sábado, 27 de febrero de 2016

Ojos azules

Título: Ojos azules
Autor: Arturo Pérez-Reverte
Editorial: Seix Barral
Páginas: 68

Sinopsis: 
La noche del 30 de junio de 1520, último día de los conquistadores en Tenochtitlan, es conocida como "la noche triste". Los aztecas saborean su próxima venganza mientras los españoles se aprestan a huir entre la lluvia dejando atrás la promesa del oro por el que cruzaron el océano. Todos menos uno. Un soldado de ojos azules que no esta dispuesto a soltar un saco lleno del preciado metal. Ni aunque tenga que arrastrarse entre el barro las vísceras y la sangre de sus compañeros, ni aunque ello suponga su captura. Una historia de violencia de ambición y mestizaje que resume la noche mas dramática de la conquista de México

Opinión


¡Mierda! El cartagenero lo ha vuelto a hacer. Ese ser despreciable y egocéntrico, ex reportero televisivo metido a escritor lo ha vuelto a conseguir. ¡Lo odio! Pero cada día estoy más convencido de que mi odio no es más que envidia, y de que la envidia no es más que una cruel forma de admiración. Porque, ¡pardiez! he caído nuevamente en sus garras literarias. Con otro pequeño opúsculo, como ya caí años atrás con La Sombra del Águila, una de las novelas cortas mejor desarrolladas, más irónicas y entretenidas que he leído jamás. Y les aseguro que he leído más de lo que una vida social sana aconseja.



Soy ferviente seguidor de la novela de aventura de Reverte (Alatriste, La sombra del Águila), y tengo el gusto, placer y hasta deber de tener en mis manos solo primeras ediciones de su Alatriste (con la consiguiente cara de mosqueo de algún librero al ver como le devolvía la segunda edición del capitán). ¿El resto de novelas del inclito? No, gracias.



Pero con Ojos Azules ha vuelto a llevarme hasta su terreno. En poco mas de 50 páginas, (y con letra enorme y formato muy pequeño) Reverte crea un personaje complejo. Un español de su época. Un conquistador. Un soldado. Con la profundidad que un hombre de ese tipo requiere. En esas pocas páginas te lleva a las puerta de Tenochtitlán, en un lluvioso día de 1520, te hace sentir los tambores en tu interior. Te hace sentir el miedo, la inseguridad y hasta el amor de un anónimo soldado del que solo conocemos un dato: sus ojos son azules.



Una miniatura indispensable para el buen lector. Por cierto, el libro se acompaña de unas magnificas ilustraciones como la que pueden ver ahí, realizadas por Sergio Sandoval. 

6 comentarios:

  1. Huy, pues a mí se me había escapado este título del ínclito, como tú lo llamas, jajajaja. Tomo nota, que "La sombra del águila" me gustó mucho.

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  2. Es una pequeña joya. Muy onomatopéyica en ocasiones, pero genial. Y las ilustraciones (no han salido en la entrada, no sé la razón) también buenisimas y acompañan al texto perfectamente.

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  3. ¡Hola!
    No pinta mal, así que probablemente le de una oportunidad en algún momento.
    Estupenda reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

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  4. Hombre, pues a mí del "ínclito" me gusta bastante todo lo referido a su primera etapa ("El club Dumas" y demás), y algo menos la serie de Alatriste. "Hombres buenos" tengo ganas de leerlo. Este que comentas no lo conocía pero por tu reseña se me hace apetecible. Gracias por ello, Javier.
    Un abrazo

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  5. Lo peor de este libro es lo corto que es.

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