domingo, 25 de septiembre de 2016

The enchanted April

Título: The enchanted April
Autora: Elizabeth Von Arnim
Editorial: Vintage Classics
Páginas: 262

Sinopsis

A notice in The Times addressed to 'Those Who Appreciate Wistaria and Sunshine' advertises a 'small medieval Italian Castle to be let for the month of April'. Four very different women take up the offer: Mrs Wilkins and Mrs Arbuthnot, both fleeing unappreciative husbands; beautiful Lady Caroline, sick of being 'grabbed' by lovesick men; and the imperious, ageing Mrs Fisher. On the shores of the Mediterranean, beauty, warmth and leisure weave their spell, and nothing will ever be the same again.

Opinión
¿Qué ocurre cuando cuatro mujeres deciden embarcarse en un descanso emocional en un castillo italiano? La respuesta la encontramos en The enchanted April de Elizabeth Von Arnim. Tanto novela como autora me eran totalmente desconocidas, pero gracias a una sugerencia de un buen amigo he tenido la oportunidad de leer esta deliciosa historia y no he podido más que rendirme ante la maravillosa prosa de su autora.

The enchanted April podría incluirse en ese género que se está poniendo de moda y que se llama "feelgood", aunque esta novela se escribió a principios del siglo XX. Sus protagonistas son cuatro mujeres muy diferentes, a quienes les una cierta infelicidad y, debido a ello, deciden darse un descanso emocional en un castillo italiano. Lo interesante de esta premisa, aparentemente sencilla, es que las cuatro mujeres no se conocen y que lo único que las une es la necesidad económica y  la infelicidad (o instafisfacción) que inunda sus vidas. Y es tal el nivel de infelicidad de todas ellas que deciden embarcarse en unas vacaciones, pese a que no conocen a sus compañeras de aventuras. 

Prácticamente toda la historia se desarrolla en las paredes (y los jardines) del castillo. En un principio nos encontramos con una lucha de poder entre las cuatro mujeres y es interesante ver cómo van surgiendo las primeras hostilidades, eso sí, silenciosas. Porque no nos olvidemos del contexto y de la procedencia de estas cuatro mujeres, pues todas ellas son de procedencia alta y todas ellas siguen las reglas de un juego impuesto por la sociedad. Los encontronazos se producen precisamente por eso, porque cuesta definir quien es la señora de la casa y mientras dos rehuyen de serlo, las otras dos lucharán por serlo. La necesidad de dominio y control se observa, por ejemplo, en la mayor de las cuatro, la señora Fisher, quien se creerá con el derecho de ejercer de anfitriona, ante lo cual se encontrará con la oposición de la señora Arbuthnot, quien considera que debe ser ella la anfitriona por haber sido ella la encargada de tramitar el alquiler del castillo.

Junto al sentimiento de hostilidad, se observa también la animadversión de algunas de las protagonistas. Y es que las cuatro están en constante proceso de análisis. Las cuatro se examinan las unas a las otra, tratando de saber averiguar cuál es la actitud de cada una y su proceder. La más distante, la menos dispuesta a relacionarse es Lady Catherine. Este personaje representa, en mi opinión, el daño psicológico que sufrían las mujeres debido a la presión social que se ejercía sobre ellas, y muy especialmente si se era de clase alta, joven, soltera y de una belleza apabullante. En este caso, la obligación de la búsqueda de un marido, el acoso permanente de jóvenes prometedores, la necesidad de recodearse con intelectuales, la necesidad de verse absolutamente impecable todo el tiempo, etc. parecen haber hecho mella en Lady Catherine, quien se muestra asqueada del mundo que le rodea. Sin embargo, no es ella la única que sufre las consecuencias de la presión social, también la señora Wilkins parece ser una víctima de la misma. Una mujer que huye de las obligaciones del matrimonio, ese que la fuerza a ser una mujer volcada a satisfacer los deseos de una marido que la desprecia, que no la valora, que llega incluso a aborrecerla y hacerle sentir nada. E incluso la señora Arbuthnot es otra víctima más, en esta caso de la estricta moralidad femenina. que le lleva a rechazar a su marido únicamente por dedicarse a escribir biográficas de amantes reales, sin duda una profesión poco religiosa. La única que no parece ser una víctima de la sociedad es la señora Fisher, quien sí sufre la soledad de la vejez y el paso generacional, un paso aún mayor cuando se trata de una sociedad que vive los cambios producidos tras la Primera Guerra Mundial. De hecho, se produce entre la señora Fisher y Lady Catherine un interesante choque generacional, ya que la primera representa lo que ya no existe y la segunda es el nuevo tipo de mujer, más libre, más independiente y, en cierta manera, más deshinibida: "What I dislike", said Mrs Fisher, now as cold as the stone she had got up from, "is the pose of the modern young woman. It seems to me pitiful, positively pitiful, in its silliness".

