domingo, 3 de julio de 2016

La lengua de los secretos

Título: La lengua de los secretos
Autor: Martín Abrisketa
Editorial: Roca Editorial (leída en versión Kindle)
Páginas: 528

Sinopsis


Martintxo nació en un queso: su Arrigorriaga natal estaba perforada por las minas que llevaron a tanta gente a trabajar a una tierra donde sus habitantes aún cuidaban vacas y hablaban «la lengua de los secretos». Siendo aún niño, ve también cómo la guerra perfora su pueblo con las bombas de los pilotos alemanes. Tras separarse de sus padres, debe ponerse al frente de sus tres hermanos y huir de la devastación; primero a Santander y más adelante a un pueblecito de los Alpes franceses, ya como «niños de guerra»





Opinión

Hasta hace no relativamente mucho, mi abuela me contaba muchas historias de su juventud animada por mi entusiasmo al escucharla. Me contaba, por ejemplo, cómo a los quince años se había enamorado de un basurero de quien se había quedado embarazada, de cómo la pobreza y la desesperación le había llevado a formar parte del mecado negro en Cádiz, o de cómo había visto cuerpos totalmente desmembrados en la playa de Cádiz tras la explosión del 18 de agosto de 1947 (aunque me abuela estaba más triste por los boniatos que no había podido comerse ese día, que de los cuerpos desmembrados. La pobreza es lo que tiene). Son historias que morirán conmigo probablemente, o en mis hijos si alguna vez me da por contárselas. El autor de la novela que hoy reseño, La lengua de los secretos, sin embargo, no quiso que las historias que le contaba su padre quedarán simplemente en el recuerdo y decidió publicarlas y compartirlas con aquellos lectores que desearan conocer las aventuras de un niño, Martintxo, y sus hermanos durante la Guerra Civil española. Y puedo decir que el autor acertó al creer que habría lectores interesados, porque lo que ha hecho con esta novela no es solo dar a conocer la increíble aventura (Sí, me niego a utilizar otro término que no sea aventura) de su padre como "niño de la guerra", sino que también ha dado a conocer una de las muchas consecuencias de los conflictos bélicos, sean cuales sean, en la infancia. Y estamos en uno de esos momentos que nos viene bien recordar la marca invisible que dejan las guerras, tanto en niños como en adultos, por lo que la lectura de esta novela se presenta hoy más que nunca como necesaria.

Y más allá de la necesariedad de la lectura de esta novela (u otras muchas). La lengua de los secretos es una novela que atrae al lector desde prácticamente el principio y eso se debe a una de las peculiaridades más llamativas de la misma: la forma en la que está narrada. Martín ha decidido contar las aventuras de su padre en forma casi de cuento. El protagonista absoluto es Martintxo,  a ratos un soldado, a ratos Peter Pan, que nos va llevando de la mano por sus múltiples aventuras, desde antes que estaralla el conflicto bélico, pasando por los bombardeos en Arrigorriaga, hasta el paso del frente por Bilbao, etc. y lo hace cargado de una imaginación que solo un niño podría tener, una imaginación que en cierta medida le ayuda a procesar todos los hechos horribles que tiene la desgracia de presenciar: la caída de las bombas, la marcha de su amigo Juan al frente, la evacuación de sus amigos a Inglaterra, la separación de sus padres, el viaje a Nunca Jamás (Tenay, Francia), etc. Así, por tanto, la cruda realidad de un conflicto bélico, como lo fue la Guerra Civil, se nos presenta de una manera diferente a como el lector está acostumbrado, no es un relato depresivo, pero eso no quiere decir que los hechos estén dulcificados, nada más lejos de la realidad, pues esta manera de ver el conflicto a través de un niño, que no llega a procesar todo lo malo que le está pasando, hace que sentamos aún más lástima y una profunda impotencia y, añadiría también, indignación. Y es que el lector se convierte, sin quererlo, en testigo de unos hechos que llevan a Martintxo y sus hermanos hacia un destino incierto. Porque no nos engañemos, pese a que todo lo que leemos lo hacemos desde la perspectivas de un niño y cargada de inocencia, los hechos son de un horror inimaginable para los que hemos tenido la suerte de nacer en un país en paz.

Obviamente esta forma de narrar puede caer en el peligro de que el lector deje de creer lo que está leyendo, es decir, que pierda cierta credibilidad. Al fin y el cabo, Martintxo imagina que uno de los bombaderos alemanes es su amigo, que el flautista de Hamelín es el gran enemigo, que tiene un don especial para volar, que su amigo Juan está en la luna y que gana una batalla naval contra el capitán Garfio. Como he dicho, esta forma de narrar los hechos de una guerra brutal se aleja de lo que hasta ahora había leído, pero caeríamos en un error si restáramos credibilidad a lo que leemos, y pese a la preocupación del autor (Me preocupa que los acontecimientos recogidos en esta novela se atribuyan a la imaginación de Martintxo, o a la mía), la forma de narrarlos, en mi opinión, no resta credibilidad sino que hace que el horror sea aún mayor. La forma en la que un niño tiene de absorber los horrores que está viviendo es diferente a la que tiene un adulto, de hecho, ese niño seguirá recordando todo lo que le ha pasado como si de un cuento se tratara. El propio Martintxo lo recuerda así, o ha querido recordarlo así, quizás porque lo que vivió fue demasiado dramático como para recordarlo de otra manera: Martintxo se eleva sobre el miedo porque imagina, porque sueña, porque confunde, porque decide confudir, creer en Nunca Jamás.

Otra de las peculiaridades de esta novela, que la hace aún más interesante, es lo que el autor llama "capítulos bises", que no son más que las reflexiones del propio autor mientras escribía la novela. Estos capítulos dan un toque intimista a la historia, además de cerrarla completamente. Asimismo, la convierte en una especie de terapia para el autor, lo que convierte al lector en una especie de terapeuta. Al leer los miedos del autor al enfrenterase a una historia tan personal, no podemos más que unirnos a él. Además, como ya he dicho, esos capítulos bises cierran la historia de Martintxo y sus hermanos, pero, sobre todo, cierra la historia de Martín y su padre. 

En definitiva, La lengua de los secretos me ha parecido una novela realmente emotiva, otra manera de leer uno de los muchos capítulos dramáticos que componen esta Guerra Civil que no terminamos de superar. Es, a mi parecer, el mejor homenaje que un hijo puede hacer a su padre, pues esta novela no trata únicamente de cómo Martintxo y sus hermanos sobrevivieron a los horrores de la guerra, sino también de las relaciones parternofiliales, en especial, la relación del autor con su padre, de cómo escribir esta historia le ha ayudado a conocerlo mejor y a reconocer todo el amor que siente por él. Una lectura, por tanto, recomendadísima. Termino con una frase que me ha gustado muchísimo: La humanidad se encuentra siempre donde menos se la espera. Está ahí si se la quiere ver. 


Vista previa

2/5

5 comentarios:

  1. No me importaría leerlo, si tuviera un huequito.
    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola!
    Aunque ahora tengo muchos pendientes, puede que lo lea en un futuro.

    Buena reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

    ResponderEliminar
  3. Buenas!
    Te he nominado a los Liebster Adwards, para saber que es, mira en esta entrada:
    http://seguridadymantenimiento.blogspot.com.es/2016/07/el-blog-ha-sido-nominado-liebster-award_4.html

    Muchas gracias!!

    ResponderEliminar
  4. Estupenda reseña, pero creo que lo dejo pasar porque tengo muchas lecturas pendientes. Besos

    ResponderEliminar