miércoles, 20 de julio de 2016

The age of innocence

Título: The age of innocence
Autora: Edith Wharton
Editorial: Virago Modern Classic
Páginas: 303

Sinopsis


Al amable mundo de convenciones sociales estrictas en el que se mueve, aparentemente sin roces ni contrariedades, la alta sociedad de Nueva York de finales del siglo pasado, regresa de Europa la inquietante condesa Olenska. Independiente, osada, «diferente», Ellen involucrará muy pronto en su misterio a su joven primo Newland Archer y perturbará sin poder evitarlo el encanto de una vida social que ignora de manera voluntaria su inminente fin.




Opinión

Llevaba ya tiempo queriendo estrenarme con Edith Wharton, especialmente desde que me uní al grupo literario de Facebook de Carmen y amigos. En él no paraba de ver y leer reseñas de algunas de las obras de esta autora, ya que algunos de los miembros han estado participando en el reto Wharton-James. Mi curiosidad, por tanto, fue incrementándose poco a poco y dado que no había leído nada de esta autora y su bibliografía es inmensa, entre novelas, nouvelles, relatos cortos, poesía, etc., decidí dejarme llevar por la recomendación de una conocida y me estrené con la que es, muy propablemente, su novela más conocida: The age of innocence, con la que ganó el premio Pulitzer en 1920. 

A grandes rasgos, la novela de Wharton podría resumirse en una frase: es un magnífico retrato de la clase alta neoyorkina de finales del siglo XIX. De hecho, en un principio, cuando estaba escribiendo el borrador de esta reseña, en lugar de clase alta yo había escrito sociedad, pero la verdad, eso sería exagerar un poco ese retrato que hace la autora, pues su novela se centra fundamentalmente en una serie de personajes que componen el entramado familiar de la clase pudiente de dicha ciudad. Y lo cierto es que Wharton se maneja como pez en el agua, pues ella misma había nacido en el seno de una de esas familias y conocía a la perfección todo el entramado que narra en esta novela donde encontramos a los Mignotts, los Archers, los Wellands, los Beauforts, etc. Así, por tanto, Wharton no ha hecho más que plasmar en papel esa microsociedad en la que había nacido y crecido. No obstante, que no se engañe el lector, no se trata de una descripción amable ni mucho menos, pues en ocasiones me ha dado la sensación de que la autora emplea un tono ciertamente satírico en su narración, e incluso, puede sentirse cierto desprecio (en no pocas ocasiones la autora deja caer que esa clase alta neoyorkina es profundamente ignorante). 

A través de este retrato, que ya digo que no es amable, se aprecian además varias críticas. La más sutil, quizás, es el reproche constante hacia esa sociedad hipócrita, compuesta en su totalidad de familia adinerada pero de origen humilde. En este caso, el mejor ejemplo lo encontramos en la señora Mignott, esa matriarca que desde el sillón de su casa juzga a todos los que la rodean. Una matricarca que había tenido un ascenso en sociedad poco sencillo, pues no había nacido en ella sino que había escalado hasta alcanzarla: Unkind people said that, she had won her way to success by strenght of will and hardness of heart, and a kind of haughty effrontery that was somehow justified by the extreme decency and dignity of her private life. Ninguno de sus miembros, por supuesto, reconocen la dificultad o la forma en la que alcanzan la cima, sino que se comportan de manera hipócrita como si siempre hubieran estado ahí. Además, Wharton se detiene a describir de forma absolutamente detallada cada uno de los personajes con los que trata, por lo que el lector conoce a cada uno de ellos y sabe qué papel juegan ese microunivero que es la aristocracia neoyorkina.

Wharton, qué decir cabe, se muestra absolutamente implacable con esta familias y lo que representan. Crítica duramente el encorsetamiento en el que viven, que les ha llevado a crear una serie de normas no escritas, que todos conocen y por las que todos se rigen. Unas normas que de alguna manera rompían con el individualismo, pues el individuo es lo que es en función del papel que juega en la sociedad y como tal debe vivir por y para esa sociedad, sacrificarse si es necesario: The indiviual, in such cases, is nearly always sacrified to what is supposed to be the collective interest... Cualquier escándalo o "unpleasand business" (osea, asunto desagradable), se esconde, se ignora, o bien se actúa con absoluta frialdad y rechazo hacia quien no puede ignorarlo. Y sí, esas familias podían respaldar a un individuo en apuros, pero también podían ser los peores jueces capaces de condenar al exilio a aquel individuo bajo escándalo. La autora, por tanto, nos presenta a una ciudad que en teoría debía ser vista como la cuna de la libertad, abierta a nuevos aires por eso de ser un nuevo continente (De hecho uno de los personajes se pregunta si Colón había descubierto este nuevo continente para hacer una copia del que ya se conocía). Y New York no es que sea solo una copia, sino que es un lugar absolutamente rancio, gobernado por viejos carcas que imponen su viejas ideas: New York society is a very small world [...]. And it's ruled, in spite of appearences, by a few people with, well, rather old fashion ideas".