A medida que los días van pasando en la novela, el clima italiano y la belleza que rodea al castillo irá ejerciendo su encanto en nuestra protagonistas, quienes de alguna manera irán buscando el camino a su felicidad. Además, se irá perdiendo esa formalidad inicial entre ellas y sus nombres irán cambiando de los encorsetados títulos a sus primeros nombres: Lotty, Rose, Scrap... e incluso la gruñosa señora Fisher se convertirá en una entrañable anciana. Se forja, en definitiva, una entrañable camadería entre las cuatro. Y es interesante ser testigo de esta transformación que se produce de manera sutil, No obstante, pese a que la novela me ha parecido una delicia, con una prosa absolutamente maravillosa, me ha dado la sensación de que le ha faltado algo más de profundida. Y es por eso que la encajo en ese género "feelgood", porque al final todo queda demasiado superficial. Me hubiera gustado, por ejemplo, que la autora hubiera ahondado más en la causa de por qué son infelices estas mujeres y, además, que se hubiera desarrollado algo más la relación entre ellas. Asimismo, el final me ha parecido demasiado edulcorado.

A modo de conclusión, The enchanted April demuestra que en esto de la literatura nada parece haberse inventado, sino más bien renovado. Una novela "feelgood" de principios de siglo XX que te deja un con una buena sensación tras terminar de leerla, de que todo puede solucionarse y que la felicidad está ahí si se está dispuesta a sentirla. Un argumento sencillo pero potente que la autora desarrolla con absoluta brillantez, pero que en mi opinion le falta profundidad. Una buena carta de presentación de una autora que desconocía. 

domingo, 11 de septiembre de 2016

Lady Susan, the Watsons, Sanditon

Título: Lady Susan, the Watsons, Sanditon
Autora: Jane Austen
Editorial: Penguin Classics
Páginas: 184

Sinopsis

These three short works show Austen experimenting with a variety of different literary styles, from melodrama to satire, and exploring a range of social classes and settings. The early epistolary novel Lady Susan depicts an unscrupulous coquette, toying with the affections of several men. In contrast, The Watsons is a delightful fragment, whose spirited heroine Emma Watson finds her marriage opportunities limited by poverty and pride. Written in the last months of Austen's life, the uncompleted novel Sanditon, set in a newly established seaside resort, offers a glorious cast of hypochondriacs and speculators, and shows an author contemplating a the great social upheavals of the Industrial Revolution with a mixture of scepticism and amusement.

Opinión

Antes de que el calor del verano empezara a sofocarnos a todos (menos a mí que resido en la nublada Inglaterra), Carmen, del blog Carmen y amig@s, nos propuso una lectura conjunta para septiembre: Sanditon de Jane Austen. Me sorprendió muchísimo, porque era una novela de Austen que desconocía en su totalidad (no sabía ni que existía...) por lo que me apunté sin pensármelo dos veces. Y ya que me animaba a leer Sanditon, decidí comprarme un volumen que incluyera los otros dos escritos de Austen que no había leído: Lady Susan y The Watsons. Sin duda una magnífica oportunidad para conocer los escritos "menores" de una de mis autoras favoritas.

De entre los tres escritos que componen este volumen de Penguin Classic es Lady Susan, si duda alguna, el que más destaca. En primer lugar, por el género al que pertenece: la novela epistolar, un género especialmente popular cuando Austen escribió esta novela, pero que no debió de convencerle del todo ya que fue su única novela epistolar. Y, en segundo lugar, por su protagonista: Lady Susan, que en nada se parece a sus posteriores heroínas pero, que en mi opinión. es uno de los personajes más fascinantes que ha escrito. Toda la trama de esta novela corta gira en torno a ella y sus maquinaciones para casarse con el hermano de su cuñada, a la vez que intenta a casar a su hija con Sir James Martin. A través de las distintas cartas que construyen la historia conocemos en profundidad el perfil de Lady Susan, no obstante, en ninguna de ellas se conoce mejor sus sentimientos que en aquellas que dirige a su amiga la Señora Johnson. Por lo demás, es la Señora Vernon la que nos describe sus acciones. Laday Susan, por tanto, se presenta como una mujer mala, fría, manipuladora, una coqueta nata, adorada por los hombres y odiada por las mujeres, maquiavélica, con una absoluta falta de pudor y respeto por la moralidad femenina (se insinúa que tiene relaciones con un hombre casado, pese a su reciente viudedad). En definitiva, Lady Susan representa todo lo que una mujer no debía ser. Como madre se presenta absolutamente despiadada, con poco o ningún afecto hacia su hija, a quien detesta, y se muestra absolutamente impecable hacia los que se interponen en sus planes, pues termina la novela con cierto sentimiento de venganza. Es un personaje que a los lectores de Austen sorprende y fascina al mismo tiempo. Del resto de personajes apenas se conoce nada, pero lo cierto es que tampoco es necesario y nos es más que suficiente lo que vemos a través de los ojos de Lady Susan o la señora Vernon.

