lunes, 30 de mayo de 2016

Lectura Conjunta de "Sanditon" de Jane Austen



¡Qué me gustan este tipo de propuestas! Y viene, cómo no, de la mano de Carmen Forján del blog Carmen y amigos. Ya, no hace mucho, participé en otra lectura conjunta que disfruté muchísimo y que me dio la oportunidad de conocer a gente nueva, blogs nuevos e intercambiar opiniones de nuestras lecturas, por lo que cuando Carmen propuso que leyéramos Sanditon de Jane Austen no me lo pensé dos veces, ya que soy admiradora incondicional de esta escritora. Si alguien más desea apuntarse os copio aquí las condiciones y os dejo el enlace para que tengáis más información: http://carmenyamigos.blogspot.co.uk/2016/05/lectura-conjunta-sanditon-de-jane-austen.html

¿Queréis uniros? Pues tan solo deberéis...

- Llevar el banner a vuestro blog, Facebook, o Twitter, Google... con enlace a esta entrada.  

- Hacer reseña en vuestro blog y/o participar en la tertulia que de la novela se organizará en el grupo de Facebook Los libros de Carmen y amig@s. La reseña deberá enlazar a este entrada en donde iré incluyendo los links a todas las reseñas que publiquéis. 

- Plazos para publicar la reseña: la segunda quincena de septiembre.

- Tertulia: durante la primera quincena de septiembre. El día se concretará más adelante. 

- Plazo para unirse a la lectura conjunta. Deberéis notificármelo de algún modo- Facebook, Twitter, Google,..., ya sabéis por dónde encontrarme- antes del 15 de junio. Actualizaré esta entrada con los participantes ese mismo día a última hora y quedará cerrada la participación. Aunque posteriormente haya gente que se una a la tertulia o publique reseña, no constarán como participantes en la lectura conjunta. 

sábado, 28 de mayo de 2016

Prométeme que serás delfín

Título: Prométeme que serás delfín
Autora: Amelia Noguera
Editorial: Suma de letras
Páginas: 288

Agradecer a la editorial Suma de letras y a Amelia Noguera el envío del ejemplar.

Sinopsis

Una profesora de Primaria aparece asesinada en su aula, dentro de un armario y con la boca y las muñecas enrolladas en papel celo, igual que ella castigó a Sofía, una de sus alumnas. Algunas de sus amigas intentan evitar la CATÁSTROFE y deciden investigar para encontrar al culpable. ¿Quién querría ver muerta a Adela? La lista es muy larga pero muy pronto otro hecho terrible la reduce drásticamente.


A través de sus miradas inocentes pero con la aguda intuición infantil, el lector se adentrará en el mundo de Sofía, la niña hiperactiva que más odiaba a la profesora. También conocerá a su madre, una doctora desesperada que vive solo para su hija. Sin embargo, lo que descubrirá en este camino quizás habría preferido no haberlo sabido nunca.


Opinión

Los que sois asiduos a este rinconcito de internet sabéis que siento cierta admiración por la escritora Amelia Noguera. Y confieso que la admiro porque, en mi opinión, se está forjando una carrera literaria por sí misma, con muchísimo esfuerzo; imagino que siempre es así, pero su caso me llamó la atención desde el principio porque me dio la sensación de ser una mujer que no aceptaba un "no" por respuesta y que creía en las historias que contaba y que, quizás por ello, decidió autopublicarlas, porque existía en ella un deseo imparable por dar a conocer lo que escribía. Y puedo decir que casi regalaba sus historias, ya que dos o tres euros es prácticamente regalar. Y fue eso, y escucharla en la radio, lo que hizo que un día comprara su novela La pintora de estrellas y quedara fascinada con su capacidad de contar historias. Aparte de esto, Amelia además me ha demostrado que no es una autora de géneros, no puedo etiquetarla, y tampoco estoy de acuerdo con eso de que sea una autora de "personajes". Para mí Amelia es una autora de historias en las que predominan realidades que se esconden entre tramas argumentales, por ejemplo, en La pintora... trata asuntos como la homosexualidad, la violencia de género o el abuso a menores, en Escrita en tu nombre nos habla de la guerra y las marcas que deja en las personas. Amelia es una autora de personajes, sí, pero es una narradora de realidades, como también lo demuestra con Prómeteme que serás delfín.

Al terminar de leer la novela me acordé de una cosa que me decía mi madre cuando yo lloraba por ser bajita, que el perfume siempre viene en tarros pequeños. Esta novela de Amelia es como un perfume, ya que es admirable como concentra tantos elementos en relativamente pocas páginas (menos de 300). Asimismo es una novela cargada de sentimientos en los que predomina la indignación, la de la autora pero también la de muchos de nosotros. Y confieso que por un momento tuve miedo, pues pensé que mostrar tal nivel de indignación era peligroso en los tiempos en los que predomina lo "políticamente correcto". Pero cuánto más leía más pensaba ¡bendito riesgo! si los autores no son lo suficientemente valientes para tomar ese riesgo y denunciar las injusticias diarias ¿Quién lo es? Porque sí, porque después de haberla leído y de haber reflexionado sobre la misma, con lo que me quedo es con la indignación. Y en este sentido Amelia no deja títere sin cabeza, pero lo hace de manera magistral, insertando su indignación en una trama argumental que tiene como centro el asesinato de una profesora en un colegio y, en un principio, nos preocupamos por el quién y por el porqué, sin embargo, a medida que más leemos, esa preocupación se transforma y acabamos por preguntarnos ¿Y por qué no lo ha hecho antes?

Sin embargo, como digo, esta línea argumental le sirve a Amelia para hacer una crítica brutal de situación actual de la educación hoy día en España. Una educación que se ha visto aún más mermada por los recortes de los últimos años y que se refleja en la lentitud en las sustituciones, la precariedad de algunas instalaciones escolares, etc. Amelia también crítica en cierta manera el sistema por oposiciones que, en ocasiones, supone la entrada de profesores como Adela que no sienten ninguna vocación por la profesión: "Daba igual si era buena o mala profesora, si faltaba, si sus alumnos aprendían o no con ella, si la adoraban, la temían o la ignoraban; había aprobado la oposición". La autora, además, hace referencia a la falta de libertad por parte de esos profesores que sí sienten pasión por la profesión y que, en múltiples ocasiones, se ven limitados a seguir un sistema encorsetado que deja poco espacio a las innovaciones educativas y en el que solo importa las estadísticas. No obstante, por encima de todo esto, Noguera se centra en cómo el sistema falla cada día a niños como Sofía, quienes padecen una "enfermedad "inventada" a la que nadie parece dar importancia: TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad). Y es aquí donde la autora muestra una realidad poco conocida, en ocasiones ignorada, pero que supone un infierno para quienes la vive.