A ese pequeño mundo llega la Condesa Olenska, quien representa todo lo opuesto a lo dicho anteriormente. Es una mujer criada en la alta sociedad europea, una sociedad mucho más culta, con una mentalidad algo más abierta y algo más multicultural, y llega  New York creyendo que llega a su hogar, huyendo de un marido que, por lo poco que se dice, es un verdadero bestia y vividor. Y llega, además, buscando su libertad, planteando la idea de divorcio ¡Escándalo! ¿Para qué un divorcio si ya se ha separado? Olenska, por tanto, pondrá a prueba a la sociedad a la que llega y también los convencionalismos de su familia quien la apoyará a la vez que le darán la espalda. Olenska es, a mí parecer, el personaje más fascinante de la novela. Y no solo porque representa todo lo opuesto de una sociedad absolutamente rancia, sino por su dignidad y respeto a sí misma. La llegada de este personaje también pone a prueba al protagonista de la novela, Newland Archer. Y he aquí otras de las virtudes de esta novela, porque Warthon opta por un protagonista masculino, en lugar de femenino, algo no muy común en la literatura clásica femenina (ruego me corrijan si me equivoco). Newland se presenta como un caballero que vive de acuerdo a esas normas no escritas y no solo es que viva de acuerdo a ellas sino que las considera esenciales. Es un hombre dedicado a la abogacía, a punto de casarse con una muchacha que representa todo lo que una buena esposa debe ser, bella, de clase alta (nieta de la matriarca), y de inteligencia media. Archer vive por y para las normas, es más, una de sus frases lapidarias es one can't make over society. Sin embargo, su encuentro con Olenska hará que todo su mundo se tambalee. Experimentará un viaje iniciático tras el cual abrirá los ojos y verá la sociedad como lo que en realidad es. Obviamente, en el transcurso de este viaje Olenska y Newland acabarán enamorándose el uno del otro, pero tendrán que decidir entre dejarse llevar por ese encorsetamiento o romper con él. En cualquier caso, en mi opinión, la historia de amor no es más que una excusapara que Newland experimiente ese cambio fundamental.

En definitiva, The age of innocence me ha parecido una buena opción para estrenarme con esta autora, de la que seguro leeré más novelas. La he disfrutado muchísimo, sin que tampoco por ello me haya maravillado. Me ha gustado ese tono satírico que parece intuirse en la forma en la que la autora retrata a esas grandes familias neoyorkinas, reduciéndolas casi a meras caricaturas. Un retrato en el que puede notarse ese deprecio que la autora acabó sintiendo por la sociedad en la que había nacido y criado, de hecho al final acabó trasladándose a Europa donde moriría. En la introducción del ejemplar que he leído se nos dice lo siguiente: Edith Wharton criticised the society for its dread of innovation, its conformity, it philistinism and, perhaps most tellingly of all, for its lack of civic responsability. Y la verdad es que parte de eso puede encontrarse en la novela. Asimismo, me ha parecido sumamente interesante la manera en la que la autora hace que Newland vaya dándose cuenta de cómo es esa sociedad que le rodea, que cuestione los pilares en los que había sostenido su vida. En resumen, una lectura absolutamente recomendable que no decepcionará a los lectores de este género. 

Adaptación

Es muy posible que esta novela de Wharton sea más conocida por su adaptación cinematográfica, que por la novela en sí. La dirigió el grandísimo  Martin Scorsese allá por el año 1994 y la protagonizaban unos actores y actrices de lujo:  Daniel Day-Lewis, Michelle Pfeiffer, Winona Ryder, Geraldine Chaplin, Michael Gough, Miriam Margolyes, etc. y llegó a estar nominada a 5 oscar, aunque solo se llevó uno por Mejor Vestuario. Yo no la he visto y, siendo sincera, dudo que la vea porque no soy fan ni de Pfeiffer ni de Ryder, y porque en general no me atrae, pero aquí os dejo el tráiler.



