sábado, 11 de junio de 2016

Aunque todo esté perdido

Título: Aunque todo esté perdido
Autor: Carlos Garvín
Editorial: SB e-book
Páginas: 162 (aprox.)

Agradecer al autor el envío del ejemplar.


Sinopsis 

Tristán es un hombre que se alimenta de literatura. Cada martes por la tarde se reune con sus compañeros del club de lectura, buscando evadirse de una vida anodina. Allí conoce a Arturo, un sexagenario obsesionado por publicar sus viejas novelas; también a Sofía, una jovencita cleptómana de libros que tiene muy baja autoestima; y a Celia, su amor platónico, que está pasando por una mala época tras sufrir malos tratos por parte de su marido. Todos ellos se aferran a esas reuniones literarias para olvidar sus problemas. ¿Pero qué ocurrirá cuando un nuevo miembro entre a formar parte de sus vidas? Alguien perfecto, seductor, que conoce el éxito y es al mismo tiempo antagonista de todos ellos. Aunque todo esté perdido es un homenaje a esas lecturas que tantas veces nos salvan de la desdicha.

Opinión

Pocas veces me ocurre que termino de leer un libro igual que lo empiezo, es decir, sin tener del todo claro qué es lo que me ha querido contar el autor o autora. Está claro que los autores siempre quieren contar algo, pero bien éste/ésta no ha logrado su objetivo o bien yo no he estado lo suficientemente receptiva. Algo parecido me ha pasado con esta novela, Aunque todo esté perdido, cuyo argumento se desarrollaba demasiado lento y con un título que no he llegado a entender del todo. Pero no voy a adelantarme...

Aunque todo esté perdido se centra, en teoría, en la figura de Tristán, un personajillo patétito que más que despertar lástima causa antipatía. Es un joven vendedor de seguros que pasa la mayor parte de la novela lamentándose de sí mismo, la vida que le ha tocado vivir, su trabajo, la indiferencia de la mujer que ama, la hostilidad de la sociedad que le rodea, etc. No es una víctima, ni mucho menos, simplemente es una persona que se victimiza constantemente, lo que ha hecho que en más de una ocasión no pudiera seguir leyendo. Porque no es que sea un personaje que quiera mejorar su vida, sino que predomina en él una dejadez exasperante: Aunque lo que no sabía Tristán es que se equivocaba. Al encerrarse en su particular victivismo se estaba perdiendo la parte bonita de la vida. Se dejaba vencer, sin esforzarse por luchar para tener una vida mejor. Esta dejadez y este pesimismo general del personaje son contagiosos, porque el resto de personajes no parece llevar una vida mejor. Y no se trata de personajes secundarios, de hecho creo que tienen casi la misma relevancia que Tristán, de ahí lo de que "en teoría" se centrara en la figura de este. Y como digo, el mismo pesimismo parece predominar en Arturo, un sexagenario que desea ser escritor sin conseguirlo, en Celia que es maltratada por su marido o Sofia que es una cleptómana acomplejada. Todos ellos forman un club de lectura peculiar, donde no solo comentan los libros que han leído sino que además sirve de grupo de apoyo de alguna manera. Todos los miembros, además, están perfectamente perfilados, conocemos todo de ellos y este es un de los puntos fuerte de la novela.

Sin embargo, a pesar de que la novela cuenta con una baraja interesante de personajes, la trama argumental me ha parecido demasiado lenta y, hasta casi la mitad de la misma, sin rumbo claro. De hecho, si no hubiera leído la sinopsis hubiera pensado que la novela iba a limitarse a contar los vaivenes de este elenco de personajes, pero a mitad de la misma el ritmo parece agilizarse gracias a la aparición de Héctor. Desde el punto de vista de Tristán, podríamos calificarlo como el "antagonista" de toda la trama. Un personaje totalmente opuesto a él que llega para desbaratarlo todo: La importancia recaía en la vida de Héctor, un Héctor triunfador, a diferencia de los allí reunidos, un tipo que no conocía la derrota ni el fracaso, en definitiva una persona completamente feliz. Esta felicidad de Héctor, su capacidad de adaptarse a este grupo de inadaptados y convertirse en su líder es lo que le va a dar juego a la trama. Su simple aparición trastoca el mundo de Tristán, pero aún más cuando se apodera de todo lo que más ama: el club de lectura y Celia. Amar y leer son los dos pilares para Tristán: Cada día requería su dosis de lectura para mitigar las asperezas que aparecían a lo largo de la jornada. Necesitaba escapar, vivir otras vidas ficticias, creerlas como ciertas, que le permitieran olvidar. Ante una realidad miserable, Tristán se refugia en la lectura. Pero con la aparición de Héctor, ni esta puede mitigar su dolor. Solo lamento que el autor no haya sido más atrevido con el final, pues hubiera pegado algo más violento. De hecho, un personaje tan terriblemente frustrado como Tristán lo pedía a gritos. Por lo que admito que me he quedado poco satisfecha con el mismo.

En definitiva, Aunque todo esté perdido es una novela que no ha llegado a gustarme del todo. Reconozco en ella todos los ingredientes necesarios para una buena historia, en especial ese elenco de personajes "patéticos" y el encuentro con el triunfador, pero la trama argumental me ha parecido que ha cogido el ritmo tarde, cuando ya creía que la novela no iba a dar más de sí. 


8 comentarios:

  1. A mi, de entrada, no me llama, así que lo dejo pasar.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. jobar pues me llamaba la atención pero si dices que no te terminó de gustar creo que por ahora lo dejo pasar
    besitos!

    ResponderEliminar
  3. Me lo envió su autor después de que publisitase el libro en mi blog, pero no he podido leerlo. Tendré en cuenta tu opinión para no ir con las expectativas muy altas. Besos

    ResponderEliminar
  4. Desconocía al autor y su obra. No me llama mucho. Por lo que dices me parece algo simplón. Haré lo que dice "Cris Te deseo un libro": "creo que por ahora lo dejo pasar".
    Un beso

    ResponderEliminar
  5. De momento lo dejo pasar, no acaba de convencerme.
    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  6. Los libros que tienen una trama lenta no me suelen llamar, por lo que lo dejo pasar ;)

    ResponderEliminar
  7. De momento lo dejo pasar. Quizás después del verano.
    Genial reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

    ResponderEliminar
  8. Lo leí el año pasado y me pareció una historia de victimismo. A algunos les gusta sumirse en la autocompasión.
    besos

    ResponderEliminar