Y es en la figura de la madre de Sofía, María, donde mejor se aprecia el sufrimiento de las familias que deben lidiar con niños con trastornos en el comportamiento. María es uno de esos personajes difíciles de olvidar. Y, para mí, se ha presentado ante todo como una mujer agotada pero no vencida. Desencantada con la realidad, que cada vez se presenta más injusta. A través de María vemos la frustración de tener un problema al que nadie parece querer dar una solución. Es una madre incomprendida, impotente, sola, que tiene que ver cómo el sistema le falla a su hija una y otra vez: "Ahora es incluso peor, porque la Consejería de Educación ha quitado la poca ayuda que daban y los niños hiperactivos como mi hija tienen que aguantarse..." Y sufre por su hija, sufre por sí misma, sufre por lo que ve cada en día en su trabajo, como médico: "Ser médico hoy en día es un acto de fe: fe en que al menos tus conocimientos no pueden recortarlos, por ahora". Pese a ello, yo no he sentido lástima por María, muy al contrario, he sentido respeto y admiración. Su testimonio ayuda a crearnos una idea de lo que es convivir con una niña como Sofía, pero también lo hace su amiga, esa personita anónima que nos cuenta la vida en el colegio. Ese niña que ve en Sofía una persona especial, con una sonrisa que no se borra. Pero si hay un personaje especial, ese es el de la abuela de Blanca. Y es increíble como Amelia sabe crear personajes a los que es imposible no coger cariño y, en este caso, es aún más meritorio pues la abuela de Blanca me ha cautivado en apenas unas páginas. Su discurso sobre la importancia de la educación para crear una sociedad mejor me ha parecido brillante, así como lo necesario que es trabajar en una educación que no solo mida los conocimientos sino que fomente la creatividad, la imaginación: "¿Copiando se aprende a pensar? Claro que no, a pensar se aprende leyendo, entendiendo y cuestionando lo que se lee; para copiar están las fotocopiadoras ¿Y dónde queda la imaginación, la fantasía? ¿Dónde queda la creatividad?".

En cuanto a la trama argumental, es decir, el asesinato de Adela y la posterior investigación, lo cierto es que poco a poco se va difumando y el lector como que casi pierda el interés. Y llega un punto en que casi da igual saber quién asesinó a Adela, pues cualquiera pudo haberlo hecho, cualquiera tuvo motivos. No, admito que para mí el asesinato ya fue lo de menos, me interesaba más qué es lo que se escondía tras ese asesinato que no es más que el reflejo de la decadencia de la educación.

Sin duda alguna, Prómeteme que serás delfín es una novela que da para mucho (no me mencionado el bullying o las tóxicas relaciones entre padres y profesoras), podría hacer miles de referencias, pero he señalado lo que a mí más me ha llamado la atención. Puedo decir que esta novela es un grito, una llamada de atención de la autora sobre muchas cosas, educación, sanidad, etc. y sobre cómo el sistema falla constantemente. Y falla a personitas como Sofía, delfines inquietos que no dejan de sonreír...

viernes, 20 de mayo de 2016

Forastera (Outlander)

Título: Forastera (Outlander)
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Ediciones Salamandra
Páginas: 704


Sinopsis


Recién acabada la Segunda Guerra Mundial, una joven pareja se reúne por fin para pasar sus vacaciones en Escocia. Una tarde, cuando pasea sola por la pradera, Claire se acerca a un círculo de piedras antiquísimas y cae de pronto en un extraño trance. Al volver en sí se encuentra con un panorama desconcertante: el mundo moderno ha desaparecido, ahora la rodea la Escocia de 1734, con sus clanes beligerantes y supersticiosos, hombres y mujeres rudos, a veces violentos, pero con una capacidad de vivir y de amar como Claire jamás había experimentado en su anterior vida. Acosada por los recuerdos, Claire tendrá que elegir entre la seguridad del futuro que dejó atrás y la apasionante incertidumbre del pasado que ahora habita.


Opinión

Me ocurre a menudo que, cuando una película o serie me ha gustado mucho y, por casualidad, descubro que es la adaptación de una novela, me lanzo a Amazon, Bookdepository o a la primera librería que tengo a mi alcance, para hacerme con ella. No puedo controlar ese deseo de revivir en profundidad historias que ya conozco, pues ya se sabe que, por mucho que una película o serie esté bien adaptada, el libro siempre es algo más. A veces me llevo una desilusión enorme cuando el libro no cumple mis expectativas, algo que no me ocurre muy a menudo (me pasó, por ejemplo, con El velo pintado), pero en otras, sin embargo, la novela hace que quede aún más fascinada por la historia.

Precisamente hoy vengo a reseñar una novela que dio el salto a la pantalla el año pasado con enorme éxito. Me refiero a la serie de Outlander, adaptación de la novela Forastera de Diana Gabaldon. Admito que cuando empecé a ver la serie quedé totalmente cautivada y, en apenas unos días, me vi su primera temporada, la cual me pareció absolutamente maravillosa (me refiero a interpretación, ambientación, argumento, etc.). De ahí que no dudara en sumergirme en los libros que componen la saga Forastera, ya que si la serie era así de buena ¿por qué no lo habrían de ser las novelas? Efectivamente, la primera novela de la saga ha cumplido con creces mis expectativas, pese a que eso del género "fantástico-romántico" me echara un poquito para atrás en un principio. Y creo que me ha gustado porque lo fantástico, al menos para mí, gana a lo romántico y, al final, la mezcla de ambos géneros ayuda a crear una historia que atrapa al lector desde el principio al final.

El elemento fantástico está presente principalmente en la idea del viaje en el tiempo. No nos engañemos, existe una verdadera fascinación con los viajes en el tiempo, sino no triunfarían series como Doctor Who o El Ministerio del tiempo. Todos alguna vez nos hemos preguntado qué haríamos si viajáramos al pasado o a qué periodo histórico nos gustaría viajar (yo lo tengo claro). De ahí que la idea que plantea Gabaldon en su novela me pareciera muy atrayente: la de una joven, llamada Claire, que viaja a la Escocia del siglo XVIII a través de unas piedras con cierto origen mágico, Craig Na Dun. Es un viaje que  permite a la joven Claire vivir una aventura fascinante, conociendo de primera mano la vida en las tierras altas escocesas (Highlander). Y mentiría si no dijera que eso es lo que más me ha gustado de la novela, la idea de viajar en el tiempo a una tierra tan llena de folclore como la escocesa. Y la autora se ha documentado a conciencia para que toda esta aventura parezca lo más realista posible mediante la inclusión de leyendas, canciones, rituales, creencias, etc., así como detalles de los clanes escoceses, cómo se organizaban, cómo funcionaban, los juramentos al líder, el respeto al clan, etc. 

Por otro lado, está el elemento histórico. Gabaldon ha sabido elegir un periodo histórico fascinante, en el que Inglaterra y Escocia se encontraban en constante conflicto dado que los defensores de la casa Estuardo no aceptaban la anexión de estos dos estados y tampoco reconocían a los monarcas ingleses procedentes de la casa de Hannover. Es posible que este elemento histórico esté menos presente en la novela que en la serie, pero sí que la autora incluye ciertos pasajes donde se hace mención de los jacobitas, quienes luchaban para hacer volver al rey Jacobo, y de los conflictos entre los escoceses y los sassenach (casacas rojas), quienes actuaban como verdaderos invasores y abusaban del poder que ostentaban. Admito que el hecho de que la autora se haya fijado precisamente en este contexto histórico, me ha recordado a Walter Scott, autor victoriano obsesionado por la historia escocesa, quien plasmó una historia de conflictos en su novela Waverley. No sé si Gabaldon habrá leído a Scott, pero sin duda ha elegido un contexto histórico que no deja indiferente, sobre todo por esa sensación de nostalgia de lo que un día fueron los clanes escoceses y todo su folclore y cómo desapareció tras la batalla de Culloden en 1746. En el personaje de Claire, casi al final de la novela, se percibe precisamente esa nostalgia y se rebela contra ese futuro.

Pero Forastera no es únicamente una novela fantástica o histórica, sino que es, en esencia, una novela romántica. De hecho, es una novela que hará las delicias de los amantes del género, porque tiene todos los elementos para ello. Sin embargo, como ya he dicho más de una vez, no me gustan los novelas románticas de por sí, ya que en su mayoría carecen de argumento y se hacen repetitivas. En esta ocasión, me ha cautivado la idea de que a los protagonistas los separe más de dos siglos. Claire y Jaime no solo tendrán que lidiar con los conflictos habituales de las parejas, sino las diferencias que surgen del hecho de que proceden de dos periodos temporales totalmente diferentes. Claire es una mujer fuerte, independiente, que ha sobrevivido una Guerra Mundial, viviéndola de primera mano como enferma. Jaime, por otro lado, es un highlander del siglo XVIII, criado con mano dura y con un currículum donde abunda la guerra y la violencia. En principio, parece una pareja perfecta, pero los dos siglos diferencia hará que todo sea más complicado, sobre todo en eso de que la mujer debe obediencia. 

Junto a la trama amorosa, además, encontramos ciertas líneas argumentales cargadas de intrigas. Por ejemplo, está la cuestión del clan Mackenzie y el futuro líder, así como la presencia de un gran villano que hará la vida imposible de nuestros protagonistas: Jack Randall. Por último, me ha parecido interesante el conflicto interior que vive nuestra protagonista, sobre si quedarse en el "pasado" o volver a su época, a su vida, a su marido. Un dilema que acompañará a Claire hasta prácticamente el final.

En definitiva, Forastera me ha parecido una novela entretenidísima. Había días que no podía parar de leer, y eso que algunas noches me quedaba prácticamente dormida leyendo de lo cansada que estaba. He disfrutado enormemente con todos esos elementos folclóricos escoceses que introduce la autora y me han entrado ganas de visitar Escocia. No puedo más que recomendarla, tanto la novela como la serie. 

Adaptación

Ya decía anteriormente que Forastera había sido trasladada a la pequeña pantalla con una serie llamada Outlander. En 2015 se emitió la primera temporada que adapta la primera novela de la saga y, actualmente, se está emitiendo la segunda que, en teoría, adapta la segunda novela. Los encargados de encarnar a Claire y Jaime son Caitriona Balfe y Sam Heughan que, en mi opinión, hacen un trabajo excelente. La serie está increíblemente bien a nivel de realización, por lo que no dudo en recomendarla. Aquí os dejo el tráiler.





Por cierto, recomiendo verla en versión original,ya que en español pierde toda la gracia de los acentos. 


viernes, 13 de mayo de 2016

El rumor de las folías

Título: El rumor de las folías
Autora: Yara Medina
Editorial: Editorial CulBuks
Páginas: 416 páginas

Sinopsis


Una mujer, un viaje, una historia de amor, una isla...en una época en la que el mundo se divide en dos. La vida de Luisa López cabía en un arcón. Éste guardaba infinidad de recuerdos, sueños truncados y experiencias grabadas a fuego. El día que decidió partir de Gran Tarajal, en los años de la Segunda República, no miró atrás. Luisa estaba decidida a emprender una nueva vida y escapar de un matrimonio de conveniencia impuesto por su propio padre. Dejando la tierra que la vio crecer, se concentró en buscar un oficio al otro lado del atlántico; en Cuba. En el buque, cargado de emigrantes canarios de todas las clases sociales, conoce a la familia Westerling y el objetivo de su viaje. Su futuro quedaría entrelazado a ellos irremediablemente. Las corrientes ideológicas, los cambios sociales, el papel de la mujer y la crisis económica dibujan el contexto en el que se desarrolla la historia. La narración llevará el espíritu y el sentir canario, plasmando las costumbres, expresiones y formas de vida que marcaron una época; cuyos retazos llegan aún nuestros días.

Opinión

Una de las cosas más positivas que tiene el mundo bloguero literario (me refiero a blogs de reseñas y demás), al menos para mí, es la posibilidad de encontrar historias nuevas que emocionan, historias que de otro modo quizás no hubiera conocido o no me hubiera molestado por conocer. Y eso es precisamente lo que me ha ocurrido con El rumor de las folías de Yara Merina, la cual he leído y conocido gracias al reto que organizaba Mónica del blog http://serendipia-monica.blogspot.co.uk/. Y ha sido un verdadero placer, porque me he topado con una novela cargada de buenas intenciones que ha sido un disfrute leerla.

El rumor de las folías, según la autora, es una novela perteneciente a la ficción histórica y, no seré yo quien la contradiga, pero también haría mención del tono romántico de la misma. Y lo haría porque es la trama amorosa la que ocupa el centro argumental de la novela, sobre la que gira el resto de acontecimientos. No obstante, como digo, no es una novela exclusivamente romántica que pueda alejar a los más reticentes del género; y no lo es porque la autora se ha esforzado por crear un contexto histórico sólido e interesante en el que situar la historia. 

Creo que han sido dos los elementos que han hecho que esta novela me haya gustado y haya disfrutado enormemente de su lectura. En primer lugar, la narración, la cual me ha parecido absolutamente cuidada y sencilla, lo que facilita que la lectura sea amena y ligera. Es una narración en tercera persona, como a mí me gusta, por lo que la he disfrutado el doble. Asimismo, me ha dado la sensación de que la novela se nos presenta como una especie de cuento que se nos estuviera leyendo. Y yo creo que me ha dado esa sensación por la manera con la que se nos presenta en un principio la historia, siendo la nieta de Luisa la que nos introduce el relato. Esto, además, le da cierto realismo a la misma, pese a que al final se nos dice que es puramente ficción. Además, admiro la pasión con la que Yara Medina ha escrito esta novela y el absoluto respeto que muestra por su tierra. Y eso puede observarse en los múltiples vocablos canarios que encontramos en la misma y en las expresiones incluidas en los diálogos. Me parece maravilloso que se ignore el "castellano standard" para priorizar esos detallitos que enriquecen nuestro país, que un canario no habla igual que un andaluz y que un andaluz no habla igual que un vallisoletano. Como digo, un detalle que me ha gustado muchísimo. 

El segundo elemento se trata de los personajes, o del personaje. No es esta una novela donde el protagonismo recaiga en un número extenso de personajes. Para nada. Para mí el personaje absoluto ha sido Luisa y mentiría si no dijera que me ha parecido encantador. Es un personaje femenino de los que me gustan, pues se presenta como una mujer fuerte, con las ideas claras y, sobre todo, independiente. Una mujer firme en sus decisiones y fiel a sí misma y sus principios. Prácticamente nada ni nade se interpone en su camino, ni siquiera el amor que siente por Tomás la ciega. Es un personaje que evoluciona a base de golpes, que va desde lo más alto en la sociedad a lo más bajo y lo hace con una absoluta dignidad y el lector no puede más que respetarla. Y, aunque admito que me parece poco real, sí que representa un ideal al que aspirar. Yara Medina, en mi opinión, ha sabido crear a un personaje femenino ideal que se aleja de los estereotipos de la novela romántica. En cuanto al resto de personajes, habría que destacar, sin duda, a Tomás como protagonista masculino. También es un personaje que se hace querer, pero es menos destacable que Luisa. El resto, aunque imprescindibles para la historia, no llegamos a conocerlos en su totalidad, pero tampoco hay necesidad de ello. Solo hago una sugerencia a la autora desde aquí, y es que piense en escribir una novela centrada en el personaje de Eugenia (y no me refiero a doña Eugenia, sino a la otra), ya que podría ser interesante una historia de búsqueda de su padre. En los tiempos que corren una novela a modo de reivindicación no vendría del todo mal.

Y no quiero terminar la reseña sin hacer mención del contexto histórico. Decía más arriba que la autora transmite una verdadera pasión al hablar de su tierra. Y esto se puede observar en el lenguaje que emplea, así como en las múltiples descripciones que hace de Fuerteventura, Las Palmas, etc. Pero también se observa cuando nos habla del contexto histórico, y es aquí donde tengo que agradecer a la autora que haya escrito esta novela, ya que hasta el momento había leído muchas historias ambientadas en el periodo republicano y la Guerra Civil, pero ninguna se situaba en las Islas Canarias. La autora, además, se ha documentado en conciencia para ello, tal y como se observa en los detalles que va introduciendo aquí y allá, por ejemplo, sobre la situación de la mujer en la época y el voto femenino, la cuestión del divorcio, el estado de los partidos políticos y el gobierno peninsular, la situación económica y social de las islas y el estado de marginación con respecto a la península, etc. y como se desarrolló los inicios de la guerra y la represión en las mismas. Solo pongo una pega al respecto, y es que en ocasiones la manera en que la autora introduce estos detalles no queda del todo natural, por ejemplo, destaco cuando se produce el golpe de estado y llega a oídos de Tomás por parte de un joven socialista o masón (no logro recordarlo). La manera en la que lo cuenta parece sacado de un manual de historia y me parece un poco creíble que a un joven le llegara tantos detalles del golpe. Personalmente, creo que se peca de exceso en este sentido y aconsejaría a la autora, en caso de que vaya a sacar más ediciones, que suavizara este aspecto.

Concluyendo, El rumor de las folías ha resultado ser una lectura realmente emotiva, con una historia de amor que se aleja de lo pasteloso y ambientada en un contexto histórico muy interesante y muy bien documentado. Recomiendo su lectura porque, en mi opinión, no defrauda.



Reto Serendipia Recomienda 2016

1/5


jueves, 5 de mayo de 2016

Tres días de agosto

Título: Tres días de agosto
Autor: Jordi Sierra i Fabra
Editorial: Plaza y Janés
Páginas: 315

Sinopsis

Agosto de 1950. Miquel y Patro se disponen a pasar un día de playa. Sin embargo, todo se torcerá cuando ella desaparezca y él reciba una nota muy explícita: si no resuelve en tres días un caso que dejó inconcluso en 1938, Patro morirá. Desde este instante, a contrarreloj, en una Barcelona batida por la canícula estival, Miquel deberá enfrentarse a los fantasmas del pasado una vez más. El caso que no concluyó, debido a una intempestiva enfermedad, y que resolvió otro inspector demasiado rápidamente causando la muerte de un inocente, se remonta a los crueles bombardeos de marzo de 1938 sobre la ciudad. Bombardeos que, después de Guernica, fueron los más sanguinarios y salvajes de la guerra. La bomba que hizo saltar por los aires la esquina de la Gran Vía con la calle de Balmes es el detonante para la novela. Allí apareció el cadáver de un soldado que no murió por la explosión, sino asesinado. ¿Por quién? ¿Por qué?

Opinión

Resulta curioso cómo hay algunos autores que juegan un papel importante en tu vida como lectora, pero que luego, así sin más, desaparecen... Yo podría nombrar unos cuántos y de casi todos guardo un grato recuerdo de sus novelas. Y es el caso del autor cuya novela reseño hoy: Jordi Sierra i Fabra, que no sé si será por el nombre o por otra cosa, pero cuyas novelas de adolescente nunca podré olvidar. Y lo cierto es que no leí muchas (únicamente dos), pero me marcaron profundamente. Y lo hicieron, yo creo, porque trataban temas que podrían considerarse algo "fuertes" para ser narrativa juvenil. La primera de ellas, titulada La voz interior, comenzaba con el intento de suicidio de una chica que se había cortado las venas. Tras ese comienzo impactante, la novela giraba en torno al suicidio, la violación y la represión en un colegio de monjas. Me pareció irónico que fuera precisamente una lectura obligatoria en el colegio, ya que yo fui a uno de monjas exclusivamente de chicas (como el de la novela). Lo cierto es que es una de esas historias que no he podido olvidar, y el libro sigue por ahí en casa de mis padres. Lo mismo me ocurrió con el segundo, cuyo título no logro recordar pero sí el argumento, ya que giraba sobre los niños robados a los desaparecidos durante la dictadura argentina. Como digo, ambas novelas quedaron en mi memoria, al igual que su autor.