16 comentarios:

  1. Mientras te estaba leyendo, pensaba en ponert en mi comentario que no sabría si la había leído porque la historia se me hacía familiar... Al final he visto la ventana de la peli. Era eso que la he visto, jeje
    Buena reseña! Un beso

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    1. Sí jajaja es de esas novelas que se conocen más por su adaptación cinematográfica que por la novela en si.

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  2. Es una excelente recomendación para este veranito, me la apunto. Gracias, guapa. Besos

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  3. Me l apunto. No me importaría leerla. Un beso ,)

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  4. Pues creo que podría disfrutarla así que me la llevo anotada en mi larga lista de pendientes.
    Besos

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  5. Lleva mucho tiempo en mi lista de imprescindibles. Las novelas de fines del siglo XIX que analizan la sociedad de esa manera me encantan, y tu reseña solo ha aumentado la buena impresión que tenía de ella. A ver cuando me animo.

    Un beso!!

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  6. He visto la peli pero la autora sigue siendo uno de mis pendientes. Es curioso, antes muchas veces la literatura se convertía en un medio reivindicativo de derechos o crítico con su momento actual, creo que hoy día se ha perdido un poquito eso, supongo que porque hay más formas de hacerlo.
    Un besin

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  7. ¡Hola!
    Tiene algo que me llama pero de momento, por falta de tiempo, lo dejaré pasar.
    Genial reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

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  8. Hace años leí una novela de la autora y no me convenció, tal vez porque no sabía qué esperarme o porque no estaba preparada, pero desde ese momento me han quedado dudas de si volver a darle una oportunidad, pero si lo hago seguro que es con este título.
    ¡Saludos!

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  9. ¡Hola! Acabo de descubrir tu blog y como me está resultando muy interesante, ya tienes una nueva seguidora asegurada ^^ No sabía de la existencia de este libro, y te doy las gracias por la reseña. Veo que es un libro que es muy probable que no me guste, así que queda descartado. Espero que estés pasando un buen fin de semana :) Te invito a pasar por mi blog. ¡Un beso! :)

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  10. no se si me acaba de llamar así que lo dejo pasar
    besitos

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  11. Lo que me gustó a mi este libro, creo que es momento de releer porque al ir siguiendo tu entrada me he dado cuenta de que hay cosas que tengo olvidadas
    Besos

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  12. Alejandra...tienes un rincón muy especial y agradable. Me he estado dando un paseo...y no me queda claro si eres una sola persona o varias...es decir, ¿escribís más de uno/a por aquí las entradas? Mi enhorabuena por un espacio cálido y a la vez centrado en la lectura.

    De la misma autora he leído varios libros...es impresionante su visión de la vida, la observación de lo que le rodeaba...y fuera de lo convencional...libre...escribía sobre las vidas de las mujeres y hombres de una época...quizá una edad de la inocencia...donde pensamos que las cosas son de otro modo. Y a veces...no se equivocan.
    Hace unos día, en La2 vi un documental sobre un hombre que viajaba redescubriendo los rincones de la Francia un año antes de la Primera Guerra Mundial. Y fue bonito ver cómo nombraban a Edith Wharton. Y pensar que lo que ella vió, ya nunca más podrá ser, porque el paisaje cambió para siempre después de la devastadora guerra.

    Es una mujer que según la vas leyendo, vas siendo consciente de la experiencia vivencial que está teniendo...es fantástico leerla...siempre de deja muy buen sabor.

    Saludos, y feliz verano.

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    1. Hola María, muchas gracias por tus palabras. En teoría somos dos los que escribimos por aquí, mi amigo Javi y yo, aunque a decir verdad yo hay más reseñas que él dado que mi ritmo de lectura es mayor (por el momento no trabajo, así que tengo tiempo jejeje).

      Tengo que seguir descubriendo a Edith Wharton, me gusta su espíritu crítico pese a que nació entre algodones. Ella podía haber elegido ser una más de su clase, pero decidió rebelarse y eso se observa en su escritura y en esta novela sin ir más lejos. Me gusta esa actitud.

      Gracias por pasarte, un saludo!

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  13. Sólo he leído de Wharton "Cuentos inquietantes" y me gustó.Este no lo he leído pero si vi la peli y no te creas que me entusiasmó.
    Besos

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  14. Sólo he leído de Wharton "Cuentos inquietantes" y me gustó.Este no lo he leído pero si vi la peli y no te creas que me entusiasmó.
    Besos

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