viernes, 22 de abril de 2016

Recomendaciones para el día del libro por Alejandra



Pocas festividades, o días nacionales e internacionales, me gustan más que el día del libro. Quizás porque es un día poco conflictivo, aunque sí muy reflexivo (se reflexiona sobre hacia dónde van las editoriales, sobre los gustos de los lectores, sobre si papel o digital, etc.). Este año, además, la celebración es casi triple, porque recordamos a nuestros queridos Cervantes y Shakespeare, pero se nos cuela también una autora que me encanta: Charlotte Brontë. Ciudades como Barcelona se engalanan para celebrar San Jordi y otras más modestas, como Cádiz (mi tierra), celebra como cada año su Feria del Libro. Los lectores disfrutan con ese acontecimiento y, los que no lo son, no ven daño en ello. Todos felices.

No quería dejar pasar esta oportunidad para recomendar cinco lecturas, que pueden ser muy interesantes para aquellos lectores que no saben aún que comprar o que, aún sabiéndolo, no conocían las novelas que voy a proponer hoy. Espero que vosotros, además, me comentéis cuáles son vuestras recomendaciones y cuáles elegiríais de las mías. Sin más, ahí va mi top 5.


1. Jane Eyre de Charlotte Brontë

No es una sorpresa que esté en mi top 5. Sé que algunos lectores me criticarán que incluya a una autora inglesa y no Cervantes, pero cada lector tiene su gusto. Charlotte me conquistó hace mucho con su Jane Eyre y este año, en honor a ella, volví a releerla (esta vez en inglés) y volví a caer rendida. La razón por la que recomiendo esta novela es porque va más allá de ser una simple historia de amor, es más, me atrevería decir que no es una historia de amor sino de superación. Nuestra protagonista es una heroína victoriana, que va superando cada obstáculo que se presenta en su vida, una vida bastante miserable. Y si además se lee con cierto interés histórico, Jane Eyre es una riquísima fuente histórica para conocer la mentalidad de la época victoriana, por ejemplo, en relación a la mujer y el papel de esta en la sociedad; en relación al amor y el valor que tiene en dicho contexto; en relación a la relaciones familiares y los vínculos matrimoniales; en relación a la infancia; en relación a la religiosidad, etc. No diré que es un reflejo puro de la época, pero hay elementos aquí y allá que bien servirían para aquellos que estén estudiando la sociedad victoriana. En definitiva, Jane Eyre es un clásico que no se puede dejar escapar.


2. Palmeras en la nieve de Luz Gabás.

Palmeras en la nieve está de moda por su adaptación cinematográfica y, aunque no está mal del todo, no llega ni a emocionar la mitad de lo que emociona el libro. Recuerdo que cuando lo leí, las primeras cien páginas no me engancharon nada. No sabía hacia donde iba el libro, qué es lo que quería contarme. No voy a decir que estuve a punto de abandonarlo, pero sí que lo estaba leyendo sin ganas. Pero llegué a un punto en que ya no podía leer más, la historia era cada vez más interesante, cada vez más emotiva. Y no, no me refiero a la historia de amor, sino a la historia de dos hermanos que dejan su tierra, el norte de España, para irse a una colonia española en África, donde se harán hombres. Sus experiencias allí les marcarán para siempre. Y no solo disfruté con la historia de estos dos hermanos, sino también con la de Clarence y cómo va averiguando el pasado de su padre y su tío. Asimismo, me gustó mucho conocer que era una historia de base real, que la autora conocía de primera persona, y que nos diera a conocer un aspecto de la historia de España que yo no tenía ni idea. En definitiva, Palmeras en la nieve es de esas novelas que dejan huella.


3. La pintora de estrellas de Amelia Noguera

A La pintora de estrellas llegué gracias a la radio. No sé exactamente en qué programa de la Cadena Ser escuché la entrevista a Amelia Noguera, pero fue escucharla, ir a amazon y comprar el libro sin dudarlo. Lo tuve en mi Kindle por bastante tiempo, pero por un motivo u otro no pude leerlo y cuando lo hice no entendí por qué había tardado tanto. La pintora de estrellas cuenta una de esas historias que emocionan, ligando pasado y presente (siento debilidad por historias así) y tratando aspectos duros con una gran sensibilidad, por ejemplo, el de la violencia de género, el de el abuso a menores, la homosexualidad a principios del siglo XX. No es una novela lacrimógena, sino una novela de superación. Y, además, cuenta con un personaje que enamora: Diego, el abuelo que a mí me habría encantado tener. Amelia me cautivó con esta historia y desde entonces la tengo entre mis autoras favoritas. Estoy deseando meterle mano sus otras novelas.




4. Las tres bodas de Manolita de Almudena Grandes

Otro grandísimo descubrimiento del año pasado. Qué maravilla de historia, qué bien narrada, cuánto se sufre y se disfruta a partes iguales. No podría haberme inaugurado mejor con una autora, como lo hice con Las tres bodas de Manolita. Debo leer más cosas de Almudena Grandes. Para muchos este puede ser otro libro sobre la Guerra Civil, para mí es un libro sobre las otras presas de la guerra. Esas que sin estar en la cárcel, la sufrían en colas eternas para ver a maridos, novios, hermanos y padres. Esas colas en las que las mujeres arriesgaban todo para ver a sus seres queridos durante 10 minutos, y a su vez seguir con una lucha que, a algunas, ni les interesaba. Así es Manolita, una muchacha a la que ni le va ni le viene la política, pero que se ve metida en la misión más arriesgada de su vida: un matrimonio con un comunista para que le ayude a arreglar una imprenta. El argumento puede parecer que dice poco, pero no miento que con este libro vais a sufrir, pero a la vez vais a disfrutar. Poco más puedo decir.


5. El secreto de Lady Audley de Mary Elizabeth Braddon

Empecé esta lista con un clásico y termino con otro. Esta novela fue, precisamente, una recomendación de una persona que sabe bastante de libros y, que por mis gustos literarios, sabía que me iba a gustar y no se equivocó. Otras de esas novelas que empiezan lenta, muy lenta, sin tener un camino claro, pero en la que llegas a un punto en el que no puedes parar de leer. Muy del estilo de Wilkie Collins, por lo que es ineludible para todos aquellos lectores que les guste una novela de misterio. Además tiene una antagonista maravillosa, uno de los personajes malos, malos que más me gustan. 









Y hasta aquí mi top 5, que podría haber sido top 20 fácilmente, pero como no se trata de abrumar al personal, me quedo con estas cinco novelas que disfruté enormemente. Me he dado cuenta que, además, en todas ellas predominan los personajes femeninos, así que mejor que mejor. Me queda, por tanto, saber vuestras recomendaciones. Feliz día de libro a todos y todas y felices lecturas. 

miércoles, 20 de abril de 2016

Rebeca

Título: Rebeca
Autora: Daphne du Maurier
Editorial: Debolsillo
Páginas: 464

Sinopsis


Maxim de Winter regresa a Menderley, la casa en la que vivía con su primera esposa, Rebecca, que murió ahogada en el mar. Regresa con su nueva e inocente mujer, la cual descubrirá que Menderley no es el mundo perfecto que ella cree: allí vive también la inquietante señora Danvers, el ama de llaves, quien no sólo no acepta a la joven, sino que constantemente le recuerda la figura de Rebecca, la única e insustituible señora De Winter.

Opinión

A veces me ocurre que empiezo una novela con total excepticismo y acabo totalmente cautivada ¡cuánto me gusta que me pase esto! Y eso es precisamente lo que me ha ocurrido con la novela que reseño hoy, Rebeca, la cual muy probablemente sea una de mis mejores lecturas del año. Y su descubrimiento se lo debo a Carmen, del blog Carmen y amig@s, por organizar esa lectura conjunta (de Thornfield Hall a Manderley) que tantísimo he disfrutado, pues en ella no solo he intercambiado opiniones, sino que también he conocido nuevos blogs literarios muy interesantes.

Pero volviendo a Rebeca, ¡Qué descubrimiento! Erróneamente podríais pensar que la protagonista de la historia que hoy os presento es Rebeca y nada mas lejos de la realidad. Sin embargo, pocas veces ocurre que un título dice tanto sobre la novela como en esta ocasión. Porque no, Rebeca no es la protagonista, sino la sombra que persigue a la misma: la segunda señora de Winter, quien llega a Manderley con la ilusión de una chiquilla (sí, chiquilla) recién casada con un hombre al que ama profundamente, para darse cuenta que sobre la casa (esa casa de ensueño tan admirada) pesa una sombra difícil de vencer: Rebeca. La segunda señora de Winter, cuyo nombre no conocemos, quizás con la intención de hacerla aún más pequeña e insignificante, se nos presenta como una muchacha débil, falta de carácter, inocente y muy soñadora. No deja de ser interesante cómo recrea en su mente conversaciones y hechos, totalmente inventados, fruto de su inseguridad. Es una muchacha que representa todo lo opuesto a Rebeca, como así se lo deja caer su recién estrenada cuñada: ¡Qué distina de Rebeca! Una muchacha que parece incapaz de estar a la altura de su nueva posición social, y no solo por el peso de la primera esposa, sino también por esa sensación de hostilidad que parece enolver a toda la casa, criados incluidos. En este caso juega un papel esencial la señora Danvers, sirvienta incondicional de Rebeca, que se presenta como una especie de "antagonista" machacona. Mentiría si no dijera que me exasperaba enormemente que nuestra protagonista no fuera capaz de dejar de lado a Rebeca, y tratar de disfrutar su matrimonio y su nueva vida. 

El segundo protagonista en cuestión es Maxim de Winter, el señor de la casa. Se presenta en un principio como un pobre viudo que decide casarse para superar la pena por la muerte de su primera esposa. Se trata de un hombre mayor, que no necesita el romanticismo de los muchachos jóvenes para declararse a su nuevo amor. Se presenta, además, como algo distante y cínico. De hecho, si en un principio parece caer bastante bien, a medida que van pasando las páginas su presencia se reduce cada vez más y se vuelve un personaje oscuro. Y es que, al igual que le ocurría al Señor Rochester, de Winter guarda un secreo que de alguna manera define su carácter. 

En cuanto al argumento, yo lo divido claramente en dos partes. La primera parte tiene como protagonista absoluta a la segunda señora de Winter. Ella es la narradora de la historia y conocemos todos sus pensamientos en todo momento, pero es en esta primera parte en la que ella tiene relevancia. Y más que ella, diría sus inseguridades. Como persona insegura que soy, no me ha costado ponerme en su piel. Recuero estar leyendo esta parte y sentirme profundamiente agobiada, pues el peso que ejercía la sombra de Rebeca se hacía cada vez más insoportable, a lo que no ayudaba el hecho de tener que usar su gabinete, seguir las reglas que habían sido establecidas por ella (sobre donde colocar las flores, la hora del té, el menú del almuerzo, etc.) más los comentarios inoportunos y desagradables de la señora Danvers. Y a todo ello se une el comportamiento distante de un esposo que parece pasar de todo. Un ambiente del todo hostil. A medida que avanza la historia, la obsesión de nuestra protagonista con Rebeca se hace mayor: Rebeca, siempre Rebeca. Fuera donde fuera, en Manderley, me sentase donde me sentase, incluso en mis pensamientos y sueños, allí me encontraba Rebeca". Ella misma se ve en una lucha que no puede ganar: Yo podía luchar contra los vivos, mas no contra los muertos....

La segunda parte de la historia comienza, en mi opinión, cuando se produce un giro argumental totalmente inesperado, y ese agobio del principio se transforma sobre todo en tensión. Y es en este punto cuando la historia se vuelve absorvente. Yo básicamente no pude parar de leer y lo devoré prácticamente en un día hasta que llegué hasta el final que me resultó pletórico. Creo que no hubiera podido terminar de otra manera y si no doy más detalles es porque hay que llegar a ese final como lo hice yo, en la más completa ignoracia. Sí que quiero resaltar un detalle que me ha parecido realmente interesante, y del que me fui dando cuenta poco a poco, y es el hecho de que la autora juega con los cambios medioambientales para indicar que se va a producir un giro argumental. Así, por ejemplo, en toda la primera parte predomina el calor del verano, que hace la situación sea mucho más agobiante, en el momento en el que se desvela el secreto por fin llega la lluvia tan deseada. Creo que es un detalle que nos ayuda a meternos en situación.

Anoche soñe que había vuelto a Manderley.... yo me despido de Rebeca con la sensación de que he descubierta una novela de diez. Poco más puedo añadir, ya solo queda que os animéis a leerla. 

Adpatación

Resulta curioso que, cada vez que he mencionado la novela, muchos me hayan respondido ¿es la de la película de Hitchcock? Pues sí, este es otro ejemplo en el que la adaptación cinematográfica es más conocida que la novela en sí, una lástima. Alfred Hitchcock dirigó Rebecca en 1940 y contó con pesos pesados de la industria cinematográfica. Su produtor fue  David O. Selznick, el mismo que había producido la maravillosa Lo que el viento se llevo y estuvo protagonizada por Laurence Olivier (casualmente, la pareja de Vivien Leigh) y Joan Fontaine, como los señores de Winter. Estuvo nominada a 11 Oscars, incluyendo mejor actor, mejor actriz, mejor actriz secundaria y mejor dirección, pero al final solo se llevó dos (Destacando mejor película). Aquí os dejo el tráiler en inglés.





viernes, 1 de abril de 2016

Cicatrices (Baila conmigo I)

Título: Cicatrices (Baila conmigo I)
Autora: Susana Bielsa
Editorial: Kelonia
Páginas: 334

Agradecer a la editorial el envío del ejemplar.

Sinopsis


Todo el mundo tiene cicatrices… y muchas no se aprecian a simple vista.

Ese es el caso de Julia, que tiene tantos remiendos a nivel físico y emocional que hasta ella misma ha perdido la cuenta. Una herida, sin embargo, permanece abierta y sangrante: tiene miedo. Miedo del mundo, miedo de la gente, miedo de su ex, miedo de sí misma. Decidida a hacer algo al respecto recorre medio mundo acompañada de Nacho, su mejor (y único) amigo con el objetivo de ser feliz. La meta es ya de por sí complicada, pero Julia tiene una dificultad añadida: aunque es perfectamente capaz de conectar con las personas que la rodean no sabe manifestarlo, en según qué momentos no entiende a la gente y en otras muchas ocasiones ni siquiera permite que la toquen. Vive en su propia realidad rodeada de datos, recuerdos y una montaña de traumas.


¿Conseguirá perder la rigidez que caracteriza su existencia? ¿Qué le depara su nueva vida? ¿Será capaz de salir de su burbuja y descubrir todo un mundo de vivencias y sensaciones hasta ahora desconocidas?

Opinión

No sé si ha sido a raíz de la publicación de Cincuenta sombras de Grey, o si ya venía de antes, pero lo cierto es que las novelas de género romántico-erótico están experimentando un éxito a menudo incomprensible (sin ánimo de ofender). Sus autores (mujeres en su mayoría) alcanzan una popularidad similar al fenómeno fan de los cantantes o actores, con lectores fieles a cada publicación, como lo demuestran las seguidoras de Elisabet Benavent (en este blog podéis encontrar reseñadas las novelas pertenecientes a la Saga de Valeria) o de Megan Maxwell (aún no he leído nada de ella). Teniendo en cuenta esto, no es de extrañar que las editoriales, ya sean grandes o pequeñas, decidan apostar por dicho género y, en concreto, Kelonia Editorial ha decidido dedicar una línea exclusivamente a dicho género (Kelonia Deseo), que ha inaugurado con la publicación de Cicatrices (primer volumen de una trilogía titulada Baila conmigo) de la autora novel Susana Bielsa (cuyo blog podéis leer aquí)

El problema principal que yo encuentro a este tipo de novelas es que parecen prefabricadas, leída una leídas todas. Y es que todas, o al menos una mayoría, parecen seguir un guión establecido. En todas ellas parecen predominar un personaje femenino, que es la protagonista; y en el caso de Cicatrices esta se llama Julia, una chica española que arrastra una serie de traumas y que decide ir a Canadá para olvidarse de ellos. La peculiaridad de esta chica es que tiene una serie de dificultades para relacionarse, una especie de Sheldon Cooper pero más suavizado. Aunque me ha parecido una característica muy interesante, lo cierto es que en algunos momentos esta "discapacidad" me ha parecido algo forzada, además si en un principio esta está muy presente, a medida que avanza la historia, las dificultades de la protagonista para relacionarse con los demás desaparecen de un plumazo. Junto a la chica está, obviamente, el interés amoroso, que también responde a una serie de características típicas: chico hiper-mega atractivo, con una buena profesión (aún no me he encontrado a ningún albañil o guarda de seguridad, el erotismo no es lo que era), con un nivel económico medio-alto, algo mujeriego (algo que deja a un lado cuando se enamora profundamente), y que normalmente persigue a la chica para que admita sus sentimientos. Y, en el caso que nos ocupa, este es Matt Jensen, un actor de series adolescentes de procedencia alemana. Por último, nos encontramos con una serie de secundarios, por norma general amigos de la chica, que únicamente están ahí para darle apoyo moral.

En lo que se refiere al argumento, no hay grandes sorpresas. Al ser el inicio de una trilogía, se centra principalmente en presentarnos a los personajes (Julia y Matt), en el momento del encuentro de ambas, en el enamoramiento inicial y en el descubrimiento del sexo (normalmente excede las expectativas de la protagonista). Poco más se puede decir, ya que sí que es verdad que existen algunas tramas secundarias, como la de la exmujer de él o las reticencias de la madre de ella sobre la relación, y las dificultades para relacionarse de Julia, pero son tramas poco elaboradas que tratan de despertar el interés o de que no todo en la novela sean escenas eróticas o románticas. Lo curioso de todo esto, es que pese a que el argumento parece bastante lineal en el que nada pasa, es una novela muy adictiva que se lee prácticamente de un plumazo. Y es que es de ese tipo de novelas que sirven para desconectar, para no darle vueltas. Un tipo de lectura que, de vez en cuando, apetece. 

Aunque por mi crítica pueda parecer poco entusiasta (soy bastante crítica con este género en particular, aunque sea un "guitly pleasure"), lo cierto es que me he entretenido, y mucho, leyendo esta novela. Sí, el género es el que es y no se puede pedir más y, en ocasiones, me he encontrado con escenas que rozan lo ridículo y con diálogos demasiado pastelosos. Pero en general he disfrutado de su lectura, no siendo exigente y teniendo presente la novela que tenía entre manos. Una lectura, que como ya he dicho, ha sido adictiva, leyéndola en cualquier ratito que tenía libre. También he terminado gratamente sorprendida con la autora, ya que para ser novel ha sabido construir una historia bastante sólida que se encuadra perfectamente en los parámetros del género romántico-erótico, con descripciones que nada tiene que envidiar a otras autoras más consolidadas, y ha escrito una novela que hará las delicias de los lectores que sientan preferencia por dicho género. Así que si eres fan de las novelas de Elisabet Benavent o Megan Maxwell no dudo en recomendarte esta novela, porque estoy segura de que la disfrutarás. Yo, además, no descarto leer su continuación. Mi enhorabuena a la editorial por esta nueva apuesta, pues creo que puede ser un éxito.

Si quieres adquirir esta novela pincha el siguiente enlace: http://www.kelonia-editorial.com/Tienda/index.php?id_product=106&controller=product