Quince años después, o quizás más, vuelvo a sumergirme en una historia de este autor catalán; con una de esas lecturas que surgen espontáneamente, ya que cuando me la ofreció la editorial, tiré por la borda mi lista de pendientes y le di prioridad absoluta, movida, quizás, por la nostalgia. Con Tres días de agosto me he encontrado con una narrativa más adulta, aunque casualmente la historia no gira en torno a un tema tan impactante como las novelas de mi adolescencia. No obstante, pese a ser una novela de adultos la narrativa me ha parecido tremendamente sencilla, diría que hasta demasiado. No hay florituras lingüísticas, apenas hay descripciones y abundan los diálogos, por lo que es una lectura muy ligerita, de esas que se puede leer en un día. Se trata de una novela policíaca muy clásica, que forma parte de una saga, pero que se puede leer independientemente. El protagonista es Miquel Mascarell, un inspector retirado de la II República, que se ve forzado a investigar el asesinato de Indalecio, ocurrido en el 38 y para ello tiene un plazo de tres días. Así, yendo a contrarreloj, Mascarell nos llevará a la Barcelona de la Guerra Civil a través de sus recuerdos, en especial a los días en los que la ciudad sufrió un bombardeo que acabó con la vida de muchos barceloneses.

No hay, en mi opinión, nada destacable en esta novela, pero confieso que la he disfrutado enormemente. Y creo que esto se debe a la forma en la que se desarrolla el argumento. Ya he dicho más arriba que se trata de una novela policíaca clásica, y digo lo de clásico porque no es que hayan grandes giros argumentales, tampoco hay rollo de CSI ni nada por el estilo. El protagonista, que se define a sí mismo como un inspector concienzudo, debe averiguar la verdad a partir de testimonios de amigos, familiares, testigos, etc.; por lo que gran parte de la novela se centra en Mascarell cuestionando a personajes secundarios. Entiendo que esto puede parecer aburrido, pero lo cierto es que es bastante adictiva porque los secretos y los trapos sucios de los personajes se van desvelando poco a poco. Punto a su favor, además, es el contexto histórico. La trama se desarrolla en la Barcelona de la década de los 50, con ciertos flashbacks a los días del bombardeo, y el autor ha sabido transmitir muy bien esa sensación de decadencia post bélica reinante en el país en ese momento, así como el derrotismo de aquellos jóvenes que perdieron la guerra, tanto de aquellos que fueron a luchar como de los que la vivieron en la retaguardia. Jordi Sierra i Fabra retrata muy bien a esa generación marcada de por vida por un conflicto que no ha superado, pese a la relativa paz vivida en el país. Es cierto que el autor no se complica en exceso, no hay una reflexión profunda sobre un tema que podía dar para largo, pero los pocos detalles bastan para el lector capte esa sensación. Mascarell, en especial, transmite constantemente ese derrotismo, pues él mismo es una víctima indirecta de la derrota de la República, si bien es cierto que el autor se excede en recordarnos una y otra vez que fue prisionero en el Valle de lo Caídos.

El final de la novela, sin ser del todo predecible, tampoco supone una gran sorpresa. Asimismo, contiene un mensaje moral muy típico de las novela de este autor; en esta ocasión se trataría del terrible efecto de la guerra en los jóvenes, quienes sacan lo peor de ellos mismos. Eso se aprecia muy bien en el caso de Indalecio, quien el conflicto lo radicaliza; y también de su asesino/a. Y, no sé si es que yo soy masoquista, pero creo que lo que más he disfrutado de la novela, mucho más allá del argumento, es la atmósfera post-bélica. Desafortunadamente, mi ejemplar venía con un fallo de imprenta y, cuando se iba a dar más detalles del "porqué", me quedé con las ganas porque las últimas 20 páginas estaban en catalán. Pese a ello, una lectura muy recomendable para aquellos lectores a los que les guste el género policíaco.