Lady Susan es, sin duda alguna, una novela interesante e imprescindible para los amantes de las historias de Austen, pues nos enseña otro registro de esta autora que no volvería a manifestar. Pero mentiría si no dijera que no tiene sus limitaciones y creo que el primero de ellos es el género que, pese a que la autora parece manejar con soltura, se nota que no se siente cómoda con él, que la novela epistolar no es la mejor forma de plasmar las historias que ella quería contar y se observa, quizás, en ese final brusco en forma de epílogo en el que Jane nos cuenta cuál es el destino final de Lady Susan. 

The Watsons fue su primera novela inacabada. Empezó a escribirla en 1804, cuando ya había escrito tres de sus grandes novelas: Sentido y sensibilidad, Orgullo y prejuicio y Susan (una primera versión de La abadía de Northanger), y la abandonó sin que se sepa los motivos, quizás no le terminó de convencer la manera en la que había planteado su historia. Lo cierto es que yo le veo cierto parecido a Ogullo y prejuicio, pues tratan algunos temas similares como la relación entre hermanas (si bien en este caso las hermanas parecen no conocerse, ya que Emma fue criada por una tía y estuvo 14 años sin ver a sus hermanos), la importancia del matrimonio para una mujer sin dinero, la idea del matrimonio por amor, la desigualdad social y el protocolo, etc., aunque es verdad que esta novela carece del tono irónico que tiene la primera. Asimismo, la protagonista, Emma, carece del carisma de Elizabeth, quien gana la simpatía del lector prácticamente desde el principio. Emma Watson es un personaje algo más tímido, con menos carácter y con ciertos aires de superioridad con respecto a sus hermanas. Es difícil saber cómo habría acabado esta historia, pero preveo que habría habido ciertas disputas entre hermana por la atención de Tom Musgrove y una bonita boda al final.

Sanditon fue su última novela que debido a su fallecimiento dejó inacabada. De nuevo me ha sorprendido lo diferente que es esta historia a todas sus anteriores. El protagonista aquí es un pueblo costero, Sanditon, y Jane Austen se vale de un personaje femenino, Charlotte, para hacernos de guía. A través de sus ojos conocemos Sanditon y los habitantes tan particulares que lo habitan. Sanditon se nos describe como una villa pequeña que aspira a ser como Bath, un importante enclave turístico pero que aún carece del prestigio necesario para serlo y, sobre todo, de visitantes de alta reputación que se alojen en él. Charlotte, además, nos presenta a algunos de los personajes como el señor Parker o Lady Denham. El primero de ellos es un caballero demasiado orgulloso de sí mismo y de Sanditon, tan orgulloso que roza el ridículo; mientras que Lady Denham es una gran señora, con título nobiliario, realmente mala que presume de generosidad (fingida) y bondad (forzada), muy del estilo de Lady Catherine de Bourgh de Orgullo y Prejuicio. Lo poco avanzada que está la historia no da pie a mucho, de hecho me resulta muy difícil saber hacia dónde iría Jane, pero se observa en ella varios aspectos interesantes, como el tono irónico típico de Austen, sobre todo cuando habla de las bondades de los baños en el mar que en esta novela se presentan como la panacea universal; el aire hipocondríaco que se respira en todo la novela, ya que no hay personaje que no aqueje algún mal; o el interesante debate literario que tiene Charlotte con Sir Edwards y que demuestra los conocimientos literarios de la propia autora. 

En definitiva, ha sido interesante adentrarme en estos tres escritos de mi querida Jane y, además, hacerlo en inglés. Confieso que en un principio su prosa me pareció algo artificiosa, pero a medida que iba leyendo me iba resultando más fácil y la lectura se hizo cada vez más ágil. Ninguna de estos tres escritos supera a sus grandes novela, pero confieso que he sentido cierta fascinación hacia Lady Susan porque me ha parecido muy diferente al resto de sus escritos, tanto por el género como por su protagonista; una propuesta arriesgada que la autora no volvería a repetir. Me queda, además, la espinita de saber cómo habrían acabado las anteriores dos novelas.


Adaptación

Desconozco si ha habido adaptación cinematográfica o televisiva de The watsons o Sanditon. Me cuesta imaginar que las haya cuando ninguno de estos escritos están terminados y resulta muy difícil saber cómo los habría terminado la autora. Pero sí que se ha hecho una adaptación reciente de Lady Susan bajo el título de Love and friendship (2016) protagonizada por Kate Beckinsale (quien también hizo de Emma en otra adaptación), Tom Bennett, Emma Greenwell,  Xavier Samuel, etc. Yo no la he visto porque no me llama mucho la atención, pero sé que ha tenido buenas críticas. Aquí os dejo el tráiler en inglés: