Allí, un hombre, también bastante mayor que ella, y en este caso español, Juan Luis Beigbeder, la vuelve a enamorar por su inteligencia, cultura y modales. Siempre en la encrucijada entre el amor y la obligación hacia su país, Rosalinda se traslada a Tánger, centro internacional de intrigas políticas y económicas de la época, donde el espionaje y la pasión hacia Juan Luis Beigbeder lucharán por ser lo más importante en su vida en los confusos y dramáticos días de la guerra civil española y en los anteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Opinión

No se puede negar que Boris Izaguirre controla el lenguaje, creando casi una musicalidad que te lleva a seguirle por las páginas de una historia que, sin embargo, queda coja. Rosalind Fox es un personaje apasionante desde el primer momento en el que topas con ella que, sin embargo, termina pareciendo plano. La mujer fuerte e independiente queda diluida en la amante paciente. Y junto a ella personajes que, como las flores del jardín, quedan para una simple ornamentación paisajista. Ni Mr. Higgs, ni Peter Fox, ni Beigedeber cobran vida propia. Quizá, y solo quizá, Zahid, el eterno mayordomo de la señorita Fox.

Además, la Historia que rodea los acontecimientos es pasada por encima, como si no importaran para el desarrollo vital de Rosalind que, no lo olvidemos, era la amante del Ministro de Asuntos Exteriores de Franco, se codeó con Serrano Súñer y la clase alta portuguesa y marroquí. Pero, al final, las flores impiden ver el bosque. Y el libro se salva por el buen uso de la palabra de Boris y porque la historia, realmente, es interesante; pero terminas con un enorme vacío sin saber cómo era realmente cada cual. Las razones que llevan a Mr. Higgs a empujar al espionaje a Rosalind o dónde queda esa "Mata Hari" que la propia señorita Fox anuncia al comenzar a narrar sus aventuras.

Una lastima ya que, sin duda, daba para mucho más. Aun así, y dentro del panorama actual, se agradece el buen uso del lenguaje, que es fluido, rápido y sin florituras excesivas. 

sábado, 19 de diciembre de 2015

Lady Audley's secret

Título: Lady Audley's secret
Autora: Mary Elizabeth Braddon
Editorial: Oxford University Press (Oxford World's Classics)
Páginas: 455


Sinopsis

Lucy Graham es una institutriz seductora que se casa con Sir Michael Audley, el padre de su gobernanta. Robert, el apuesto sobrino de Sir Audley, se siente fuertemente tentado por encantos de Lucy - aunque convencido de que oculta un oscuro secreto sobre la desaparición de su buen amigo George Talboys. En medio de estas maniobras se encuentra Alicia, la hija de Sir Audley, como una jovencita que espera una propuesta de matrimonio de Robert, sin sospechar que se está hundiendo más y más en la obsesión con su madrastra, Lucy.



Opinión

Realizar un voluntariado en una tienda de libros de segunda mano tiene, sin duda, sus ventajas - aunque eso signifique caer en la ruina...-, y es que cada día pasan por mis manos obras de autores que no conozco pero a los que estoy deseando conocer. Mi sección favorita suele ser la de literatura y fue precisamente en esta sección en la que encontré la novela que hoy vengo a reseñar. Casualmente, a los pocos días de haberla comprado, una conocida mía que sabe de literatura y que conoce mi inclinación hacia las novelas victorianas, me recomendó leerla. Lo interesante es que es una de esas novelas que empecé a leer a ciegas, atraída por el título y por la portada, creyendo que se trataba de una novela de tinte romántico, pero que al final ha resultado ser una fascinante novela de misterio.

Tiene Lady Audley's secret varios aspectos en su narración que me recuerdan a The woman in white de Wilkie Collins. Por ejemplo, en el hecho de que se trata de una novela de misterio narrada con un ritmo más bien lento, cargada de descripciones (aunque no tantas como en la novela de Collins) y monólogos internos, que pueden alejar al lector más acostumbrado al ritmo trepidante típico de los thrillers. Si bien es cierto que Lady Audley's secret posee una particularidad que la distingue de la novela de Collins y es su narrador; un narrador en tercera persona omnisciente, pero que parece ser un personaje más. una especie de testigo del misterio, que narra al lector lo ocurrido y que en contadas ocasiones hace referencia a sí mismo. Es como si Mary Elizabeth Braddon hubiera querido introducirse a sí misma en la novela y dirigirse al lector.

Otra particularidad interesante, o a mí me lo parece, es que el misterio parece desvelarse desde el principio, o al menos se presenta fácilmente deducible. La novela, tal y como lo indica el título, gira en torno a un secreto que implica a Lady Audley, un personaje muy interesante del que haré referencia luego; pero este secreto se desvela al lector de una manera tan clara que resulta algo confuso, sobre todo porque una novela como esta busca precisamente mantener el misterio hasta el final. No obstante, el hecho de que el secreto parezca desvelarse casi desde el principio no resta interés a la lectura, al menos a mí no me lo ha parecido, ya que esta parece centrarse no tanto en cuál es el secreto, sino en el cuándo y en el cómo va a desvelarse este. De esta manera, todo el entramado que lleva precisamente al cuándo y al cómo se convierte en una lectura absorbente. Pese a ello, la autora se guarda un as bajo la manga y proporciona al lector un final casi inesperado.

Al igual que ocurre con The woman in white, el protagonista absoluto de esta novela es un hombre: Sir Robert Audley, sobrino de Sir Michael, esposo de Lady Audley. Se trata de un protagonista inesperado, ya que no aparece hasta el cuarto capítulo y cuando lo hace nada parece indicar que él vaya a ser el protagonista. Su personaje se va desarrollando poco a poco, presentándose en un principio como un caballero frívolo y con un humor cargado de ironía, para transformarse en nuestro héroe, un caballero sensible que no cesa en su empeño por descubrir el secreto de Lady Audley, así como la verdad en torno a su amigo George Talboys. Pero pese a que el protagonismo recae sobre una figura masculina, le acompaña un elenco de personajes secundarios eminentemente femeninos: Lady Audley, Alicia Audley, Phoebe Marks o Clara Talboys. Incluso el propio protagonista hace referencia a ello: What a world it is, and how these women take life out of our hands. Helen Maldon, Lady Audley, Clara Talboys, and now Miss Tonks - all womankind from beginning to end (p. 237). Todas estas mujeres juegan un papel más o menos relevante en la historia, aunque la más importante es sin duda Lady Audley. Un personaje profundamente complejo, una excelente villana que muestra su lado malvado muy sutilmente. Es el arquetipo de mujer malvada, de gran belleza, inteligencia, frialdad y, sobre todo, calculadora. Un personaje, en definitiva, fascinante y del que te puede esperar casi cualquier cosa. Llama la atención en este sentido que, aunque la mayor parte de los personajes sean mujeres y la autora de la novela una mujer, el discurso -o la opinión que Robet Audley tiene de las mujeres - sea en cierta manera misógino. Esto no debería sorprender al lector, si se tiene en cuenta el contexto histórico en el que se desarrolla la historia, pero sí que venga de la pluma de una mujer como Mary Elizabeth Braddon que se presenta como una mujer en cierta manera "moderna", pues fue una mujer que vivió de su pluma (no muchas tuvieron la suerte de mantenerse económicamente de su pluma), convivió con su pareja - el editor John Maxwell- durante diez años sin casarse con él y con el que tuvo seis hijos y fue la primera autora inglesa en conocer Flaubert. Solo en una ocasión puedo decir que se hace una alegato a la condición femenina: To call them the weaker sex is to utter a hideous mocklery. They are the stronger sex, the noisier, the more persevering, the most self-assertive sex. They want freedom of opinion, variety of occupation, do they? Let them have it. Let them be lawyers, doctors, preachers, teachers, soldiers, legislator -anything they like - but let them be quite - if they can ( p. 207).

En definitiva, Lady Audley's secret es una novela de misterio exquisita, que hará las delicias de aquellos lectores que disfruten de una buena novela victoriana, especialmente si disfrutan de Wilkie Colliens. En ella encontramos interesantes reflexiones, como la que hace Robert sobre el amor: He forgot that love, which is madness, and a scourge, and a fever, and a delusion, and a snare, is also a mistery, and very imperfectly understood by every one except the individual sufferer who writes under its tortures (p. 332); y elementos propios de la época, como el sentido del honor, el pavor al escandalo y el miedo a la pobreza. He de puntualizar, por si no lo habéis notado ya, que yo la he leído en inglés y no me ha resultado excesivamente complicada, eso sí, es necesario un nivel de inglés más o menos alto. En cualquier caso hay varias ediciones en español.





Adaptaciones

Lady Audley's secret cuenta con varias adaptaciones cinematográficas, aunque la más reciente es del año 2000. Podéis encontrar más información en IMDb.

martes, 8 de diciembre de 2015

Iniciativa: Tarro-libro 2016



Llevaba ya tiempo viendo esto del "Tarro-libro" en el blog Juntando más letras (aunque no es el único), pero sin saber exactamente en qué consistía, hasta que rebuscando entre sus entradas di con el "funcionamiento" de dicha iniciativa. Se trata de unir dos buenas costumbres: leer + ahorrar. Me explico, se trata de una iniciativa que une, por un lado, la lectura y, por otro, ahorrar algo de dinerillo que de pie a más lecturas. El funcionamiento es fácil: cada vez que se termina un libro se echa una moneda al tarro envuelta en un papel que contenga el título de dicho libro - lo normal es que se eche un euro (en mi caso será una libra)-; y, tras un año de recolección de monedas, lo que se haya ahorrado se invierte en la compra de más libros y vuelta a empezar. A mí me ha parecido una iniciativa de lo más interesante, por lo que he decidido darle una oportunidad y, como podéis ver en la foto, ya he creado mi propio Tarro-libro. Algunos pensaréis que me adelantado un poco al año 2016, pero todo tiene su explicación: y es que si empiezo ahora podré abrir el tarro antes de las navidades del año que viene, así puedo hacerme un autorregalo.

¿Qué os parece la iniciativa? ¿Os apuntáis? 

jueves, 3 de diciembre de 2015

Hijas y esposas

Título: Hijas y esposas
Autora: Elizabeth Gaskell
Editorial: Alba Editorial
Páginas: 768

Sinopsis

Después de años como viudo, Mr. Gibson, doctor de un pueblo situado en la campiña inglesa llamado Hollingford, decide casarse nuevamente, para lo que su hija, Molly, no está preparada. La vida de ésta cambia radicalmente por la llegada de su manipuladora madrastra, que la involucrará en un mundo de traición y secretos familiares, y de su bella hermanastra, Cynthia. A pesar de la diferencias entre ambas jóvenes, pronto se convierten en muy buenas amigas, pero un peligroso secreto del pasado de Cynthia traerá serias consecuencias para ambas. Una intrigante historia de cotilleos y anhelos en los que Molly cambiará su visión del mundo..


Opinión

Descubrí a Elizabeth Gaskell hace ya bastante tiempo con su novela Norte y sur; y lo hice a través de su adaptación televisiva emitida por la BBC y protagonizada por por Daniela Denby-Ashe y Richard Armitage. Una miniserie que a mí me encanta y que recomiendo ver. Fue la serie la que hizo que leyera la novela y desde entonces decidí que tenía que leer más de Gaskell. No me pudo venir mejor que determinados blogs decidieran que el mes de diciembre se dedicara a la novela clásica, pues yo ya tenía pensando echar mano de alguna que otra obra clásica y entre las diferentes opciones que tenía a mi alcance me decidí por Hijas y esposas, y lo cierto es que no me arrepiento en absoluto, ya que he disfrutado de una magnífica novela.

Siempre he sido de la opinión que leyendo un clásico, sea cual sea, se aprende. Y se aprende no solo en lo que se refiere al lenguaje, o incluso a hechos históricos, etc. Se aprende a leer. Y cuando digo que se aprende a leer me refiero a que no todo libro se puede leer de la misma manera -algo de lo que he hecho referencia en varias ocasiones-, y un clásico te enseña a ser paciente con la lectura. Esta novela de Gaskell es un ejemplo de ello, ya que si no se lee lentamente, disfrutando de cada detalle, no se llega a apreciar con plenitud. Y esto lo impone el propio ritmo de la historia, un ritmo lento pero constante, al contrario de lo que ocurre con muchas novelas de autores noveles en las que, en ocasiones, pecan de tener un ritmo un tanto irregular. Y es precisamente ese ritmo constante lo que demuestra que Gaskell domina la historia, hasta el punto de que va conquistando poco a poco a lector. 

Una de las cosas que más me han gustado de la novela es que Gaskell se toma su tiempo a la hora de narrar. Se puede decir que nos ofrece una especie de introducción al principio, en la que nos presenteaa sus protagonistas: la pequeña y dulce Molly -nuestra "heroína"-, su padre el señor Gibson, las señoritas Brownings -las típicas solteronas de las novelas victorianas-, la familia Hamley -que marcará el destino de Molly- y la futura madrastra Claire. Con esta introducción da la sensación de que Gaskell quiere que el lector conozca bien las condiciones de vida de nuestra protagonista, que conozca cada detalle. A esta introducción le sigue el desarrollo de la historia, que se inicia con la boda del señor Gibson con Claire y que da pie a una serie de desventuras que afectaran a nuestra heroína. Asimismo, se produce la entrada de nuevos personajes como Cynthia o el señor Preston. Finalmente llegamos al épico final. Es una novela que, bajo mi punto de vista, encontramos un poquito de todo: dramas familiares, conflictos sociales, líos amorosos, etc.; todo ello magníficamente ensamblado para el disfrute del lector.

Y si la historia está maravillosamente bien narrada y construida, no lo están menos los personajes. El perfil de cada uno de ellos está absolutamente bien elaborado. No es cuestión aquí de entrar en cada uno de ellos, así que si tengo que destacar uno ese es el personaje de Cynthia. Esta ha llegado a recordarme a Lydia Bennet, la "oveja negra" de Orgullo y Prejuicio, pero a diferencia de Lydia, el lector no llega a odiar a Cynthia, pues es un personaje que sin llegar a ser bueno o inocente del todo, tampoco derrocha maldad o interés, como sí lo hace Lydia quien dado a su ignoracia se comporta de manera tan indecente para la época. Cynthia se presenta, por tanto, como una muchacha muy inteligente, muy irónica, muy coqueta y muy bella y, lo que es aún más importante, consciente del poder que tiene esa belleza. Ella misma reconoce que no es inocente, ni tampoco buena; y pese a ello no es dueña de su comportamiento alocado, de ahí que trate de justificar sus actos. Cynthia es un personaje que irremediablemente se hace querer pese a sus defectos, tal y como la quiere nuestra heroína. Es en este personaje en el que apreciamos la capacidad creadora de Gaskell.

Asimismo, otro detalle que no puedo dejar pasar es la cantidad de referencias que Gaskell incluye en su novela sobre varios campos: literatura, ciencia, arte, historia, política, etc. Apreciamos, por tanto, que menciona a Byron, Ivan Turguénev, a Ettienne Geoffroi Sains-Hilaire, etc. Rereferencias que demuestran que Elizabeth Gaskell era una mujer que había recibido una amplia educación, con amplios conocimientos e interesada en el mundo que le rodeaba. En definitiva. una mujer a la que admirar.

Dicen que Hijas y esposas es la obra maestra de Gaskell, no soy quien para opinar dado que solo he leído dos de sus novelas y aún me queda por leer Mary Barton y Cranford, además de sus cuentos góticos, pero sí debo reconocer que esta es una novela exquisita, con un ritmo constante y unos personajes bien construidos a los que se les coge cariño. En definitiva, un clásico imprescindible.



Adaptaciones

Hijas y esposas cuenta con dos adaptaciones televisivas, una es del año 1971 y otra de 1999. Esta última fue emitida por la BBC en cuatro partes, y está progragonizada por Justine Waddell como Molly Gibson, Bill Paterson como el señor Gibson, Francesca Annis como la señora Gibson, Keeley Hawes como Cynthia. Podéis acceder a la ficha de la serie aquí. Yo he viso únicamente el primer capítulo hasta el momento, ya que no he tenido tiempo, pero me ha gustado bastante y es bastante fiel. En youtube podéis encontrar prácticamente todos los capítulo.